
La fiebre del Nilo Occidental ha dado un salto inesperado hasta las Islas Canarias. Por primera vez, se ha confirmado la presencia del virus en équidos del archipiélago, concretamente en tres caballos alojados en un mismo centro hÃpico del sur de Gran Canaria, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana. El hallazgo, notificado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) el 18 de agosto de 2026, ha activado todos los protocolos de vigilancia tanto veterinaria como sanitaria.
Los tres positivos fueron detectados gracias a la comunicación de sÃntomas neurológicos por parte del veterinario clÃnico a los Servicios Veterinarios Oficiales de Canarias. Las muestras remitidas al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, centro nacional de referencia, confirmaron la infección. Además, se investigan otras sospechas clÃnicas en el mismo recinto, por lo que el número de afectados podrÃa aumentar en los próximos dÃas.
Un foco primario que amplÃa el mapa del virus
El foco canario ha sido clasificado como primario, lo que significa que no se ha podido relacionar con otros brotes conocidos. Esta detección supone un hito porque hasta ahora los estudios realizados en aves migratorias solo habÃan encontrado anticuerpos, pero nunca se habÃa confirmado la circulación activa del virus en el archipiélago. La ConsejerÃa de Agricultura, GanaderÃa, Pesca y SoberanÃa Alimentaria del Gobierno de Canarias ha subrayado que no se ha diagnosticado ningún caso humano asociado a este brote.
La aparición en Canarias se suma a los focos ya notificados esta temporada en la PenÃnsula. Según la última actualización del MAPA, también se ha registrado un nuevo brote en Jerez de la Frontera (Cádiz), donde dos aves cautivas de un núcleo zoológico han dado positivo. Este zoo, el Zoobotánico Alberto Durán, ha tenido que cerrar sus puertas al público como medida preventiva. Además, se han confirmado detecciones en aves silvestres de Medina Sidonia (Cádiz), Almonte (Huelva) y Sanlúcar la Mayor (Sevilla), todas ellas fechadas el 14 de agosto.
La temporada 2026: de Huelva a Canarias

Los primeros positivos de la temporada se detectaron a finales de julio en aves silvestres de Huelva y Lleida. El Laboratorio de Algete identificó el linaje 1 del virus en dos pollos de águila imperial ibérica hallados en Almonte e Hinojos, y el linaje 2 en un polluelo de azor en Vilanova de la Barca. Estos hallazgos ya anticipaban una circulación activa del virus en varias regiones.
En cuanto a équidos, durante esta temporada también se han registrado focos en La Puebla del RÃo y Cantillana, ambos en Sevilla, asà como en una explotación de Retamal de Llerena (Badajoz), aunque en este último caso no constaban animales afectados entre los 18 équidos sensibles. Con la incorporación de Canarias, son ya cuatro las comunidades autónomas con evidencia de circulación viral en animales: AndalucÃa, Cataluña, Extremadura y Canarias.
Cómo se transmite y qué sÃntomas provoca

La fiebre del Nilo Occidental es una enfermedad vÃrica transmitida principalmente por la picadura de mosquitos del género Culex. Las aves actúan como reservorio principal, mientras que los mosquitos son el vector. Tanto los caballos como las personas pueden infectarse de forma accidental, siendo este un ejemplo de las enfermedades por picaduras en los caballos, pero se consideran huéspedes finales: no transmiten la infección ni sirven como reservorio, tal y como recuerda el MAPA.
En la mayorÃa de los casos, la infección cursa de forma asintomática. Sin embargo, un pequeño porcentaje de los afectados puede desarrollar una forma grave caracterizada por encefalomielitis, con sÃntomas neurológicos como debilidad, descoordinación, temblores musculares o postración en los casos más severos. En humanos, las formas graves son menos frecuentes, pero pueden incluir meningitis o encefalitis, especialmente en personas mayores o inmunodeprimidas.
Vigilancia reforzada y medidas preventivas
Tras la confirmación de los casos en Gran Canaria, la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud ha activado los protocolos de vigilancia entomológica y epidemiológica. Se ha reforzado la vigilancia clÃnica en la Zona Básica de Salud de Maspalomas, y se ha informado a los profesionales sanitarios para que presten especial atención a personas con sÃntomas compatibles y antecedentes de estancia en la zona afectada.
El Gobierno de Canarias, en coordinación con el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de la Universidad de La Laguna, está llevando a cabo un seguimiento exhaustivo para determinar si se trata de un episodio localizado o si el virus ya circula entre mosquitos y aves del archipiélago. Mientras tanto, se recomienda a la población evitar acumulaciones de agua estancada, revisar sistemas de riego y desagües, y seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias.
En el conjunto de España, el programa nacional de vigilancia de la fiebre del Nilo Occidental combina el análisis de muestras de équidos, aves y mosquitos. Esta red de alerta temprana permite detectar la circulación del virus antes de que pueda afectar a las personas. La detección en Canarias amplÃa el territorio bajo vigilancia y subraya la importancia de mantener estos controles, especialmente durante los meses de mayor actividad de los mosquitos.
La aparición de este primer foco en Canarias no implica un riesgo directo de contagio entre caballos y personas, ya que los équidos no transmiten el virus. No obstante, la detección en animales sirve como señal de alerta para que las autoridades sanitarias activen medidas preventivas. Hasta el 13 de agosto, el Ministerio de Sanidad habÃa confirmado 42 casos humanos en España esta temporada, 38 en AndalucÃa y cuatro en Extremadura, con cinco fallecimientos en 2025 por formas neuroinvasivas.
La comunidad cientÃfica insiste en que la vacunación de los caballos es una herramienta eficaz para proteger a estos animales, aunque no existe vacuna para humanos. Mientras tanto, la vigilancia activa y la colaboración ciudadana son fundamentales para controlar la expansión del virus. La llegada del Nilo a Canarias supone un nuevo desafÃo para la sanidad animal y humana, pero también demuestra que los sistemas de detección funcionan.



