El mundo ecuestre de Castilla y León despide con pesar a Juan Carretero Mateo, coronel de Caballería y figura muy querida que falleció en Valladolid a los 85 años. La familia federativa en la que desarrolló gran parte de su vida deportiva y organizativa reconoce la huella que deja, tanto en la pista como en los despachos.
Carretero estaba en activo como presidente de la Comisión de Concurso Completo de la Federación Hípica de Castilla y León y era considerado un referente por su trato, su disciplina y su ejemplo. Quienes le conocieron recuerdan que, pese a su edad, mantenía una rutina muy deportiva y que una grave enfermedad precipitó el desenlace.
Trayectoria deportiva y militar

Como jinete, destacó en Salto y Concurso Completo durante las décadas de 1960, 1970 y 1980. En aquellos años compitió con caballos muy recordados como Sheta, Palmero, Diamante o Trampas, compartiendo escenario con nombres ilustres de la hípica castellano y leonesa.
Su formación técnica fue amplia y rigurosa: Profesor de Equitación, Especialista en Cría Caballar, Profesor de Educación Física y Juez Nacional de Salto, entre otras cualificaciones que cimentaron su autoridad y criterio en la disciplina.
En el ámbito castrense, recibió reconocimientos relevantes: la Cruz de 1.ª clase y la Cruz de 2.ª clase de la Orden del Mérito Militar, ambas con distintivo blanco, que avalan una carrera marcada por el servicio y la excelencia.
Hasta fechas recientes, seguía estrechamente vinculado al deporte. Según fuentes federativas, era un deportista constante que nadaba y practicaba pilates, un reflejo de la disciplina que también mostró en su trayectoria militar y ecuestre.
Compromiso federativo y labor institucional

Carretero estuvo ligado a la Federación Hípica de Castilla y León prácticamente desde sus inicios. Además de su papel al frente de la Comisión de Concurso Completo, asumió distintas responsabilidades que ayudaron a consolidar la actividad federada en la Comunidad.
En el ámbito nacional, fue miembro del Comité Técnico de Jueces de la Real Federación Hípica Española, aportando su experiencia para mejorar la calidad de los concursos y la formación de árbitros y oficiales.
Desde la federación autonómica subrayan que su huella trasciende los logros: destacan su deportividad, saber estar y conducta ejemplar, valores que quienes compartieron pista y proyectos con él consideran parte esencial de su legado.
Capilla ardiente y despedida en Valladolid
La capilla ardiente quedó instalada el jueves 30 de octubre, a las 16:00 horas, en el Tanatorio El Salvador de Valladolid, para que allegados, compañeros y aficionados pudieran despedirse.
El funeral se oficia el viernes 31 de octubre, a las 19:30, en la parroquia de Santo Tomás, también en Valladolid, en un último adios acompañado por la familia de la hípica regional y amigos.
Con su fallecimiento, la comunidad ecuestre pierde a un referente discreto y eficaz, un militar de vocación y un dirigente entregado que contribuyó a profesionalizar el Concurso Completo en Castilla y León y a impulsar el prestigio de la hípica española.