
La cesión de las Caballerizas Reales de Córdoba a la asociación Córdoba Ecuestre encara su momento decisivo tras más de década y media de trámites, prórrogas e incertidumbre jurídica. El Ayuntamiento se dispone a poner orden a una situación de uso provisional que se arrastra desde 2010 y que ha permitido a la entidad gestionar uno de los inmuebles más emblemáticos del patrimonio cordobés sin una concesión plenamente formalizada.
Con la aprobación inminente de la concesión demanial directa del conjunto de Caballerizas y sus huertas, el Consistorio abre la puerta a una nueva etapa en la que se aspira a combinar el respeto al valor histórico del recinto con un proyecto ecuestre de gran alcance, de marcado carácter profesional, turístico y formativo, pensado para posicionar a la ciudad como referencia en el mundo del caballo a nivel nacional e internacional.
La Junta de Gobierno Local ultimará la concesión a Córdoba Ecuestre
Según la planificación municipal, la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba tiene previsto dar el visto bueno al convenio de cesión en su próxima sesión, un paso que se considera la recta final de un expediente administrativo especialmente largo y complejo. El acuerdo regularizará el uso privativo del edificio y las Huertas de Caballerizas por parte de Córdoba Ecuestre, entidad en la que también participa el propio Consistorio junto a otras organizaciones empresariales y del ámbito ecuestre.
La fórmula escogida es la de concesión demanial directa, amparada en la consideración de interés público de la asociación, lo que evita tener que sacar a concurso el inmueble. Quedarán fijados en el convenio tanto el periodo de la cesión —que, según se ha apuntado en distintas fases del debate político, podría moverse en una horquilla de entre 30 y 40 años— como el canon anual que Córdoba Ecuestre deberá abonar por la explotación del conjunto.
Hasta ahora, gran parte de estos detalles se ha manejado internamente en el Ayuntamiento, a la espera del informe definitivo de la Intervención General, que en el pasado ya advirtió de algunos reparos relacionados con el uso del inmueble y con la necesidad de ajustarse a la normativa de gestión de patrimonio público. La aprobación del lunes servirá, precisamente, para cerrar ese encaje jurídico y financiero que se ha ido perfilando con los servicios municipales y la Gerencia de Urbanismo.
La firma formal del convenio se realizará posteriormente, una vez superados los últimos trámites administrativos, aunque el equipo de gobierno municipal da por hecho que el grueso de las cuestiones esenciales —desde el reparto de espacios hasta las obligaciones de conservación, seguridad y mantenimiento— quedará ya encauzado con este acuerdo.
Del uso “en precario” a una cesión plenamente regulada
La situación actual de uso en precario de Caballerizas Reales por parte de Córdoba Ecuestre se remonta a finales de 2010, en los últimos meses del mandato del entonces alcalde Andrés Ocaña. Desde ese momento, el Ayuntamiento ha ido encadenando prórrogas de la autorización provisional, permitiendo a la asociación seguir operando en el recinto mientras se buscaba una fórmula definitiva.
En estos más de 15 años, el edificio ha sido gestionado bajo este esquema por gobiernos municipales de distinto signo político: mayorías absolutas del Partido Popular, mandatos de coalición entre PSOE e IU, y el actual equipo liderado por el PP. A pesar de los cambios en la Alcaldía, ninguna corporación había conseguido hasta ahora cerrar el modelo de cesión de un espacio que, por su valor patrimonial y su compleja titularidad, ha sido un auténtico rompecabezas jurídico.
Durante este periodo ha habido episodios de tensión política y debates sobre cómo sacar mayor rendimiento al conjunto. Uno de los intentos más sonados fue el planteamiento de un concurso público para la explotación del recinto, impulsado en 2011 por el entonces alcalde José Antonio Nieto. Aquella iniciativa terminó naufragando cuando el Ministerio de Defensa recordó que, en las condiciones de entonces, el inmueble no podía ser cedido a terceros de ese modo, lo que volvió a bloquear cualquier operación a largo plazo.
En paralelo, la relación institucional entre el Ayuntamiento y Córdoba Ecuestre ha atravesado etapas de mayor y menor sintonía, con momentos en los que se enfrió el diálogo político. Pese a esas fricciones, la asociación fue reforzando su encaje legal gracias a su declaración de interés público local en 2014 y de utilidad pública en 2015, argumentos que su presidente, Rafael Blanco, ha defendido como base para legitimar una cesión directa similar a la que se aplicó en su día con otros bienes patrimoniales de la ciudad.
La fórmula que se aprobará ahora viene precisamente a materializar esa vía: un acuerdo de concesión demanial que pone fin a años de parches administrativos y que ofrece a Córdoba Ecuestre la estabilidad que reclamaba para poder planificar inversiones, contratar suministros a su nombre y responder plenamente de la gestión del monumento.
Compra del inmueble y desbloqueo de la titularidad
Uno de los puntos clave para llegar a la situación actual ha sido la resolución definitiva de la titularidad de Caballerizas Reales. Durante años, el edificio estuvo en manos del Ministerio de Defensa, lo que condicionaba cualquier intento de cesión amplia a una entidad externa. El actual gobierno municipal, del Partido Popular, ha culminado un proceso de negociación y pago que ha supuesto más de cinco millones de euros para el Ayuntamiento.
El Consistorio articuló la operación mediante un pago en dos fases, hasta completar alrededor de 5,2 millones de euros con los que se hizo con la plena propiedad del conjunto. Esta adquisición, cerrada hace aproximadamente dos años y medio, ha sido la pieza que faltaba para que las Caballerizas pudieran vincularse a un proyecto de futuro con garantías y sin los condicionantes que imponía Defensa.
Al mismo tiempo, se ha trabajado en ajustar el marco urbanístico y patrimonial. La Gerencia de Urbanismo ha tenido que retocar dos fichas del Plan Especial del Casco Histórico para adaptar los nuevos usos previstos al régimen normativo que rige para el edificio y su entorno. También se ha tramitado la ampliación de la cesión de la huerta anexa por parte de la Diputación de Córdoba, que se alarga en torno a 30 años para encajarla con el horizonte temporal de la concesión principal.
En las últimas fechas, los trabajos de encaje jurídico se han completado con la revisión de las condiciones de seguridad y autoprotección del recinto. Informes del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) del propio Ayuntamiento han puesto de relieve deficiencias en materia de prevención de incendios, lo que ha obligado a poner sobre la mesa mejoras técnicas y a incluir obligaciones específicas en el convenio para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
Superados estos escollos, el Ayuntamiento considera que el expediente está suficientemente maduro como para aprobar la cesión. A partir de ahí, Córdoba Ecuestre pasará de ser un usuario en precario a convertirse en gestor oficial de las Caballerizas Reales, con capacidad legal plena para acometer inversiones, contratar suministros o implementar un plan integral de mantenimiento y conservación del inmueble.
Un proyecto tractor: el Centro Internacional del Caballo
La concesión demanial no se limita a regularizar la situación de la asociación, sino que está directamente ligada a la puesta en marcha del Centro Internacional del Caballo (CIC), un proyecto que Córdoba Ecuestre presentó de forma detallada a finales de 2024 y que lleva años perfilándose como gran apuesta estratégica para el recinto.
Este centro contempla una inversión global superior a los 9,6 millones de euros, cifra que previsiblemente se habrá incrementado con el paso del tiempo y el encarecimiento de costes, y que se destinará a dotar a Caballerizas y su entorno de instalaciones especializadas para exhibición, competición, formación y cuidados equinos. La huerta anexa jugará un papel fundamental, albergando pistas, zonas de entrenamiento y espacios adaptados a los estándares de competiciones de alto nivel.
El CIC pondrá el acento en el Caballo Pura Raza Español, uno de los grandes símbolos históricos de la ciudad y seña de identidad de la tradición ecuestre cordobesa desde tiempos de la monarquía hispánica. La idea es articular una programación estable de eventos internacionales, espectáculos, concursos y exhibiciones que atraigan tanto a profesionales del sector como a público general, consolidando a Córdoba como parada obligada en el calendario ecuestre europeo.
Además de la vertiente de espectáculo y competición, el proyecto reserva un espacio importante a la formación y la investigación. Está previsto que se desarrollen programas de estudio en genética equina, bienestar animal, medicina deportiva y manejo avanzado del caballo, en colaboración con universidades y centros especializados. Este enfoque pretende situar al CIC como un nodo de conocimiento y transferencia tecnológica dentro del universo ecuestre.
El Ayuntamiento y la propia Córdoba Ecuestre subrayan también la dimensión de dinamización económica, turística y cultural vinculada al proyecto. Un centro activo todo el año puede generar empleo directo e indirecto, incentivar el turismo de calidad y reforzar la imagen de la ciudad como destino ligado al patrimonio, la cultura y la tradición del caballo, con un impacto que trasciende el ámbito local y se proyecta a escala nacional e internacional.
Uso compartido: gestión ecuestre y espacio museístico
El modelo de cesión diseñado no supone que Córdoba Ecuestre monopolice todos los usos de Caballerizas Reales. El convenio prevé un esquema de uso compartido entre la asociación y el Ayuntamiento, con el objetivo de garantizar que el inmueble siga siendo un referente de acceso público y un espacio clave de difusión cultural sobre la historia del recinto y su relación con el caballo.
En concreto, el Consistorio se reserva la planta primera del pabellón norte y el edificio este para desarrollar un equipamiento museístico y de interpretación. En estos espacios se proyecta la creación de salas expositivas permanentes y temporales, un centro de documentación especializado y áreas para actividades culturales vinculadas al patrimonio ecuestre y a la historia de la ciudad.
La idea es que este ámbito museístico permita al visitante comprender el origen y evolución de las Caballerizas Reales, su papel en la configuración del Caballo Español de Pura Raza y su encaje dentro del conjunto monumental de Córdoba. A ello se sumará la posibilidad de celebrar actos institucionales y eventos puntuales en la cuadra principal, recuperando parte del carácter representativo que el inmueble tuvo en el pasado.
La concesión también incorpora un paquete de mejoras en materia de accesibilidad, con la instalación de nuevos núcleos de comunicación vertical y ascensores que faciliten el recorrido de personas con movilidad reducida o con otras necesidades específicas. Estas actuaciones buscarán compatibilizar los requerimientos técnicos actuales con la preservación de la estructura y la estética original del edificio.
Otro de los objetivos es reforzar la conexión urbana y patrimonial del recinto, enlazando de manera más fluida las Caballerizas con el entorno del Alcázar de los Reyes Cristianos y otros hitos del casco histórico. Para ello se trabaja en un diseño de recorridos integrados que faciliten al visitante un itinerario coherente por los principales atractivos monumentales de la zona.
Un enclave histórico que mira al futuro
Las actuales Caballerizas Reales de Córdoba datan de 1570, cuando Felipe II ordenó su construcción como sede destinada a la cría y selección del caballo español. Desde entonces, el complejo ha estado íntimamente ligado a la historia de la monarquía y al desarrollo de una de las razas equinas más valoradas del mundo, consolidándose como un emblema del patrimonio local y un símbolo de la tradición ecuestre cordobesa.
Situado junto al Alcázar y en pleno casco histórico de Córdoba, el inmueble forma parte de uno de los conjuntos monumentales más visitados de España, inscrito además en la lista de Patrimonio Mundial. Ese entorno privilegiado es a la vez una oportunidad y una responsabilidad: cualquier actuación en Caballerizas debe conjugar el respeto a su carácter histórico con la necesidad de mantenerlo vivo y funcional en el siglo XXI.
En los últimos años, el recinto ha sido escenario habitual de espectáculos ecuestres, competiciones y actividades turísticas organizadas por Córdoba Ecuestre, incluso en un contexto administrativo de provisionalidad. Estos eventos han permitido mantener cierta actividad y proyección internacional, pero siempre con la sensación de que el potencial del espacio podía llegar mucho más lejos si se resolvía el marco de cesión.
La regularización que ahora se ultima se presenta como la llave para avanzar hacia una gestión más sólida y planificada, con inversiones a largo plazo y un programa estable que combine el uso ecuestre con una oferta cultural y museística de calidad. El objetivo, según insisten las partes implicadas, es asegurar la conservación del edificio y, al mismo tiempo, convertirlo en un activo económico y turístico relevante para la ciudad.
De este modo, Córdoba confía en transformar un problema enquistado durante años en una oportunidad de proyección exterior y desarrollo local. La cesión de Caballerizas Reales a Córdoba Ecuestre, una vez formalizada, aspira a ser el punto de partida de un modelo en el que patrimonio, tradición ecuestre, investigación y actividad turística se den la mano en uno de los espacios más singulares de la ciudad.