La tarde del 18 de agosto se convirtió en una cita ineludible para los amantes del caballo en la Feria de Málaga. El XXIII Concurso de Indumentaria y Atalaje Ecuestre Memorial «Juan Alda» volvió a demostrar que la tradición ecuestre andaluza sigue más viva que nunca, con una participación que llenó la Caseta Ecuestre de público y emoción. La cita reunió a jinetes y amazonas de distintas generaciones, todos ellos dispuestos a exhibir su destreza y el cuidado de sus monturas.
El evento, que forma parte del extenso programa de la Feria, contó con la presencia del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, quien junto a otras autoridades entregó varios reconocimientos. La jornada no solo fue un concurso, sino una auténtica celebración del vínculo entre el ser humano y el caballo, con especial atención a la modalidad amazona, una de las más singulares y exigentes.
El arte de montar a la amazona

La modalidad amazona fue, sin duda, una de las grandes protagonistas de la tarde. Consiste en cabalgar con las dos piernas a un mismo lado del animal, una postura que exige un equilibrio extraordinario y un control absoluto de la montura. Las participantes, todas mujeres en esta edición, demostraron una compenetración envidiable con sus caballos y yeguas. La corneta, ese pequeño apoyo para los pies, y la fusta, utilizada para orientar al animal, se convierten en herramientas esenciales en esta disciplina.
El público pudo contemplar de cerca la elegancia de estos paseos, donde la técnica y la estética van de la mano. La estabilidad es clave, y cualquier movimiento en falso puede romper la armonía del conjunto. Por eso, las amazonas entrenan durante meses para lograr esa sincronización perfecta con su montura.
Un jurado que lo mira todo

El jurado, compuesto por Rocío Pérez y Juan Jesús Guerrero, tuvo la difícil tarea de valorar cada detalle. No solo se fijaban en la ejecución del paseo, sino también en la presentación, la vestimenta, los estribos y el atalaje en su conjunto. La relación entre la persona y el animal es fundamental, y cualquier descuido puede restar puntos. Este nivel de exigencia es lo que da prestigio a un certamen que ya va por su vigesimotercera edición.
La organización del concurso, enmarcado en el Memorial «Juan Alda», rinde homenaje a una figura clave en la promoción de la cultura ecuestre malagueña. La participación de decenas de personas en distintas categorías demuestra el arraigo de esta tradición en la provincia.
Palmarés de la vigesimotercera edición

El concurso repartió premios en cuatro modalidades, con un claro dominio de la variedad. En la categoría a la grupa, el reconocimiento fue para Francisco Luque Millán y María Infantes Muñoz, mientras que Carin Ruiz Díaz se impuso en la categoría jinete. La amazona Helena Barbosa se llevó el galardón en su modalidad, y Jimena Villegas fue la mejor en la categoría infantil. Estos nombres quedan ya grabados en la historia de un certamen que no deja de crecer.
La entrega de premios contó con la presencia del alcalde, que no dudó en felicitar a los ganadores y destacar la importancia de mantener vivas estas tradiciones. La Feria de Málaga no sería lo mismo sin sus caballos, y eventos como este contribuyen a preservar un legado que se transmite de generación en generación.
Además del concurso, la jornada ecuestre incluyó otras actividades como el Paseo de Enganches y Caballos, que recorrió el recinto ferial, y los espectáculos diarios en el Centro de Exhibición Ecuestre. La programación de la Feria, con casi 200 espectáculos, reserva un lugar destacado al mundo del caballo, desde exhibiciones de doma hasta concursos de enganches, pasando por las tradicionales romerías.
En definitiva, la tarde del 18 de agosto dejó imágenes inolvidables y un ambiente de sana competitividad. La elegancia de las amazonas, la destreza de los jinetes y el cariño del público convirtieron el XXIII Concurso de Indumentaria y Atalaje Ecuestre en uno de los momentos más brillantes de la Feria de Málaga 2026. Una cita que, edición tras edición, sigue demostrando que el caballo es parte esencial del alma malagueña.