¿Para qué sirve el cierrabocas?

El cierrabocas es una parte de la cabezada; esa correa enganchada a la parte superior de la muserola que rodea la boca del caballo. Como tantas otras cosas, es un elemento muy criticado; hay quienes lo veneran, y quienes lo odian. Pero antes de pararnos a pensar en eso, debemos saber cómo colocarlo correctamente. El cierrabocas va colocado por delante de la embocadura, como vemos en la imagen superior, de modo que no obstruye la acción de esta. A la hora de apretarlo debemos tener en cuenta que si va muy flojo, será como no llevarlo; debe ir apretado pero sin que sea exagerado y le provoque demasiada presión en la boca. Piensa que no debe poder abrir la boca como para dar pasado la lengua por encima del filete o bocado.

Pasando a los usos del cierrabocas, y como ya dije, uno es evitar que pase la lengua por encima de la embocadura. Esto es frecuente sobretodo en caballos jóvenes, que experimentan con la sensación del hierro en la boca y juegan con él. Si aprenden a hacerlo lo harán siempre y, además de no poder mantener un contacto decente, pueden hacerse verdadero daño en la boca.

Otra utilidad sería para aquellos caballos que por mucho que lo intentes no consigues que dejen de jugar con el hierro. Un poco está bien pero los hay que hacen auténticas virguerías y, claro, ahí contacto… poco. Por tanto es algo a evitar si entrenas para una disciplina de forma seria; sobretodo en Doma Clásica, ya que aunque a lo mejor no te impida hacer un ejercicio bonito, los jueces lo tendrán en cuenta a la hora de puntuar.

Y eso es en general lo que se debe tener en cuenta con el cierrabocas. Si no abusamos, no le hace mal a ningún caballo, pero sí es cierto que puede que algunos no lo soporten. En estos casos, si el caballo va bien sin él, no hace ninguna falta. Resumiendo: como medida de prevención en potros y para mantener un buen contacto estable con la boca de cualquier caballo.


Un comentario

  1.   Fer dijo

    El caballo no juega con la lengua en la embocadura. Lo que hace es intentar quitarse la embocadura porque le hace un dolor atroz, equivalente a un dolor de muelas exagerado. Y para colmo, le ponéis el cierrabocas, por supuesto por su bien.¿Y vosotros queréis a los caballos? No hay más que ver la mirada triste del caballo de la foto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *