El caballo también se resfría

Cuando llega el frío el caballo también se resfría, realmente se trata de una simple enfermedad común y no debería dar el mayor problema para su curación, aunque siempre se recomienda ser tratada en su medida y tener cuidado porque es contagiosa al igual que sucede con los humanos.

Podemos saber que el caballo está resfriado por una serie de síntomas que vienen a ser similar al de las personas. Ojos llorosos, flojera, tos, mucosidad, el caballo parece muy apagado y sin energía, aceleración del pulso, fiebre (más de 38ºC) y falta de apetito.


Para poder tratar al caballo lo primero que tenemos que saber es si tiene fiebre, si la tiene inmediatamente hay que llamar al veterinario porque en esos casos no podemos atajar el resfriado, al no ser, sea el especialista el que nos indique el tipo de medicamente para atajar tanto la fiebre como el virus del resfriado.

Mayormente no suele ser un problema grave, si no tiene fiebre lo primero que tenemos que hacer es aislar al caballo para que esté tranquilo y sobre todo no contagie al resto de los animales. Dejarlo descansar y proporcionarle un ambiente sin corrientes pero bien ventilado y si es preciso taparlo con mantas o cubre riñones y vendas de descanso.

En cuanto a la alimentación hay que limitarla al heno y un poco de pienso. Se le puede colocar paños calientes sobre la garganta para darle una sensación de alivio y que se le reduzca la inflamación. Para descongestionarlo se le puede dar vahos balsámicos. Debemos limpiarle varias veces al día sus ollares, pero no con su esponja habitual de lavado, con algodón que después hay que destruir y no volver a utilizar.

Si pasadas más de 24H no hay mejoría hay que llamar al veterinario.


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