La yegua más cotizada de la Feria de Llanera conquista a un ganadero sevillano

  • La yegua más cotizada de la Feria de San Isidro de Llanera se vendió por 9.000 euros junto a su potra de tres meses.
  • El animal, de montura y gran calidad genética, procede de la ganadería Martino, en el concejo asturiano de Salas.
  • El comprador, el ganadero sevillano Rafael Ronquillo, se llevó también otros tres caballos para su explotación en el sur de España.
  • La feria, marcada por la ausencia de vacuno, cerró con buenas ventas en yeguas de carne y ejemplares de alta calidad de vida.

yegua mas cotizada de la feria de Llanera

La Feria de San Isidro de Llanera, en el recinto ferial de Ables (Asturias), ha vuelto a situarse como una de las grandes citas ganaderas del norte de España, al igual que otras importantes ferias como la Feria del Caballo de Jerez, gracias, en buena parte, a la expectación generada por la yegua más cotizada del certamen. El ejemplar, muy comentado entre ganaderos y aficionados, se convirtió en el centro de todas las miradas desde primera hora.

Este animal, de altísima calidad y perfil claramente deportivo, fue valorado por los expertos como el mejor de su categoría en la feria. Su venta, acompañada de una potra de apenas tres meses, marcó el techo de precios de la jornada y ejemplificó el buen momento de las yeguas de vida de primer nivel, incluso en un contexto de mercado algo más contenido para otros tipos de ganado.

Una yegua de montura con potra, la estrella absoluta del certamen

yegua destacada en feria de Llanera

La protagonista indiscutible de la jornada fue una yegua de montura, parida y con una potra de tres meses a su lado, que despertó un gran interés desde que pisó el recinto. Según los técnicos presentes, se trataba del ejemplar más completo en su raza, tanto por su conformación como por su carácter y aptitudes para la monta.

Los especialistas desplazados a la feria coincidieron en señalar que esta yegua reunía condiciones poco habituales en un mismo animal: buena estructura, movimientos funcionales, temperamento manejable y un estado físico excelente pese a encontrarse criando. Todo ello, sumado a la calidad que apuntaba la potra, explicaría la cifra final alcanzada en la compraventa.

El precio acordado ascendió a 9.000 euros por el lote de madre e hija, una cantidad que la situó como la yegua más cara de la Feria de San Isidro de Llanera en esta edición. En un certamen donde también se cerraron operaciones importantes en yeguas de carne, este importe llamó la atención tanto de ganaderos asturianos como de visitantes de otras zonas de España.

De acuerdo con la organización, esta operación se enmarca en el segmento de yeguas de vida de altísima calidad, un apartado que, como se refleja en el concurso de ganado equino de grado, mantuvo un comportamiento muy dinámico durante todo el fin de semana y que refuerza el papel de Llanera como punto de referencia para quienes buscan reproductoras de nivel.

Origen asturiano: la ganadería Martino y el concejo de Salas

ganaderia de yeguas en Asturias

La yegua estrella de la feria procede de la ganadería Martino, propiedad de Aarón García Martino, ubicada en el concejo asturiano de Salas. Esta explotación, conocida en el entorno local por el cuidado que presta a la selección de sus animales, vio cómo uno de sus ejemplares se colocaba en el escaparate nacional gracias a su actuación en Llanera.

El animal llegó al recinto ferial de Ables con buenas referencias entre los entendidos, lo que contribuyó a que desde el primer momento se generara un interés especial por su posible venta. No era un ejemplar cualquiera dentro del catálogo de la feria, sino una yegua presentada como candidata a ser de lo mejor del certamen.

Eliseo López, director de la Feria de San Isidro de Llanera y responsable de coordinar esta cita organizada por el Ayuntamiento, explicó que, a juicio de los expertos que pasaron por el recinto, la yegua de Martino fue el mejor ejemplar de su tipo presente en la muestra. Esa valoración, sumada al origen contrastado del animal, ayudó a cerrar una operación que muchos consideraban complicada de igualar.

La venta de la yegua y de su potra supone también un espaldarazo a la cría asturiana, ya que demuestra que los animales seleccionados en ganaderías del Principado son capaces de competir en precio y calidad con los mejores del mercado nacional, atrayendo compradores de territorios tradicionalmente muy exigentes en materia ecuestre.

El ganadero sevillano que se la lleva al sur de España

ganadero compra yegua mas cotizada

El comprador de la yegua más cotizada de la feria fue Rafael Ronquillo, ganadero sevillano, que viajó hasta Llanera animado por las recomendaciones de un amigo. Este contacto le habló de la calidad de los animales que se presentan en la cita asturiana y de las buenas oportunidades de encontrar ejemplares distintos a los que se ven habitualmente en el sur.

Ronquillo, que habitualmente participa en exposiciones y concursos de caballos, no dudó en pujar por la yegua de Martino cuando confirmó de primera mano las virtudes que le habían comentado. Según explicó, no es sencillo localizar en el mercado una yegua de montura que combine buena morfología, aptitud y una cría prometedora a su lado.

El ganadero andaluz resumió su decisión con una frase clara: “Lo bueno vale dinero”. Con esa idea en mente, asumió el desembolso por el conjunto de madre y potra, confiando en que la inversión se traducirá en un refuerzo importante para su cuadra una vez adaptadas al clima y manejo del sur de España.

Además de la yegua más cotizada, el comprador sevillano cerró la adquisición de otros tres animales durante el fin de semana. Todos ellos viajarán ahora a Andalucía, de manera que la operación no solo supone un reconocimiento al ejemplar estrella, sino también una muestra del interés del sector andaluz por el tipo de caballo que se cría en el norte peninsular.

Valoración de la feria: entre la carne y las yeguas de vida de calidad

feria equina en Llanera

Más allá de la operación de la yegua más cara, el balance general de la Feria de San Isidro de Llanera fue claramente positivo según su director, Eliseo López. Pese a celebrarse sin ganado vacuno por las restricciones sanitarias derivadas de la dermatosis nodular contagiosa, el certamen logró mantener un volumen importante de transacciones.

En el apartado de equino destinado a carne, especialmente yeguas adultas gordas y bien cebadas, los precios alcanzados fueron muy elevados, con una parte importante de los animales vendida a dos operadores franceses. Esta salida masiva hacia Francia dejó cifras destacables para los ganaderos dedicados a este tipo de producción.

El mercado de ganado de vida mostró dos velocidades. Por un lado, las yeguas de altísima calidad, como la protagonista de la feria, se vendieron sin demasiadas dificultades y alcanzando valores altos. Por otro, las denominadas “yeguas normales” o “yeguas de prado”, más orientadas a usos menos especializados, encontraron algo más de resistencia y las operaciones se cerraron con mayor calma.

En lo relativo a los potros, tanto los llamados mamones como los quincenos, la impresión de los profesionales fue que se movieron en cifras consideradas normales, en un contexto de mercado ligeramente a la baja. Aun así, se habló de fluidez en los tratos y de un grado de satisfacción razonable entre quienes acudieron a vender.

Según las estimaciones de la organización, alrededor del 90 % de los équidos presentes en el recinto encontraron comprador, un porcentaje que refuerza la sensación de que la feria mantiene su tirón comercial, incluso en un año condicionado por las restricciones sanitarias y por una meteorología que no acompañó del todo.

Ambiente en el recinto de Ables y opiniones de los ganaderos

ambiente en feria de caballos

El recinto ferial municipal de Ables vivió durante todo el fin de semana un ambiente muy animado y con buena afluencia de público, a pesar de la lluvia intermitente que se dejó notar en ambas jornadas. El sábado fue el día con mayor presencia de visitantes, mientras que el domingo, aunque algo más tranquilo, mantuvo el tirón suficiente como para cerrar numerosos tratos.

El Ayuntamiento de Llanera, organizador del evento, apostó por no renunciar a la feria pese a la ausencia de vacuno, y centró la programación en el equino, el ganado menor (cabras y ovejas) y otras especies que participaron en el desfile del sábado, como las ocas. A ello se sumaron la exposición de maquinaria, la oferta de restauración y demostraciones de labranza y pastoreo tradicional.

Entre los ganaderos locales, voces como la de José Rodríguez, de Posada de Llanera, mostraron su satisfacción por haber mantenido viva la cita: destacó lo adecuado del recinto y el buen desarrollo general, aunque admitió que en su caso concreto los precios estuvieron algo más flojos de lo deseado.

Otro de los participantes destacados fue David Camín, de la ganadería del mismo nombre en Sariego, que acudió con la yegua “Princesa”, procedente del trabajo de un criador reconocido de Piedras Blancas. Camín valoró muy positivamente la feria, subrayando que, pese a la lluvia, el recinto y las plazas estuvieron llenas de caballos y de actividad durante gran parte del fin de semana.

Entre comentarios distendidos, varios profesionales resumieron la situación con una idea muy habitual en el sector: el vendedor rara vez queda del todo satisfecho con el precio y el comprador suele considerar que paga caro, pero al final los tratos salen adelante y la feria cumple su papel como punto de encuentro y negociación.

En conjunto, la última edición de la Feria de San Isidro de Llanera ha dejado la imagen de un certamen que, incluso en un año complejo, consolida su prestigio gracias a operaciones emblemáticas como la de la yegua más cotizada, capaz de viajar desde una ganadería de Salas hasta una explotación en Sevilla, y que refuerza la conexión entre la cría asturiana y el mercado ecuestre del resto de España.

Centro Internacional del Caballo
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