Investigan a un hombre por el grave maltrato a una yegua en La Jacetania

  • El Seprona investiga a un hombre de 67 años por un presunto delito de maltrato animal en La Jacetania (Huesca).
  • Una denuncia anónima permitió localizar a una yegua adulta con una grave herida en el cuello causada por la cuerda con la que estaba atada.
  • Un veterinario del Gobierno de Aragón constató que el sistema de sujeción era inadecuado para caballos y le provocó lesiones de consideración.
  • La autoridad judicial ordenó la incautación de la yegua y su traslado a un centro de acogida de la DGA para su recuperación.

Yegua con herida en el cuello

Una yegua adulta encontrada con una grave herida en el cuello en un prado de la comarca de La Jacetania, en la provincia de Huesca, ha desencadenado una investigación por maltrato animal, similar al rescate de un caballo abandonado. La actuación de la Guardia Civil se inició tras una denuncia anónima que alertaba del posible estado de abandono y sufrimiento del animal.

El caso, que ha quedado en manos del Juzgado de Instancia número 1 de Jaca, se centra en las condiciones en las que la yegua permanecía atada. La cuerda que se utilizaba como sistema de sujeción le habría causado una lesión de gran tamaño alrededor del cuello, un daño que los agentes y el personal veterinario consideran incompatible con un trato adecuado a un equino.

Investigación del Seprona tras una denuncia anónima

La intervención se produjo a principios del mes de diciembre, cuando agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca se desplazaron hasta un prado situado en la comarca de La Jacetania. Lo hicieron tras recibir una comunicación anónima que describía la situación preocupante de un caballo en la zona.

Para la inspección, los agentes contaron con el apoyo de un veterinario oficial del Gobierno de Aragón, encargado de valorar el estado del animal y las posibles causas de las lesiones. La colaboración entre el Seprona y los servicios veterinarios autonómicos es habitual en este tipo de actuaciones, ya que permite documentar técnicamente el daño sufrido por los animales.

rescate de caballos maltratados y abandonados
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Durante la visita al prado, el equipo desplazado por la Guardia Civil confirmó la presencia de una yegua adulta que presentaba una herida de gran extensión en la zona del cuello. La lesión rodeaba prácticamente toda la circunferencia del cuello del animal y mostraba signos de haber sido causada por una fricción prolongada con la cuerda que la sujetaba.

Según la información facilitada por el Instituto Armado, la yegua estaba atada con una cuerda para impedir que abandonara el terreno. Sin embargo, el sistema de amarre empleado no se considera adecuado para animales equinos, precisamente por el riesgo de lesiones graves cuando se colocan en zonas tan sensibles como el cuello.

El informe veterinario recabado en el lugar de los hechos apuntó a un sufrimiento mantenido en el tiempo, derivado de la presión constante de la cuerda y de la imposibilidad del animal de librarse por sí mismo de esa sujeción. Esta valoración técnica constituye una pieza clave en la investigación por un delito contra los animales.

Una herida grave en el cuello por un sistema de sujeción inadecuado

La Guardia Civil ha detallado que la yegua presentaba una herida de gran tamaño alrededor del cuello, claramente asociada al roce continuo de la cuerda con la piel y los tejidos subyacentes, situaciones que recuerdan otros casos de caballo mutilado investigados anteriormente. Este tipo de lesiones suele aparecer cuando los animales permanecen largos periodos atados sin la protección ni el ajuste adecuados.

El sistema utilizado, consistente en mantener al equino sujeto por el cuello mediante una cuerda, no se ajusta a las prácticas recomendadas para la sujeción segura de caballos y yeguas. Los especialistas en manejo equino insisten en que estos animales necesitan métodos de contención que no comprometan zonas delicadas ni provoquen estrangulamientos o cortes.

De acuerdo con la valoración del veterinario presente en la inspección, la herida detectada en La Jacetania revelaba un daño de consideración, que afectaba no solo a la piel, sino también a tejidos más profundos. Este tipo de lesiones puede llegar a provocar infecciones, fuertes dolores y dificultades para que el animal se alimente o se mueva con normalidad.

Los agentes del Seprona documentaron el estado de la yegua y las condiciones en las que se encontraba atada, recabando datos para determinar el tiempo que el animal pudo haber permanecido en esa situación y si existía falta de atención veterinaria previa. Toda esta información forma parte de las diligencias remitidas posteriormente a la autoridad judicial.

Además de la gravedad de la herida, se tuvo en cuenta que el sistema de sujeción empleado, al no ser el adecuado para un equino, podría considerarse una forma de trato negligente hacia el animal. Este elemento es determinante para valorar la posible existencia de un delito de maltrato o de un delito contra los animales, tal y como recoge la legislación vigente en España.

El propietario, un varón de 67 años, investigado por maltrato animal

Tras constatar los hechos sobre el terreno, la Guardia Civil procedió a la investigación del propietario de la yegua como presunto autor de un delito contra los animales. Se trata de un hombre de 67 años, vecino de la propia comarca de La Jacetania, que figura como responsable del cuidado y mantenimiento del animal.

Los agentes del Seprona le atribuyen un posible delito de maltrato animal, al considerar que las condiciones en las que mantenía a la yegua atada no respetaban el bienestar mínimo exigible. La lesión en el cuello, provocada por la cuerda con la que se intentaba impedir que el animal se escapara, constituye el elemento central de la acusación.

El investigado no ha sido detenido, pero queda a disposición de la autoridad judicial, que podrá citarle para declarar cuando lo considere oportuno. Este tipo de procedimientos se tramitan habitualmente mediante la remisión de las diligencias policiales al juzgado competente, que en este caso es el Tribunal de Instancia, plaza número 1 de Jaca.

Las actuaciones de la Guardia Civil en materia de protección animal no se limitan a sanciones administrativas, sino que, cuando se aprecia la posible comisión de un delito, se abren investigaciones penales como la que ahora afecta al propietario de esta yegua. La calificación jurídica final corresponderá al juzgado, en función de las pruebas recabadas.

La propia Guardia Civil ha recordado en otras ocasiones la importancia de que la ciudadanía comunique de forma inmediata cualquier sospecha de maltrato o abandono, precisamente a través de denuncias anónimas como la que ha permitido intervenir en este caso de La Jacetania. Este tipo de avisos son, con frecuencia, el punto de partida para evitar que sigan produciéndose situaciones de sufrimiento en animales domésticos y de trabajo.

Medidas cautelares y traslado de la yegua a un centro de acogida

Una vez finalizada la inspección y recabados los informes necesarios, el Seprona de la Guardia Civil de Huesca instruyó las correspondientes diligencias y las remitió al Tribunal de Instancia de Jaca. En paralelo, se planteó la necesidad de adoptar medidas urgentes para garantizar la protección de la yegua herida.

La autoridad judicial acordó como medida cautelar la incautación del animal, con el objetivo de apartarlo de la situación en la que se había producido la lesión y asegurar que recibiera la atención necesaria. Este tipo de decisiones se toman cuando se aprecia un riesgo para la integridad del animal si continúa bajo la misma custodia.

En ejecución de esa resolución, la yegua fue trasladada a un centro de acogida de animales dependiente de la Dirección General de Aragón (DGA), en la provincia de Huesca. En estas instalaciones, el equino permanece en observación, con seguimiento veterinario y cuidados específicos para favorecer su recuperación.

En el centro de acogida se están valorando tanto la evolución de la herida en el cuello como el estado general de la yegua, con especial atención a posibles secuelas derivadas del periodo en el que permaneció atada de forma inadecuada. El tratamiento se orienta a reducir el dolor, controlar infecciones y permitir que la piel cicatrice en las mejores condiciones posibles.

La decisión de retirar preventivamente al animal de la custodia de su propietario se enmarca en la normativa de protección animal, que contempla la posibilidad de asegurar el bienestar inmediato de los animales implicados en procedimientos penales. A partir de la evolución del caso judicial, se determinará el futuro definitivo de la yegua y su posible adopción o permanencia en el sistema de protección.

Este suceso en La Jacetania pone de relieve cómo la actuación conjunta de la ciudadanía, los cuerpos de seguridad y los servicios veterinarios permite detectar y frenar situaciones de maltrato o descuido grave hacia los animales. El caso de la yegua con una grave herida en el cuello sirve, además, para recordar la obligación legal y ética de garantizar unas condiciones de sujeción y manejo adecuadas en todo el territorio español.