El hallazgo de cinco caballos muertos y con extrañas mutilaciones en un campo cercano a Río Mayo, en la provincia de Chubut, ha generado un profundo desconcierto entre los vecinos y las autoridades. El propietario de los animales, Francisco Quilodrán, fue quien encontró los cuerpos mientras recorría su establecimiento, y desde entonces no ha dejado de preguntarse qué pudo haber causado semejante escena.
Lo que más llama la atención es que los equinos presentaban cortes limpios y precisos, sin rastro de sangre, y con la ausencia de tejidos blandos como ojos, lengua, orejas y otras partes del cuerpo. Además, no había huellas de depredadores ni signos de lucha, lo que descarta, en principio, un ataque animal. A esto se suman los testimonios de varias personas que aseguran haber visto luces misteriosas en el cielo durante las noches previas al hallazgo.
Un hallazgo que desafía toda explicación
Francisco Quilodrán, un hombre de campo con años de experiencia, relató a medios locales que al principio pensó que los animales habían muerto por el frío o la falta de alimento, pero al examinarlos con detenimiento se dio cuenta de que algo no cuadraba. Los caballos estaban secos, como si hubieran sido «chupados», y no presentaban ni una gota de sangre en el suelo. «Cuando muere un animal, la sangre queda derramada o manchada, pero aquí no hay nada», explicó mientras reflexionaba sobre cómo es el sistema circulatorio de un caballo.
El hacendado también destacó que no encontró rastros de vehículos, disparos ni signos de forcejeo alrededor de los cuerpos. «Estamos hablando de animales de 300 o 400 kilos. Si hubiera sido un animal, tendría que haber quedado algún rastro», afirmó. Además, llamó la atención que los caranchos y otros carroñeros, que suelen acercarse rápidamente a los cadáveres, no se arrimaran a los equinos. Incluso los perros que lo acompañaban no mostraron interés por los cuerpos, algo que consideró «muy raro».
Otro detalle que desconcertó a Quilodrán fue que uno de los caballos apareció dentro de una acumulación de agua, pero descartó una intoxicación porque su perro bebió de esa misma agua sin sufrir consecuencias. También contó que una persona vinculada a un campo cercano a Lago Blanco, a unos 100 kilómetros de Río Mayo, le aseguró haber encontrado ovejas y capones con faltantes similares en orejas, lengua y otras partes blandas.
Luces en el cielo y especulaciones
El misterio se intensificó cuando comenzaron a circular testimonios sobre luces extrañas en la zona. Un video grabado en Aldea Apeleg, difundido por el medio Info Patagonia, muestra dos puntos luminosos que se desplazan e interactúan en el cielo nocturno antes de desaparecer. Este fenómeno ha reavivado las especulaciones sobre una posible relación con las mutilaciones, aunque hasta el momento no hay una explicación oficial.
Quilodrán también recibió mensajes de personas que afirmaron haber visto luces inusuales en los días previos al hallazgo. Por ejemplo, trabajadores que se dirigían a la planta de agua mineral Orizon describieron una «luz tipo plato, con una cola» que desapareció cuando intentaron fotografiarla. Un vecino contó que su hijo, mientras circulaba hacia Alto Río Senguer, vio una luz grande y amarilla cerca del sector donde estaban los animales. «Pensó que yo estaba en el campo con un reflector, pero yo no estaba ahí», relató el hacendado.
Ante estas coincidencias, no faltan quienes han planteado la hipótesis de un fenómeno ovni, algo que el propio Quilodrán reconoce que antes no consideraba posible. «Antes no creía, porque nunca me había pasado. Hasta que a uno le pasa», confesó. Sin embargo, insiste en que lo que más le preocupa es la falta de respuestas: «Es raro ver así a los animales. No encuentro el pedazo de cuero, no encuentro la lengua ni la oreja. Busqué por todos lados».
La intervención de la Policía
Ante la trascendencia del caso, la Policía del Chubut decidió intervenir de oficio. Según informaron, se labró un acta por una posible infracción a la ley de maltrato animal o daños, y las actuaciones fueron giradas al Ministerio Público Fiscal. Las autoridades no han ofrecido una explicación oficial sobre las causas de las muertes, y se espera que un médico veterinario analice las muestras para determinar el origen de las lesiones.
Mientras tanto, los vecinos de la zona permanecen en alerta, y Quilodrán ha adelantado que continuará recorriendo el campo para verificar si aparecen nuevos animales afectados. También ha pedido a otros pobladores que hayan atravesado situaciones similares que compartan fotografías o información que puedan arrojar luz sobre este enigma.
El caso ha generado un gran revuelo en la región y ha captado la atención de la prensa nacional e internacional. Aunque aún no hay respuestas, lo cierto es que la combinación de mutilaciones inexplicables y luces en el cielo ha convertido este suceso en un misterio que parece sacado de una película. Por ahora, solo queda esperar que la investigación avance y que la ciencia pueda ofrecer una explicación racional a lo que, de momento, no la tiene.