El Festival de Doma y Folklore perfila una edición histórica

  • El Festival de Doma y Folklore prepara su edición 2027 con una grilla de 20 artistas y fuerte presencia de música popular.
  • Abel Pintos actuará en el escenario Horacio Guarany el sábado 13 de febrero como una de las figuras centrales.
  • El evento refuerza su rol solidario al sumar dos nuevas escuelas al reparto progresivo de utilidades.
  • La organización prevé una alta demanda de entradas y un impacto creciente en la comunidad educativa.

Festival de doma y folklore

El tradicional Festival de Doma y Folklore se encamina hacia una nueva edición que promete concentrar la atención de los aficionados a la música popular y a las fiestas camperas. Con una programación ya muy avanzada y varias figuras de peso en la grilla, el encuentro se consolida como una de las citas imprescindibles del calendario de festivales en el ámbito hispanohablante.

Además del atractivo artístico, el evento reafirma su perfil social y solidario con la incorporación de nuevas instituciones educativas a su sistema de reparto de beneficios, un esquema que ha permitido, año tras año, financiar mejoras de infraestructura y proyectos escolares en su entorno.

Una edición 2027 con Abel Pintos como gran atractivo

Para la edición prevista del 12 al 14 de febrero de 2027, la organización del Festival de Doma y Folklore ha confirmado la presencia de uno de los artistas más esperados por el público: Abel Pintos. El cantante bahiense será uno de los protagonistas del encuentro, en una programación que busca equilibrar figuras consagradas con nombres emergentes de la escena folclórica y popular.

Según adelantó Ricardo Sosa, uno de los responsables de la organización del festival, Abel Pintos subirá al escenario “Horacio Guarany” el sábado 13 de febrero, en una de las noches centrales. Esta actuación se presenta como uno de los momentos más potentes del fin de semana, dado el recorrido del artista y la respuesta habitual de sus seguidores, que suelen agotar entradas con antelación.

La presencia de Pintos se enmarca en una etapa de plena vigencia de su carrera, consolidada por giras recientes de gran repercusión. Aunque el festival se centra en la doma y el folclore, la inclusión de un artista con fuerte llegada al gran público contribuye a ampliar el espectro de asistentes, combinando aficionados a la música tradicional con oyentes de otros géneros afines.

La organización ha señalado que ya se percibe un alto nivel de expectativa entre los seguidores del festival y del propio Abel Pintos, lo que hace prever una fuerte demanda de localidades para la noche del sábado, habitualmente una de las jornadas más concurridas.

Grilla artística amplia y posibles figuras para el cierre

Además de Abel Pintos, el programa de esta edición contempla una grilla total de 20 artistas, lo que garantiza varias horas diarias de espectáculos musicales sobre el escenario principal. Esta composición busca mantener la esencia folclórica del festival, combinando artistas con trayectoria con grupos y solistas que vienen ganando espacio en el circuito.

Entre los nombres destacados que ya figuran en la programación aparecen Ceibo, Guitarreros, Canto 4 y Carlos Ramón Fernández, algunos de los cuales podrían encargarse de cerrar alguna de las jornadas. La organización trabaja en definir el orden de actuación y los horarios, con la intención de que cada noche tenga un momento fuerte que concentre al público frente al escenario “Horacio Guarany”.

La lista se completa con una nutrida representación de voces femeninas y masculinas de la escena popular: Sonia Vega, Román Ramonda, Lucía Ceresani, Fabricio Rodríguez, Santiago Paz, Germán Montes, Pancho Fuentes, José Núñez, así como las formaciones La Vino Tinto y La F Etchemendi, entre otros. Esta variedad apunta a ofrecer un recorrido musical amplio, que abarque desde lo más tradicional hasta propuestas con arreglos y sonoridades más actuales.

También se han confirmado artistas como Nahuel Piriz, Martín Graf, Raúl Block y Karen Montes De Oca, que aportan matices diferentes dentro del mismo universo de la música popular y el folclore. En conjunto, la programación refuerza el objetivo del festival de convertirse en una plataforma para difundir tanto figuras consolidadas como proyectos en expansión.

En cuanto al cierre de la edición, la organización ha deslizado que existen negociaciones para que la última noche esté encabezada por Luciano Pereyra o Eugenia Quevedo. Aunque estas participaciones aún no han sido confirmadas oficialmente, la sola posibilidad de contar con alguno de estos nombres refuerza la idea de una edición especialmente potente en términos de convocatoria.

Un festival con impacto social y compromiso educativo

Más allá de su vertiente artística, el Festival de Doma y Folklore mantiene un fuerte compromiso con la comunidad educativa de su entorno. En línea con esta filosofía, la organización ha anunciado la incorporación de dos nuevas instituciones como entidades asociadas al esquema solidario del evento: la Escuela N.º 413 de Sinsacate y el IPEM N.º 294 de Jesús María.

Estas escuelas se suman al sistema de distribución de utilidades del festival a través de un modelo de incorporación progresiva. El esquema contempla que ambas instituciones participen con un 25 % de los beneficios en 2027, para luego pasar al 50 % en el segundo año, 75 % en el tercero y alcanzar el 100 % de su participación a partir del cuarto año. De este modo se pretende asegurar una integración gradual y equilibrada dentro del entramado solidario que caracteriza al encuentro.

El anuncio de esta ampliación contó con la participación de autoridades de las dos escuelas. Por parte del IPEM N.º 294 asistieron su directora, Clarisa Vaccarini, y el presidente de la cooperadora, Julio Almada. En representación de la Escuela N.º 413 estuvieron su director, Mauricio Romero, y la presidenta de la cooperadora, Erica Huespe. En la reunión también estuvieron presentes el presidente de la comisión directiva del Festival, Juan Ignacio López, y otros integrantes del equipo organizador.

Durante el acto, López subrayó que la suma de estas dos instituciones eleva a 26 el número de escuelas beneficiarias del festival, reforzando así el impacto social y educativo del evento. Este crecimiento se apoya, además, en el buen rendimiento de las últimas ediciones, con cifras de asistencia que han marcado récords de entradas vendidas.

En paralelo, varias de las entidades educativas que ya forman parte del sistema han presentado proyectos de inversión destinados a mejoras de infraestructura, como ampliación de sanitarios y renovación de instalaciones eléctricas. La intención de la organización es destinar alrededor del 50 % de las ganancias a este tipo de obras, consolidando el festival no solo como una cita cultural relevante, sino también como un motor de desarrollo para la red escolar de la región.

Entradas, rifas y previsiones de asistencia

En el plano organizativo, una de las prioridades es gestionar de manera ordenada la venta de entradas, especialmente ante la previsión de un aumento de público por la actuación de Abel Pintos y por la posible presencia de otras figuras de primera línea. Para esta edición, las localidades podrán obtenerse mediante la tradicional rifa del festival, un sistema que combina la financiación del evento con premios y beneficios para los compradores.

La organización ha informado que las rifas y entradas estarán disponibles en puntos de venta presenciales, entre ellos la Galería Vicente López, local 23 (subsuelo), en Olavarría, además de un número de contacto telefónico (+54 2284 63-0984) para resolver consultas y facilitar la reserva de localidades. Este modelo, habitual en festivales de doma y folclore, permite acercar el evento tanto a residentes de la zona como a visitantes que planifican su viaje con antelación.

Las buenas cifras de la edición número 60, que registró un récord histórico de entradas vendidas, sirven como referencia para las previsiones de asistencia en la próxima convocatoria. A la vista de los datos recientes, la comisión directiva del festival espera un importante volumen de público, lo que a su vez incrementará el monto a distribuir entre las cooperadoras escolares asociadas.

Esta combinación de espectáculo masivo y finalidad solidaria ha contribuido a que el Festival de Doma y Folklore se perciba como algo más que una simple cita de ocio. Para muchos asistentes habituales, la compra de la rifa o de la entrada se vive también como una forma de apoyar directamente a las escuelas de la zona, un aspecto que refuerza el vínculo entre el público y la organización.

Con una programación artística ya delineada, un esquema de ayuda educativa en expansión y una logística de acceso basada en canales conocidos por el público, el festival afronta la próxima edición con perspectivas muy alentadoras. Si se cumplen las previsiones de asistencia y se confirman las figuras que aún están en negociación, el encuentro podría firmar una de sus ediciones más relevantes tanto en lo cultural como en lo social.

Todo apunta a que la próxima edición del Festival de Doma y Folklore volverá a reunir a miles de aficionados en torno a la doma, la música popular y el folclore, reforzando su papel como gran fiesta campera y, al mismo tiempo, como herramienta de impulso para las escuelas de su entorno, que ven en este evento una fuente clave de financiación para seguir mejorando sus instalaciones y proyectos.

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