Las Mestas vuelve a ser el epicentro de la hípica internacional. Desde este martes y hasta el domingo, el recinto gijonés acoge la 83ª edición del Concurso Hípico Internacional, una cita que ha logrado consolidarse como uno de los grandes eventos deportivos y sociales del verano en Asturias. Con un ambiente que mezcla tradición, deporte y ocio, la competición reúne a los mejores jinetes del planeta en un escenario que no ha dejado de mejorar año tras año.
La edición de este año llega con cifras que impresionan: 90 competidores de 16 países, alrededor de 220 caballos y una bolsa de premios que supera el medio millón de euros. Pero más allá de los números, lo que hace especial al Hípico es su capacidad para atraer a familias, amigos y aficionados que convierten cada jornada en una fiesta. No es solo una competición, es una tradición que se transmite de generación en generación.
Una participación de récord con las mejores figuras

La nómina de participantes es, sin duda, uno de los grandes atractivos. Quince binomios figuran entre los cien mejores del ranking mundial de la Federación Ecuestre Internacional, lo que garantiza un nivel competitivo altísimo. Entre ellos destaca el británico Scott Brash, actual número cuatro del mundo y doble medallista de oro olímpico, que llega a Gijón después de brillar en el Campeonato del Mundo de Aachen. También estará su compatriota Harry Charles, oro por equipos en París 2024 y bronce individual en el reciente Mundial, acompañado de su esposa, la amazona estadounidense Eve Jobs, hija del fundador de Apple. La presencia de Eve, que compite con el semental Key West, ha generado una expectación especial, aunque ella se muestra como una participante más.
Junto a ellos, nombres como el saudí Abdullah Alsharbatly, el italiano Emanuele Gaudiano o la neerlandesa Sanne Thijssen, ganadora del Gran Premio en 2024, completan un cartel de lujo. España vuelve a ser el país con mayor representación, con jinetes como el asturiano Julio Arias, Armando Trapote o Imma Roquet, que llegan directamente del Mundial de Aachen. La mezcla de veteranos y jóvenes promesas promete emociones fuertes en cada prueba.
Novedades en las instalaciones y en el programa

El recinto de Las Mestas ha estrenado varias mejoras para esta edición. La nueva grada auxiliar amplía la capacidad en más de 700 localidades, permitiendo que un mayor número de espectadores pueda seguir las pruebas cómodamente sentados. Además, se ha renovado por completo la pista de calentamiento, adaptándola a los estándares internacionales, y se ha habilitado una carpa gastronómica de 200 metros cuadrados con food trucks y zonas de descanso. Estas actuaciones buscan reforzar la experiencia del público y mantener a Gijón en el circuito mundial de la hípica.
En lo deportivo, el programa incluye 16 pruebas oficiales repartidas en tres categorías: CSI4*, CSI2* y CSI YH1* para caballos jóvenes. Ocho de ellas son puntuables para el ranking FEI, una más que el año pasado, lo que eleva el interés de las grandes figuras por sumar puntos. La competición arrancó el martes con las pruebas de CSI2*, y el miércoles entró en escena el CSI4* con el Trofeo Siroko, que se llevó el portugués Rodrigo Giesteira. El jueves llega el primer gran test con un CSI4* de 1,50 metros y 60.000 euros en juego, mientras que el viernes se disputará una prueba de 1,55 metros con 106.000 euros de dotación.
El ambiente, protagonista fuera de la pista

Más allá de la competición, el Hípico es un punto de encuentro para toda la ciudad. Familias, grupos de amigos y visitantes se dan cita cada tarde en Las Mestas para disfrutar del ambiente, las apuestas y la cercanía con los caballos. Muchos repiten año tras año, como Zaira, que acude con su hija pequeña, o Ricardo, que lleva 40 años viniendo con sus amigos. “Es una tarde perfecta de verano”, comentan entre risas, mientras esperan a que su caballo favorito cruce la meta. La tradición se mezcla con los nuevos asistentes, como Maribel, que este año se estrena y ya tiene claro que repetirá: “Hay muy buen ambiente y se pasa una tarde agradable”.
La organización ha preparado además actividades para los más pequeños, con el regreso del Pony Park, hinchables y talleres en el village comercial. La música en directo amenizará las jornadas del viernes y el sábado, y la oferta gastronómica se ha ampliado para que nadie se quede con hambre. Todo ello contribuye a que el Hípico no sea solo un evento deportivo, sino una auténtica fiesta popular que refuerza su carácter de Fiesta de Interés Turístico del Principado de Asturias.
Un programa para todos los gustos
Para quien quiera acercarse, cada día ofrece un aliciente distinto. El martes y el miércoles son ideales para conocer el recinto con menos aglomeraciones, mientras que el jueves y el viernes concentran las pruebas de mayor nivel. El sábado combina el Gran Premio CSI2* con una espectacular prueba de velocidad, y el domingo llega el plato fuerte: el Gran Premio CSI4* con obstáculos de 1,60 metros y 200.000 euros en premios. Las entradas para las zonas populares mantienen precios asequibles, con una grada portátil a solo un euro, para que nadie se quede sin vivir la emoción.
La cita concluirá el domingo por la tarde, pero el recuerdo de esta semana perdurará. El Hípico de Gijón demuestra una vez más que es mucho más que un concurso: es una seña de identidad de la ciudad, un lugar donde deporte, tradición y convivencia se dan la mano. Con la participación de las mejores figuras mundiales y un ambiente inigualable, Las Mestas se reafirma como uno de los escenarios más queridos del calendario ecuestre europeo. Quienes acudan, ya sea por primera vez o como veteranos, encontrarán una experiencia única que invita a repetir cada verano.