Virus de la fiebre del Nilo en los caballos

La fiebre del Nilo en los caballos se trata de una enfermedad vírica, causada por un flavivirus conocido como el Virus del Nilo Occidental, y que usa los mosquitos como vehículos de transmisión. Se trata de una enfermedad todavía desconocida.

Las áreas con mayor circulación del virus son aquellas donde hay una mayor densidad del mosquito y de aves, que se corresponde con las zonas de clima templado y húmedas donde se da acumulación de agua, como las zonas pantanosas, deltas de los ríos, y lagos, y en las que existen abundancia tanto de mosquitos como de aves.


Cómo se transmite

Los mosquitos adquieren la infección alimentándose de pájaros infectados y transmiten el virus a otros pájaros, animales e incluso a las personas. Convirtiéndose así en vector de la enfermedad. Cuando un caballo es picado por el mosquito infectado, el virus entra en el torrente sanguíneo del caballo de donde, al no ser su hospedador natural, desaparece en muy poco tiempo.

El mosquito recientemente infectado puede transmitir el virus a los seres humanos y a los caballos. Tanto éstos como las personas son considerados huéspedes sin salida ya que, si bien son infectados, no propagan la infección. Los caballos infectados no constituyen un riesgo para otros caballos.

Síntomas

Entre los síntomas que pueden observarse se encuentran pérdida de apetito, depresión, cambios de conducta, caída del labio inferior, problemas en la deglución, reflejos y sensibilidad facial alterada, disminución de la visión, rechinar de dientes, debilidad general. Aunque el caballo puede estar infectados sin exhibir ninguna señal clínica. No suele presentar cuadros de fiebre.

No existe un tratamiento específico para la fiebre del Nilo. Simplemente hay que aliviarle los síntomas proporcionándole comodidad. Poco a poco el caballo se irá recuperando.

Prevención

La mejor manera de evitar que el caballo sea afectado por el virus del Nilo es la prevención. La primera de ellas es la vacunación. Después evitar que esté expuesto a zonas donde son habituales los mosquitos. Colocación de mosquiteras en los recintos así como el uso de insecticidas.

Evitar la acumulación de agua estancada porque es la mayor fuente para que los mosquitos se reproduzcan. Y sobre todo en las épocas del año donde más proliferan los mosquitos hay que duplicar las medias para evitar que éstos infecten y piquen al caballo.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *