Cómo quitar garrapatas a un caballo

Las garrapatas son unos parásitos a los que les encantan los ambientes cálidos y secos, pero también alimentarse de la sangre de los animales (incluyendo de los seres humanos). Pueden llegar a ser muy peligrosas ya que además se multiplican con mucha rapidez, por ello es importante mantener al caballo a salvo de ellas. Pero y si ya tiene alguna, ¿cómo se tiene que quitar?

En este artículo te voy a explicar cómo quitar garrapatas a un caballo, así como las enfermedades que pueden transmitir y cómo prevenirlas.

¿Qué son las garrapatas?

Las garrapatas son ácaros que se alimentan de la sangre de sus víctimas y que además son vectores de enfermedades infecciosas. Se caracterizan por estar divididas en dos partes:

  • Aparato bucal y el capítulo (cuello y prosoma, denominado a veces erróneamente cefalotórax)
  • Cuerpo (tórax y abdomen fusionados). Asimismo, el aparato reproductor se encuentra en esta zona, estando el femenino formado por un ovario, un oviducto y un orificio genital, y el masculino por testículos, vesículas seminales y vasos deferentes.

Su ciclo biológico es el siguiente:

Imagen – Wikipedia/Simonsaman

¿Cómo pican?

Las garrapatas son parásitos que podemos encontrar en el campo, pero también en los jardines sobretodo si hay animales domésticos, escondidas entre la hierba esperando a que pase una posible víctima. Una vez la localizan, saltan sobre ella y buscan la mejor zona desde donde comenzar a alimentarse. Es cuando el caballo -o cualquier animal- puede sentir picor.

En cuanto localizan el lugar idóneo, perforan la piel con sus ”dientes” llamados quelíceros y empiezan a succionar sangre. Nada más empezar, segregan una especie de cemento alrededor de las piezas bucales con el fin de obtener un buen anclaje mientras se alimentan. Dicho cemento es rico en proteínas, lípidos y carbohidratos que puede provocar enfermedades en la piel. Pero esto no acaba aquí.

Durante la perforación de la piel, las garrapatas desgarran los vasos sanguíneos provocando así una hemorragia. Al mismo tiempo, introducen el virus o la bacteria a través de su saliva, cuyas moléculas, junto con la respuesta inflamatoria e inmunitaria de la víctima, cooperan para formar un absceso desde el cual continuarán succionando sangre.

¿Cómo se quitan las garrapatas a un caballo?

Las garrapatas, una vez que se llenan, algo que ocurre al cabo de unos días, se sueltan por sí solas. Ahora bien, por la propia seguridad -y tranquilidad- del caballo es importante retirarlas en cuanto las hayamos visto. Pero, ¿cómo?

Lo primero que hay que tener claro es que no podemos cogerlas con los dedos y tirar de ellas, pues lo único que conseguiremos es que la cabeza quede dentro y expulse fluidos, que pueden contener virus o bacterias. Es muy necesario usar unas pinzas quita-garrapatas que venden en cualquier tienda de animales.

Con las pinzas en la mano, sujetaremos a las garrapatas por su aparato bucal, lo más cerca posible de la piel del animal. Luego, realizamos un movimiento de tracción contínua y lentamente, sin rotar, durante un minuto aproximadamente en perpendicular a la piel hasta que hayamos conseguido extraerla. En el caso de que quede algún resto, podremos intentar sacarlo igualmente con las pinzas, o esperar a ver si el propio cuerpo del caballo lo expulsa por sí mismo. Si no lo hiciera, lo más aconsejable sería que un veterinario se encargara de ello.

¿Qué hacer si tiene muchas? ¿Hay algún remedio natural efectivo?

Cuando el caballo tiene muchas garrapatas lo que hay que hacer es tratarlo con un antiparasitario específico para estos animales que, de nuevo, nos puede recomendar el veterinario. Ahora bien, si queremos probar primero con remedios naturales podremos hacer lo siguiente:

  • Mezclar 30ml de aceite de oliva con 10 gotas de aceite de lavanda, eucalipto y tomillo.
  • Cocer muchos tallos de poleo (más o menos, los que quepan en una mano). La infusión que quede se introduce en un pulverizador y se rocía con él al animal.

Piroplasmosis, una enfermedad equina muy peligrosa

Las garrapatas pueden causarle un serio problema a los caballos: la piroplasmosis o Babeiosis equina. Se trata de una enfermedad que, una vez llegan a los glóbulos rojos, los destruyen. Al hacerlo, el organismo libera bilirubina, que es la responsable del color amarillento o anaranjado que adquirirán las mucosas visibles de los ojos y de la boca. Cuando una gran cantidad de estos glóbulos es eliminado, por debajo del 27% de hematocrito, el caballo pasará a tener anemia.

Al cabo de unos días tras la infección, el caballo comenzará a mostrar estos síntomas:

  • Fiebre
  • Pérdida de apetito
  • Decaimiento
  • En casos graves: problemas respiratorios, cólicos, bronquitis

Si bien no suele ser mortal, es necesario que un veterinario lo examine y le ponga el tratamiento adecuado para que pueda recuperarse. Ahora bien, tenemos que tener presente que no tiene cura definitiva: el caballo será portador de la enfermedad durante el resto de su vida.

¿Te ha sido de utilidad?


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.