Caballo español

Caballo español blanco

En el mundo existen animales impresionantes, bellos, admirables, pero de entre todos ellos hay uno que destaca por el encima del resto. Ese no es otro que el caballo. Pero…, dentro de los caballos, aún hay una variedad que es realmente especial. Majestuosa, imperial, se podría decir que casi perfecta. Un equino con un brillo singular que le ha hecho ser admirado durante años y años, y que hoy en día se ha convertido en un lujo de aquel que tiene el honor de contemplarlo en sus cuadras. Hablo del caballo de pura raza española.

Y es que el caballo español es uno de los orgullos de nuestro país. Un animal que impresiona a simple vista, y que cautiva en el trato con él. Por todo esto, he decidido crear un artículo para presentaros a esta preciosa criatura. Que conozcáis mucho más de ella, y, poder comprobar así, que todo lo dicho anteriormente no era para nada desmesurado.

Origen de la raza

Potro raza española

El caballo español parece que se ha encontrado desde tiempos inmemoriales junto a nosotros. Y, en cierto modo ha sido así. No obstante, hubo un momento en el que esta raza tuvo que surgir como tal. Ese origen, a día de hoy, no está determinado de forma muy clara. Aunque sí hay indicios que lo sitúan más o menos en un momento dado.

Los primeros indicios de huellas equinas sobre el suelo español datan de la época prerrománica, citando al famoso Equus Ibérico, pero esta no es la única.

Una de las teorías afirma que el caballo español desciende directamente del caballo Berebere y del Árabe, ambos cruzados con razas autóctonos. En cambio, otros especulan que fueron los caballos libios y númidas los que dieron lugar al caballo español. Por último, hay historiadores que establecen que sus antecesores más exactos fueron los caballos del Tarpán y del caballo Przewalski.

Sin embargo, teorías evolutivas aparte, el que verdaderamente sentó las bases definitivas para la aparición de una raza de caballos española como tal fue el monarca Felipe II, el cual ordenó crear una cabaña de caballos para su reino, en la que todos los ejemplares habían de tener características similares. Fue así como surgió las Caballerizas Reales de Córdoba, en la que tuvieron lugar los mejores sementales y yeguas de por aquel entonces, y que dieron lugar a la Yeguada Real que, poco a poco, dio paso a una auténtica Yeguada Nacional. El caballo español era ya toda una realidad.

A continuación, y con la expansión progresiva del Imperio Español, los caballos españoles fueron ocupando diversos países, sobre todo aquellos pertenecientes al continente americano, convirtiéndose en el detonante para el surgimiento de nuevas razas autóctonas como pueden ser el caballo Lusitano o el Lipizzano.

En la actualidad se estima que la población mundial de caballos de Pura Raza Española asciende hasta un total de 180.000 ejemplares criados en algo más de cincuenta países de todo el mundo.

Características

Yegua raza española

Tal y como se ha comentado al inicio, el caballo español es una de las razas ecuestres más bonitas y bellas que existen. Su porte elegante y majestuoso no deja indiferente a nadie.

En cuento a lo que se refiere a sus características físicas, el caballo español cuenta con una cabeza más bien proporcionada. Sus orejas son medianas, y situadas en una disposición paralela. La frente es abombada. Pero, sin duda alguna, lo que más llama la atención son sus ojos. Unos ojos vivaces y verdaderamente expresivos, acordes con una animal tan puro y espléndido.

El cuello no es excesivamente grande como sí suele ocurrir en otras razas de caballos. Eso sí, tiene una figura arqueada y es muy musculoso. En él se encuentra una de las señas de identidad de este animal: la crin. La crin del caballo español es brillante, muy espesa y de una textura sedosa.

Posee un tronco robusto, con una cruz ancha y prominente, sumada un dorso musculado. De lomo ancho, corto, ligeramente arqueado y bien acoplado al dorso y a la grupa. Una grupa de anchura media, con un pequeño declive. La cola es de nacimiento bajo, la cual cuenta con abundantes, largas y, a menudo, onduladas cerdas.

La espalda es larga, también musculada. Las patas delanteras son potentes con una longitud media, mientras que las delanteras son algo más largas, pero de un aspecto similar.

Por norma general, este caballo posee una alzada alrededor del 1,70 metros, y un peso cercano a la medida tonelada o ligeramente superior.

De entre las distintas gamas predominan las tonalidades alazán, bayo, castaño gris, cremello, isabelo, moro, negro, palomino y perlino.

El caballo de Pura Raza Español es muy utilizado en procesos de doma clásica, puesto que es un animal dócil, inteligente, con buena disposición a aprender, cooperativo, afectivo. Pero a la vez, es un caballo vigoroso, rápido en la ejecución de movimientos, veloz, con una gran capacidad de resistencia, enérgico y equilibrado y, sobre todo, realmente noble.

El caballo español y la ANCCE

Caballo andaluz

Hace un tiempo, al caballo español se le conocía internacionalmente como el caballo andaluz. A finales del siglo diecinueve, fue cuando hubo un acuerdo y a los ejemplares pertenecientes a este grupo se les otorgó el nombre de caballos de Pura Raza Española (PER).

Para mantener y potenciar la cría del caballo español puro, surgió en el año 1972 la Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza (ACNEE), cuya sede se ubica en Sevilla. Entre muchas otras cosas, las ACNEE ha sido la encargada de establecer el Libro Genealógico del Caballo de Pura Raza Española, en el cual se establece un registro de los distintos ejemplares existentes independientemente del lugar en el que se encuentren. Además, esta asociación también es la que lleva a cabo el prestigioso Salón del Caballo (SUCAB) que se celebra, precisamente, en Sevilla desde el año 1991, y que aglutina a aficionados, criadores y amantes de los caballos de distintas partes del planeta.

Sin duda, la labor de la ANCEE es fundamental para la preservación de esta raza tan característica y símbolo de nuestro país.

Como han podido observar, el caballo español es una de las joyas más preciadas de nuestra cultura. Un animal admirado allá por donde va, y que debemos darle la importancia y respeto que se merece. Espero haberles acercado un poco más a él.


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Caballos

Carlos Garrido

Apasionado del deporte, la naturaleza, el mundo animal y la escritura. Me encanta aprender y contar cosas nuevas a los demás a través de mis textos.

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