La Región ha puesto en marcha un programa de terapia ecuestre específicamente dirigido a mujeres que han sufrido violencia sexual, con el objetivo de acompañarlas en su proceso de recuperación emocional y de reconstrucción personal. Bajo el nombre de “Las riendas de tu vida”, la iniciativa plantea un trabajo terapéutico en contacto directo con caballos, en un entorno seguro y controlado.
Este proyecto, impulsado por la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad en colaboración con la Fundación Centauro Quirón y el Centro de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual (CAIVAX), se apoya en la experiencia previa de un programa similar para víctimas de violencia de género que ha mostrado resultados muy positivos en la autoestima y la motivación de las participantes.
Un programa pionero para sanar el trauma de la violencia sexual
El nuevo dispositivo de terapia asistida con caballos nace como respuesta al fuerte impacto psicológico y social que deja la violencia sexual en las mujeres, muchas de las cuales necesitan apoyos adicionales para recuperar la confianza en sí mismas y en su entorno. Solo en un semestre, los centros CAIVAX de la Región registraron cerca de 500 mujeres atendidas, entre ellas decenas de casos nuevos y algunas menores de edad.
“Las riendas de tu vida” se presenta como una herramienta complementaria a la atención psicológica y jurídica que ya se presta en el CAIVAX. No sustituye a la terapia tradicional, sino que la refuerza ofreciendo un espacio diferente, al aire libre, donde las mujeres pueden trabajar emociones difíciles a través del vínculo con los animales.
La Consejería subraya que se trata de una iniciativa pionera en España centrada de forma específica en víctimas de violencia sexual, después de constatar los buenos resultados del programa previo con mujeres que habían sufrido violencia de género. En esa experiencia anterior participaron en torno a 178-200 mujeres, que al finalizar el proceso manifestaron sentirse más motivadas, con mayor seguridad personal y con más herramientas para “coger las riendas” de su vida.
Según explicó la responsable de Política Social, el objetivo es favorecer la recuperación no solo emocional, sino también social y funcional, ayudando a las participantes a salir del rol de víctima y a reconstruir un proyecto de vida propio. El enfoque se centra en que las mujeres puedan ir dejando atrás el peso del pasado y abrirse a nuevas posibilidades.

Cómo se desarrollan las sesiones de terapia con caballos
Las sesiones de “Las riendas de tu vida” tienen una duración aproximada de tres horas y se realizan una vez por semana. Para favorecer un acompañamiento cercano, los grupos son reducidos, con entre 5 y 10 mujeres por turno, lo que facilita que todas puedan participar activamente y reciban una atención más personalizada.
En cada encuentro interviene un equipo multidisciplinar compuesto por una psicóloga, una persona especialista en terapia ocupacional y un técnico de equitación. Esta combinación permite abordar la recuperación desde distintos ángulos: emocional, cognitivo, corporal y relacional, siempre con el caballo como elemento central del proceso.
El programa sigue una estructura en fases. En el inicio se proponen dinámicas grupales orientadas a generar confianza entre las participantes y a establecer un primer contacto con los caballos. Se trabaja la cohesión, el intercambio de experiencias y el apoyo mutuo, aspectos clave para reducir el aislamiento que muchas mujeres arrastran tras la agresión.
En una segunda etapa, el caballo pasa a ser el eje del trabajo de gestión emocional. Las mujeres realizan actividades en las que, para poder relacionarse con el animal, necesitan alcanzar estados de calma, atención y autocontrol. El propio comportamiento del caballo funciona como un espejo que refleja el estado interno de la persona, ayudándola a identificar y regular sus emociones.
Además, se incluye un protocolo de evaluación individual al inicio y al final del programa. Antes de comenzar, cada mujer pasa por una valoración que permite conocer su situación, expectativas y necesidades específicas. Al cierre del proceso, se lleva a cabo una nueva evaluación para medir los cambios logrados y el impacto real de la intervención ecuestre en su bienestar.
Caballos rescatados y vínculo terapéutico: una relación de apoyo mutuo
Uno de los aspectos más singulares del proyecto es que muchos de los caballos utilizados en las sesiones han sido previamente rescatados de abandono o maltrato. Estos animales, que también arrastran su propia historia de sufrimiento, se convierten en compañeros de proceso para las mujeres que participan en la terapia.
Desde la Fundación Centauro Quirón, entidad que gestiona el centro ecuestre, se explica que el caballo no juzga ni etiqueta: le da igual la apariencia física, la forma de vestir o el carácter de la persona. Esta ausencia de juicio facilita que las mujeres puedan empezar a construir un nuevo autoconcepto, más flexible y sin el peso de los prejuicios que a menudo sienten en su entorno social.
Los profesionales señalan que el vínculo que se establece entre mujeres y caballos tiene un efecto simbiótico: mientras las participantes avanzan en su recuperación emocional, los animales encuentran una nueva función y una vida estable tras haber sufrido ellos mismos situaciones traumáticas. Se trata, en palabras de la propia fundación, de una “simbiosis positiva” en la que ambas partes se benefician.
El trabajo con estos caballos permite, además, reforzar la empatía y la capacidad de confiar nuevamente en otro ser vivo. Para muchas mujeres, cuidar a un caballo, guiar o simplemente estar cerca del animal supone un primer paso para volver a sentirse capaces, valiosas y con cierto control sobre lo que ocurre a su alrededor.
Este enfoque, apuntan los expertos, ayuda a recuperar lo que denominan el “locus de control”, es decir, la sensación de que la persona puede influir en su propia vida y no está completamente determinada por lo que le ha pasado. Esa percepción resulta fundamental para superar el trauma de la violencia sexual y avanzar hacia una vida más autónoma.
Complemento a la atención integral en el CAIVAX
“Las riendas de tu vida” se integra dentro de un modelo de atención integral a las víctimas de violencia sexual que ya se venía desarrollando en la Región a través del CAIVAX. En estos centros, las mujeres reciben apoyo psicológico especializado, orientación jurídica y acompañamiento social para hacer frente tanto al impacto emocional de la agresión como a los trámites legales y administrativos que puedan derivarse.
Con la incorporación de la terapia ecuestre, se amplía el abanico de herramientas disponibles para que las víctimas puedan encontrar la modalidad que mejor se adapte a su momento vital. No todas las mujeres se sienten cómodas de entrada en un despacho o en un formato exclusivamente verbal, y el contacto con los caballos ofrece una vía alternativa para trabajar emociones que a veces cuesta mucho poner en palabras.
La Consejería destaca que la experiencia previa con terapias asistidas por animales en la Región ha sido muy positiva, no solo con mujeres afectadas por violencia de género, sino también con otros colectivos como menores con Trastorno del Espectro Autista (TEA), Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) o síndrome de Down. En todos estos casos, se han observado mejoras relevantes en aspectos como la comunicación, la regulación emocional y la interacción social.
En el caso concreto de las víctimas de violencia sexual, la terapia ecuestre persigue que el entorno deje de estar definido únicamente por el trauma para pasar a incorporar experiencias nuevas, vinculadas al cuidado, la confianza y el disfrute. De este modo, se facilita que las mujeres puedan ir resignificando lo que sienten acerca de sí mismas y de su cuerpo.
La experiencia previa: de la violencia de género a la violencia sexual
El lanzamiento de “Las riendas de tu vida” no surge de cero, sino que se apoya en la experiencia acumulada con un programa anterior de terapia con caballos para víctimas de violencia de género. En esta iniciativa han participado ya cerca de 178 mujeres, según los datos facilitados por la Consejería.
Al finalizar aquel programa, las participantes afirmaron sentirse más motivadas y con más confianza en sí mismas, señalando mejoras tanto en su estado de ánimo como en su capacidad para tomar decisiones y relacionarse con su entorno. Estos resultados han sido uno de los motivos principales para dar un paso más y adaptar la metodología a la realidad específica de la violencia sexual.
En la presentación del nuevo proyecto, responsables de la administración y de la Fundación Centauro Quirón incidieron en que los caballos actúan como un catalizador para afrontar emociones muy complejas. El entorno ecuestre, alejado del contexto habitual de las víctimas, ayuda a romper rutinas asociadas al miedo y genera una sensación de espacio propio donde poder experimentar sin sentirse observadas o juzgadas.
La idea de “coger las riendas” que da nombre al programa no es solo una metáfora. Muchas de las actividades incluyen conducir al caballo, marcarle el paso o establecer límites claros, acciones que simbólicamente ayudan a las mujeres a recuperar la sensación de control sobre su propia vida tras haberlo perdido durante la agresión y sus consecuencias.
Con este tipo de iniciativas, la Región apuesta por un enfoque innovador en el apoyo a víctimas de violencia sexual, combinando la atención especializada en los CAIVAX con terapias asistidas con caballos que han demostrado ser útiles para recomponer la autoestima, favorecer la expresión emocional y reconstruir vínculos de confianza. El programa “Las riendas de tu vida” se presenta como una oportunidad para que muchas mujeres puedan empezar a dejar atrás el trauma y avanzar, paso a paso, hacia una vida en la que el pasado pesa menos y el futuro ofrece más espacio para seguir galopando hacia su propia recuperación.
