La Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre de Jerez ha sido el escenario de una cita histórica para la equitación de trabajo. Por primera vez, España acogía un Campeonato del Mundo de esta disciplina, y el equipo local no ha defraudado. La selección española se ha hecho con el bronce por equipos, repitiendo podio en una competición internacional tras la plata lograda en el pasado Mundial.
El combinado nacional, formado por Sebastián López, José Ríos, Joan Crespo y Antonio Hernández, dos de ellos alumnos de la propia Real Escuela, ha demostrado una gran regularidad a lo largo de las pruebas. Eso les ha permitido subir al tercer cajón del podio por detrás de Portugal, que se llevó el oro, y Francia, que fue plata. Es el segundo Mundial consecutivo en el que España se cuela entre los tres mejores, un dato que confirma la progresión de este deporte en nuestro país.
Los españoles, protagonistas en la clasificación individual
Si el equipo brilló, a nivel individual también hubo motivos para la satisfacción. Antonio Hernández Santana, montando a Airoso, fue el mejor español al terminar en cuarta posición, con 169 puntos sumados entre Doma (60), Manejabilidad (59) y Velocidad (50). Se quedó a las puertas de las medallas, pero dejó claro su nivel en una competición tan exigente.

Muy de cerca le siguió Sebastián López García con Legendario Puli, que se clasificó en sexta posición después de acumular 57 puntos en Doma, 55 en Manejabilidad y 55 en Velocidad. Otros integrantes del equipo también completaron una buena actuación: José Ríos Pascual con Morante acabó decimoquinto y Joan Crespo Grimalt con Ordoñez 50% fue vigésimo segundo. Todos se metieron en el Top-25, y dos de ellos entre los seis mejores del mundo.
Una competición de primer nivel que refuerza el prestigio de Jerez
La cita, que se disputó del 8 al 13 de septiembre, reunió a 74 binomios de 22 países, entre ellos potencias como Australia, Alemania, Brasil, Estados Unidos o Suecia. Las pruebas se repartieron entre la pista principal del palacio Recreo de las Cadenas y el galopadero, donde se celebraron las modalidades de Doma, Manejabilidad, Velocidad y Trabajo con vacas. El buen hacer organizativo fue elogiado por el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, que felicitó tanto al equipo como al personal de la Real Escuela.

Además de la competición, el evento contó con gradas para mil espectadores, una zona comercial con expositores y una cena de gala de clausura en el Museo del Enganche. Este triunfo de la organización, que logró aunar deporte y tradición, sirve para que Jerez siga afianzándose como uno de los grandes referentes ecuestres no solo a nivel nacional, sino también europeo.
Con este bronce, España encadena su tercer gran campeonato seguido con medalla, tras el oro europeo de 2024 y la plata mundial de 2022. El próximo reto llegará ya en la Copa de SM El Rey de Doma Vaquera, que se celebrará el próximo fin de semana también en la Real Escuela, demostrando que el calendario ecuestre jerezano no se detiene. Sin duda, el Mundial de Equitación de Trabajo ha dejado un sabor de boca excelente para todos los aficionados.