El sistema de vigilancia veterinaria del Gobierno de Canarias ha vuelto a detectar la presencia del virus de la Fiebre del Nilo Occidental en el archipiélago. En esta ocasión, el positivo ha sido confirmado en un caballo alojado en una explotación del municipio grancanario de Santa BrÃgida, un caso que se suma a los tres detectados previamente en la isla desde mediados de agosto.
La instalación afectada cuenta con un censo de 54 équidos y, según han confirmado las autoridades sanitarias, el resto de animales no presenta sÃntomas compatibles con la enfermedad. El hallazgo se ha producido a través del Programa Nacional de Vigilancia de esta patologÃa en animales, después de que un veterinario clÃnico notificara la presencia de signos sospechosos a la Dirección General de GanaderÃa.
Cuatro focos confirmados en las islas

Con este nuevo positivo, ya son cuatro los caballos infectados desde que el pasado 20 de agosto se confirmara por primera vez la circulación del virus en Canarias. Los tres primeros casos se localizaron en una misma instalación del sur de Gran Canaria, concretamente en San Bartolomé de Tirajana, donde tres de los 38 caballos alojados dieron positivo tras presentar uno de ellos sÃntomas neurológicos compatibles con la enfermedad.
El nuevo foco, registrado como foco 2026/14 por la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, fue confirmado el 28 de agosto. Las autoridades han destacado que la detección precoz ha sido clave para activar los mecanismos de prevención y control establecidos en el Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores.
De forma paralela, se han analizado otras tres muestras procedentes de casos sospechosos localizados en distintos municipios de Gran Canaria y La Palma. Todas ellas han dado resultado negativo, y por el momento no se han registrado nuevos avisos de animales con sÃntomas compatibles en el archipiélago.
Protocolos de vigilancia activados

Tras la confirmación de los primeros casos, la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud activó los protocolos de vigilancia entomológica y epidemiológica. Estas actuaciones se desarrollan en colaboración con la Dirección General de GanaderÃa y con el Instituto de Enfermedades Tropicales de la Universidad de La Laguna (ULL). El objetivo principal es reforzar el seguimiento de posibles casos humanos, especialmente entre personas que presenten sÃntomas compatibles y que tengan antecedentes de residencia o estancia en las zonas afectadas.
Los profesionales sanitarios han sido informados para que mantengan un elevado nivel de alerta ante posibles cuadros clÃnicos compatibles con la infección. Desde Salud Pública se recuerda que la mayorÃa de las infecciones son asintomáticas, aunque aproximadamente un 20% de las personas infectadas pueden desarrollar complicaciones de carácter neurológico, como encefalitis o encefalomielitis. Por este motivo, se recomienda comunicar los casos sospechosos para facilitar la valoración y, cuando corresponda, la investigación diagnóstica y epidemiológica.
La Dirección General de GanaderÃa mantiene las actuaciones de seguimiento e investigación epidemiológica en coordinación con el Ministerio de Agricultura y con las autoridades sanitarias. Esta colaboración interadministrativa ha permitido detectar la circulación del virus sin que se haya diagnosticado ningún caso humano en Canarias hasta la fecha, lo que demuestra la eficacia del sistema de alerta precoz basado en la vigilancia veterinaria.
Cómo se transmite la enfermedad
La Fiebre del Nilo Occidental es una enfermedad de origen vÃrico que se transmite principalmente a través de la picadura de mosquitos del género Culex. Las aves y los mosquitos forman parte del ciclo natural de transmisión del virus, mientras que los équidos y las personas actúan como huéspedes finales, es decir, no transmiten la infección ni funcionan como reservorios. Esta caracterÃstica es fundamental para entender la dinámica de las enfermedades por picaduras en los caballos y las medidas de prevención recomendadas.
En lo que va de temporada 2026, el Programa Nacional de Vigilancia ha detectado circulación del virus en varias comunidades autónomas, entre las que se incluyen AndalucÃa, Cataluña, Extremadura y Canarias. Esta distribución geográfica pone de manifiesto la necesidad de mantener una vigilancia activa y coordinada en todo el territorio nacional.
La detección temprana marca la diferencia
La confirmación de este cuarto caso positivo en Canarias pone de manifiesto la importancia de contar con un sistema de vigilancia sanitaria eficiente que permita detectar precozmente la circulación del virus en animales. Gracias a la notificación realizada por el veterinario clÃnico y a la rápida actuación de las autoridades, se ha podido activar los mecanismos de prevención y control de forma inmediata, minimizando asà el riesgo de propagación.
Las autoridades recomiendan a los propietarios de explotaciones equinas que extremen las precauciones y que notifiquen cualquier sÃntoma compatible con la enfermedad a los servicios veterinarios oficiales. La colaboración entre veterinarios clÃnicos, ganaderos y administraciones sanitarias resulta esencial para mantener bajo control una enfermedad que, aunque en la mayorÃa de los casos cursa de forma asintomática, puede provocar complicaciones graves en una pequeña proporción de los afectados.
La situación en Canarias sigue evolucionando y las autoridades sanitarias permanecen en alerta ante posibles nuevos casos. De momento, no se ha diagnosticado ningún caso humano en el archipiélago, lo que indica que la transmisión se ha mantenido limitada al ámbito animal. No obstante, la vigilancia se mantendrá activa durante las próximas semanas para garantizar la detección temprana de cualquier posible nuevo foco y evitar asà la propagación del virus.

