
Un vecino de Mondoñedo (Lugo) se encuentra investigado por un presunto delito de maltrato animal tras el hallazgo de varios caballos en evidente situación de abandono en una finca del lugar de Cruz de Cancela. La intervención se produjo durante un servicio de vigilancia de la Policía Autonómica de Galicia, que detectó indicios de desatención grave hacia los animales.
Según han detallado fuentes de la Xunta, los agentes localizaron en la parcela un potro muerto en una charca y otros équidos sin acceso al agua, lo que encendió todas las alarmas sobre un posible caso de negligencia continuada en el cuidado del ganado equino.
Hallazgo del potro muerto y primeros indicios de abandono
La actuación se inició cuando una patrulla de la Unidad de Medio Ambiente de la Policía Autonómica, dependiente de la Consellería de Presidencia, Xustiza e Deportes, realizaba un servicio de vigilancia en la zona rural de Cruz de Cancela, en el concello de Mondoñedo. Durante el recorrido por la finca, los agentes se toparon con la imagen de un potro sin vida dentro de una charca.
El animal se encontraba en aparente estado de descomposición, lo que hacía pensar que llevaba cierto tiempo muerto sin que nadie hubiera procedido a retirarlo ni a comunicar su fallecimiento. Junto a este hallazgo, los policías detectaron la presencia de varios caballos más que, a simple vista, no disponían de agua y mostraban signos de desatención.
Ante este escenario, los efectivos de la Unidad de Medio Ambiente comenzaron a recopilar información para determinar quién era la persona titular de la finca y responsable de los animales. El objetivo era aclarar desde cuándo se prolongaba la situación y si existía algún tipo de justificación para la falta de cuidados observada sobre el terreno.
Los agentes constataron que los équidos presentaban un entorno de mantenimiento claramente deficiente, con ausencia de puntos de agua accesibles y sin evidencias de una alimentación adecuada. Estos elementos se consideran especialmente relevantes en la valoración de un posible delito de maltrato o abandono de animales de producción.
Localización del propietario y hallazgo de un caballo en estado crítico
Una vez identificada la finca, otro efectivo de la misma unidad se desplazó al lugar para localizar al propietario de los terrenos y de los caballos. Tras diversas gestiones, los agentes consiguieron contactar con la persona señalada como responsable legal de los animales, que se personó en la zona durante la inspección.
En el transcurso de esta nueva revisión de la parcela, los miembros de la Policía Autonómica hallaron otro caballo tirado en el suelo, con claros síntomas de inanición y graves dificultades para ponerse en pie. El estado físico del animal, visiblemente debilitado, hizo que la intervención se considerase urgente.
Debido a la gravedad de la situación, los agentes requirieron al dueño que adoptase de inmediato medidas para garantizar el bienestar de todos los équidos, incluyendo el suministro constante de agua, una alimentación adecuada y la asistencia veterinaria necesaria para los ejemplares con peor estado de salud.
Las autoridades insistieron en que el responsable debía asegurar, sin dilación, que ningún animal permaneciera en condiciones de sufrimiento evitable, recordando que la inacción ante una situación de este tipo puede considerarse una forma de maltrato animal con consecuencias penales y administrativas.
Intervención veterinaria y coordinación institucional
Paralelamente a los requerimientos al propietario, desde la propia Xunta se puso en marcha un dispositivo de coordinación con los servicios veterinarios de la Consellería do Medio Rural. Estos profesionales se desplazaron a la finca para evaluar el estado real de los caballos y determinar las actuaciones necesarias para su recuperación.
Los veterinarios se encargaron de valorar la condición corporal, el grado de desnutrición y el estado general de salud de los animales, prestando especial atención al equino que se encontraba postrado en el suelo. En base a esta primera exploración, se dictaron instrucciones sobre los cuidados urgentes a aplicar y se establecieron pautas para su seguimiento posterior.
Desde la Administración autonómica se subraya que, más allá de este caso concreto, se viene realizando un refuerzo de la vigilancia en explotaciones ganaderas y fincas rurales de Galicia, con el fin de detectar posibles episodios de maltrato o abandono desde sus primeras fases. Este enfoque pretende evitar que los animales lleguen a situaciones límite, como la observada en Cruz de Cancela.
Las autoridades autonómicas recuerdan, además, que la negligencia prolongada en la atención de animales de producción puede derivar no solo en sanciones administrativas, sino también en responsabilidades penales cuando se acredita sufrimiento innecesario, lesiones graves o muerte de los ejemplares implicados.
Base legal: Ley 32/2007 y tipificación penal del maltrato animal
La Xunta ha aprovechado este caso para recordar el contenido de la Ley 32/2007, de 7 de noviembre, para el cuidado de los animales en su explotación, transporte, experimentación y sacrificio. Esta normativa establece las reglas básicas que deben cumplir las personas responsables de animales de producción, incluidas las explotaciones equinas.
Dicha ley fija la obligación de adoptar todas las medidas necesarias para que los animales no sufran dolores, padecimientos o daños inútiles a lo largo de su vida productiva. Esto se traduce en exigencias claras en materia de alimentación, hidratación, sanidad, alojamiento y manejo diario de los animales.
Junto a la legislación específica de bienestar animal, el Código Penal español también contempla el delito de maltrato animal, que castiga conductas en las que se provocan lesiones, se causa la muerte, se abandona a un animal en circunstancias que pongan en peligro su vida o se le somete a un trato gravemente vejatorio.
En el caso de Mondoñedo, el propietario de la finca ha quedado formalmente investigado por un presunto delito de maltrato animal, en aplicación de estos preceptos penales. Las diligencias ya han sido remitidas al Juzgado de Instrucción de Guardia de Mondoñedo, que será el encargado de decidir los siguientes pasos procesales.
La Policía Autonómica mantiene abierta la investigación para esclarecer durante cuánto tiempo estuvieron los caballos en esta situación, si hubo omisión consciente de los cuidados necesarios y si podrían existir más animales afectados, ya sea en la misma finca o en otras propiedades vinculadas al mismo responsable.
Contexto en Galicia y respuesta institucional frente al maltrato animal
Este episodio se suma a otros casos recientes detectados en Galicia relacionados con el maltrato o abandono de animales, tanto de compañía como de producción. Las instituciones autonómicas llevan tiempo insistiendo en la necesidad de reforzar el control sobre explotaciones y fincas rurales, al considerar que en estos entornos pueden pasar desapercibidas situaciones de desatención grave.
En los últimos meses, la Xunta ha reiterado su compromiso con la protección y el bienestar animal, apostando por campañas de sensibilización dirigidas a propietarios, ganaderos y ciudadanía en general. Se recuerda que la tenencia de animales implica una responsabilidad continuada y no puede limitarse a la mera titularidad registral.
Las autoridades gallegas insisten en que el abandono o la falta de cuidados básicos también constituyen formas de maltrato, aunque no exista una agresión directa. En el caso de los caballos de Mondoñedo, la ausencia de agua y alimentación suficiente, junto con la presencia de un potro muerto y otro ejemplar en estado crítico, se consideran indicios especialmente graves.
Por ahora, el propietario de los équidos no ha realizado declaraciones públicas sobre lo sucedido, y se desconoce si cuenta con antecedentes por hechos similares. La investigación tratará de determinar si esta situación fue puntual o si, por el contrario, se extendió en el tiempo sin que se corrigiera voluntariamente.
A la espera de lo que resuelva la justicia, el caso de la finca de Cruz de Cancela pone de relieve hasta qué punto la vigilancia y la actuación rápida de los cuerpos policiales y de los servicios veterinarios resultan clave para detectar y frenar situaciones de posible maltrato animal en el ámbito rural.
Lo ocurrido en Mondoñedo refleja la importancia de que los propietarios de animales, especialmente en explotaciones ganaderas y fincas aisladas, cumplan de forma estricta con sus obligaciones de cuidado, alimentación y atención sanitaria. La combinación de la Ley 32/2007, el Código Penal y la creciente vigilancia de las autoridades marca un escenario en el que el abandono y la negligencia hacia los animales cuentan cada vez con menos margen de tolerancia.