El corazón ecuestre de Córdoba ha vibrado de lo lindo durante este fin de semana con la celebración de la VIII Copa de España de Doma Vaquera. En un escenario que quita el sentido como son las Caballerizas Reales, la competición ha culminado con el triunfo inapelable de Daniel Reyes Aldana a lomos de Platino. El jinete, que ya venía con el cartel de favorito tras sus éxitos recientes, no defraudó y demostró por qué es uno de los grandes referentes actuales de la disciplina, firmando una actuación que dejó a los jueces y al respetable con un gran sabor de boca.
La cita, enmarcada en la prestigiosa programación de Cabalcor 2026, ha servido para constatar que esta disciplina tradicional sigue ganando adeptos y subiendo el listón año tras año. Con un ambiente de gala y las gradas a rebosar, se ha vivido una de las ediciones más reñidas que se recuerdan, donde la pericia técnica y la compenetración entre caballo y jinete han sido las notas dominantes. No fue una victoria sencilla, ya que el nivel de los participantes obligó a dar el do de pecho en cada ejercicio sobre el albero cordobés.
Participación récord y ambiente en las gradas

Si algo ha quedado claro en esta octava edición es que la Copa de España goza de una salud de hierro. Se ha registrado una participación destacada de 26 binomios, una cifra que deja atrás los 19 del año pasado y que demuestra el interés creciente de los profesionales por este campeonato. Jinetes llegados de todos los rincones, desde Andalucía y Extremadura hasta la Comunidad Valenciana o Madrid, se dieron cita en la ciudad califal para pelear por uno de los trofeos más codiciados del calendario de competición ecuestre nacional.
El público, por su parte, respondió de manera excepcional y no cabía un alfiler, especialmente durante la jornada del sábado. Los aficionados no quisieron perderse ni un detalle de las pruebas, creando una atmósfera de respeto y admiración que solo se respira en lugares con tanta solera. El marco histórico de las Caballerizas Reales aportó ese toque de distinción que convierte a este evento en algo más que una simple competición deportiva, uniendo el patrimonio cultural con la destreza vaquera más auténtica.
Entre los nombres que figuraban en el listado de inscritos, encontrábamos a jinetes de la talla de Víctor Manuel Magriz Alcón, Juan Manuel Martínez Hidalgo o el propio Manuel Estrada López, quien defendía el título obtenido en la edición anterior. La diversidad geográfica de los participantes, con representantes de Castilla la Mancha y otras comunidades autónomas, refuerza el carácter nacional de una prueba que ya es una fecha marcada en rojo para cualquier amante del mundo del caballo en España.
Resultados y el podio de los elegidos
La final del sábado fue el plato fuerte y no decepcionó a nadie. Daniel Reyes Aldana, montando a Platino, se subió a lo más alto del cajón tras obtener una puntuación final del 77,838%. Su ejercicio fue una lección de precisión y temple, confirmando su excelente estado de forma. Muy de cerca le siguió Amador Martín López, quien junto a Maserati logró un meritorio segundo puesto con un 76,396%. El podio lo cerró Sebastián Ponce Borrás, que con Eclipse (Bambino) alcanzó un 75,811%, cerrando así un trío de cabeza de auténtico lujo.
La igualdad fue la tónica general durante toda la noche, y es que los tres primeros clasificados estuvieron en un pañuelo. Este elevado nivel deportivo es el resultado de años de trabajo y una evolución técnica constante en la Doma Vaquera, donde cada vez se busca más la perfección en la ejecución sin perder la esencia del campo. La exigencia fue máxima y los binomios tuvieron que hilar muy fino para arañar cada décima a un jurado que estuvo muy atento a cada movimiento en la pista.
Además de la gloria deportiva, la VIII Copa de España ha contado con un importante aliciente económico, ya que se han repartido más de 6.000 euros en premios. Este esfuerzo por parte de la organización no solo reconoce el trabajo de los jinetes, sino que también incentiva la profesionalización y el crecimiento del circuito nacional, posicionando a Córdoba como el epicentro de la disciplina durante este fin de semana de junio.
Organización impecable y detalles técnicos
Detrás del éxito de un evento de estas características hay un equipo humano que se encarga de que todo ruede a la perfección. El jurado de esta edición estuvo presidido por Manuel Baena Torres, contando con la labor de Francisco Javier Carrasco Vera y Antonio Orives Porras como vocales. En la parte técnica, figuras como Antonio Vicente Cañada Sánchez como comisario jefe y Francisco Javier Serrano Baena como veterinario oficial velaron por el cumplimiento del reglamento y el bienestar de los animales.
El programa de competición arrancó el viernes con la pertinente revisión veterinaria a las 18:00 horas, dando paso a las pruebas de domados que se extendieron hasta bien entrada la madrugada. El sábado, la gran final comenzó a las 20:00 horas, poniendo el broche de oro a dos días de intensa actividad hípica. La labor de María Ductor Jiménez como delegada de la RFHE fue fundamental para coordinar todos los aspectos de una prueba que ha cumplido con los estándares más exigentes de la federación.
La valoración realizada por Córdoba Ecuestre tras el evento no podría ser más positiva. La repercusión alcanzada y la calidad de los ejercicios presentados consolidan a las Caballerizas Reales como una sede de referencia para grandes competiciones. El agradecimiento se ha hecho extensivo a todos los patrocinadores, colaboradores y personal técnico que han arrimado el hombro para que la Copa de España siga creciendo y sea el escaparate perfecto para la Doma Vaquera nacional.
La cita en el corazón de Córdoba ha servido para poner en valor el excelente estado de salud de la disciplina en nuestro país. Con un podio de altísimo nivel y una organización que ha cuidado hasta el último detalle, el evento se despide superando todas las expectativas de participación y respuesta del público. El compromiso de las instituciones y el talento de los jinetes aseguran que este campeonato siga siendo el espejo donde se mira toda la afición vaquera, dejando el listón muy alto para las próximas ediciones.