El anuncio del cartel de la Feria del Caballo llega acompañado de otra noticia de peso: la confirmación de que Morante de la Puebla hará el paseíllo en dos tardes durante el ciclo. Con ello, Jerez se asegura la presencia de uno de los toreros más influyentes del panorama actual, reforzando la relevancia de una feria que, año tras año, combina tradición, arte y un marcado carácter local.
Un cartel oficial con sello de José Tomás Pérez Indiano
La imagen que protagonizará el cartel anunciador de la Feria del Caballo de Jerez lleva la firma del pintor José Tomás Pérez Indiano, artista que se ha consolidado como una de las referencias habituales en el entorno gráfico y pictórico de la tauromaquia contemporánea. En esta ocasión, su trabajo se ha orientado a condensar la esencia cultural de Jerez, donde el toro, el caballo y la memoria de sus grandes nombres se entrelazan de forma natural.

El diseño del cartel se define por un estilo clásico y evocador, alejándose de estridencias para apostar por una composición equilibrada, en la que la simbología taurina y ecuestre dialoga con la identidad histórica de la ciudad. La obra busca conectar con un público amplio, tanto con los seguidores habituales de la plaza como con quienes se acercan a la feria atraídos por su ambiente y su dimensión cultural.
Pérez Indiano suma con esta pieza un nuevo trabajo al amplio conjunto de imágenes vinculadas a grandes ferias y figuras del toreo en España. Su nombre se ha asociado en los últimos años a numerosos carteles relevantes, lo que le ha permitido consolidar un lenguaje visual reconocible, basado en el cuidado del detalle, el juego de luces y un uso simbólico del color.
En el caso jerezano, la obra no se limita a ser una mera ilustración promocional, sino que incorpora una carga emotiva y homenaje explícito a dos personalidades muy queridas en la ciudad. Esa vocación de recuerdo convierte al cartel en un elemento que trasciende lo publicitario para situarse también en el terreno de la memoria colectiva.
Homenaje a Rafael de Paula y Álvaro Domecq
El eje central del cartel de la Feria del Caballo de Jerez es el reconocimiento a Rafael de Paula y Álvaro Domecq, dos maestros recientemente fallecidos que han dejado una huella profunda en la vida cultural y taurina de la ciudad. La empresa Funtausa ha querido que la imagen oficial del ciclo funcione como un guiño directo a su legado, integrando su recuerdo en la fiesta.

En la composición ideada por Pérez Indiano se funden la elegancia inconfundible de Rafael de Paula, torero de un estilo único e intransferible, con la estampa ecuestre asociada a la figura de Álvaro Domecq, referente absoluto del mundo del caballo y de la doma clásica. Este diálogo visual refleja la forma en que en Jerez el toreo y el caballo comparten protagonismo dentro de una misma tradición.
La elección de estos dos nombres no es casual ni meramente estética: responde al deseo de subrayar la conexión íntima entre la feria, la ciudad y sus grandes iconos. Jerez se ha caracterizado históricamente por tener una personalidad propia dentro del mapa taurino y ecuestre, y el cartel de este año busca precisamente reforzar esa sensación de identidad compartida.
El propio tono del cartel, sobrio pero cargado de matices, se ajusta al carácter de los homenajeados. La obra aspira a que, desde el primer vistazo, el aficionado reconozca la impronta de dos figuras consideradas irrepetibles, mientras que quienes se acerquen sin conocer en profundidad sus trayectorias puedan intuir la importancia que tuvieron para la ciudad.
Morante de la Puebla, doble paseíllo en el ciclo jerezano
Junto con la presentación del cartel, la empresa ha confirmado uno de los anuncios más esperados: Morante de la Puebla actuará dos tardes en la Feria del Caballo de Jerez. El diestro sevillano, convertido en un auténtico referente artístico de la tauromaquia actual, ha decidido dar un peso específico a Jerez dentro de su temporada, reservando dos comparecencias en el coso jerezano.

El ciclo está previsto que se celebre entre el 9 y el 16 de mayo de 2026, fechas en las que se articularán las distintas corridas que conformarán uno de los abonos destacados del calendario andaluz. Aunque las combinaciones definitivas de ganaderías y matadores se anunciarán más adelante, la presencia de Morante en dos tardes se convierte ya en uno de los grandes atractivos del serial.
La relación entre Morante de la Puebla y la iconografía de Pérez Indiano no es nueva. El pintor ha sido autor de varias imágenes ligadas a ferias y actuaciones del torero en los últimos años, lo que ha ido tejiendo una especie de alianza entre su pintura y el concepto de tauromaquia artística que representa el diestro. No se descarta que, a lo largo de la temporada, esa colaboración vuelva a reflejarse en otros carteles europeos.
Con esta doble comparecencia, Jerez refuerza su posición dentro de una campaña en la que el nombre de Morante estará presente en plazas de gran peso como la Real Maestranza de Caballería de Sevilla o ciertos cosos franceses de relevancia. El hecho de que el diestro reserve dos tardes para la Feria del Caballo confirma la apuesta de la empresa por configurar un abono con tirón entre los aficionados de toda España.
Una feria con fuerte identidad taurina y ecuestre
La Feria del Caballo de Jerez es mucho más que una sucesión de corridas: se trata de una cita en la que la ciudad exhibe su personalidad ligada al vino, al flamenco, al toro y, muy especialmente, al caballo. El cartel de la Feria del Caballo de Jerez pretende condensar esa mezcla de elementos, subrayando el vínculo entre la plaza de toros, el recinto ferial y el conjunto de actividades que se desarrollan durante esos días en la localidad.
En este contexto, la elección de un cartel que combina memoria y tradición encaja con la voluntad de mantener una línea estética reconocible dentro del panorama andaluz y europeo. Frente a tendencias más rupturistas o experimentales que se han visto en otros cosos, Jerez apuesta por un mensaje visual más clásico, donde el protagonismo recae en la figura humana y en el caballo como símbolos inconfundibles de la ciudad.
La gestión de Funtausa al frente del coso jerezano busca aprovechar ese equilibrio entre tradición y actualidad, apoyándose en nombres de primer nivel en el cartel taurino y en una imagen gráfica cuidada. La confirmación de Morante de la Puebla para dos tardes, unida al homenaje a Rafael de Paula y Álvaro Domecq, aporta una narrativa clara: reconocimiento al pasado y apuesta firme por el presente.
De cara a los aficionados, la combinación de un cartel con fuerte carga simbólica y un abono con figuras previsiblemente destacadas sitúa a la Feria del Caballo como una de las citas a seguir dentro de la temporada española y europea. A falta de conocer el resto de combinaciones, la base está ya marcada por la presencia de uno de los toreros más demandados y por un guiño explícito a dos personajes fundamentales de la historia reciente de Jerez.
Con la imagen oficial ya presentada y la participación de Morante confirmada por partida doble, la Feria del Caballo de Jerez se perfila como un ciclo en el que se unen arte, memoria y atractivo taurino. El cartel de José Tomás Pérez Indiano, concebido como homenaje a Rafael de Paula y Álvaro Domecq, servirá de portada a unos días en los que la ciudad volverá a volcarse con su plaza, su feria y su particular manera de entender la cultura del toro y del caballo.
