Una de las cosas que tenemos que comprar una vez que tenemos al caballo con nosotros es la silla de montar. Pero a menudo, sobretodo si es la primera vez que vamos a poder disfrutar de la compañía de un equino, nos puede resultar difícil saber cómo elegir la más adecuada.
Y es que este accesorio tiene que ser cómodo tanto para el jinete como para el animal. Por lo que si no sabes cómo elegir una silla de montar, a continuación te explicaremos todo lo que tienes que saber para comprar la perfecta para tu peludo y para ti.
Tipos de sillas de montar caballos

Aunque a simple vista todas te parezcan iguales, cada montura se diseña para un fin concreto, consulta las clases de monturas. Así pues, en el mercado encontrarás las siguientes:
Uso general

Como la silla de montar inglesa. Es la que se usa en la hípica, tanto si eres principiante como experto.
Puedes hacerte con una .
De doma

Se usa sobretodo en doma clásica. La estructura es más estrecha, los borrenes están más desarrollados y el faldón es más recto y largo. Con estas características se consigue que sea suave, ligera y menos rígida.
Consíguela .
Montura campera

Imagen – guerrerocereales.com
Son grandes y anchas, diseñadas para que el jinete vaya lo más cómodo posible durante todo el tiempo que esté trabajando con el caballo. Algunos ejemplos son la silla de montar campera menorquina, la silla de montar western o tejana, o la silla de montar española.
De salto

Su estructura es redondeada, con el asiento menos profundo. El borrén delantero es bajo para que el jinete pueda salir sin dificultad durante el salto. Además, su faldón está salido hacia delante y dispone de rodilleras, lo cual facilita el agarre.
Compra .
De marcha
Tienen un asiento amplio y rodilleras acolchadas. Gracias a sus características, el peso del jinete queda mejor repartido sobre el lomo del caballo, como la silla de montar Raid.
Disponible .
De carrera

Se usan solo para ese tipo de competiciones, como la silla de montar de entrenamiento.
Adquiérela .
De amazona

Imagen – montaralamazona.wordpress.com
Están diseñadas para montar al animal con las dos piernas hacia el lado izquierdo. Suelen tener el asiento ancho, plano y uniforme. La montura tiene dos soportes para colocar las piernas.
¿Cómo elegirla?

Ahora que has visto los diferentes tipos que hay, es hora de saber qué talla debes de elegir dependiendo de la longitud de la pierna expresada en centímetros y de la talla de la silla expresada en pulgadas:
- Hasta 41cm de pierna: 15 pulgadas
- De 42 a 46cm: 16 pulgadas
- De 47 a 50cm: 16 1/2 pulgadas
- De 51 a 54cm: 17 pulgadas
- De 55 a 58cm: 17 1/2 pulgadas
- De 59 a 61cm: 18 pulgadas
- A partir de 62cm: 19 pulgadas
Una vez que hemos encontrado una que es de nuestra talla y que nos gusta, toca saber la medida de la apertura de la armadura con un medidor de torso, con un alambre o con una cuerda. Lo moldearemos según la forma que tenga el caballo y, por último, con un metro mediremos la distancia entre los dos extremos.
Comprueba también el ajuste dinámico: debe quedar un claro en la cruz de 2-3 dedos con jinete, canal libre a lo largo de la columna, bastes apoyando de forma uniforme sin puntos de presión y el asiento equilibrado (ni caído hacia delante ni hacia atrás). Señales como pelo blanco, rozaduras o resistencia al ensillado indican mal ajuste.
Factores clave para un buen ajuste y compra

- Tipo de caballo: la conformación manda. Espaldas cortas y anchas requieren puentes más abiertos; dorsos largos y estrechos, árbol más angosto.
- Disciplina: doma, salto, marcha, western o uso general. Cada disciplina exige faldones, asiento y apoyos distintos.
- Nivel del jinete: principiantes suelen beneficiarse de más apoyo y estabilidad; avanzados buscan mayor libertad.
- Ajustabilidad: valora puentes intercambiables y paneles ajustables para acompañar cambios físicos del caballo.
- Materiales: cuero (duradero y adaptable) o sintético (ligero y de fácil mantenimiento). Prioriza calidad y ergonomía.
- Presupuesto: contempla opciones de segunda mano en buen estado, siempre revisando árbol, bastes y costuras.
- Asesoramiento profesional: un guarnicionero o entrenador puede verificar el ajuste in situ.
Consejos prácticos y errores comunes

- Investiga y prueba: compara modelos, pruébalos en tu caballo y monta al paso, trote y galope.
- No te apresures: compra con calma, tras varias pruebas y, si es posible, con período de préstamo.
- Prioriza bienestar: comodidad del caballo y postura equilibrada del jinete por encima de la estética.
- Errores a evitar: elegir por apariencia, comprar medidas inadecuadas, no probar la silla o prescindir de asesoramiento.
Mantenimiento y cuidado básico
Limpieza regular: tras cada uso, elimina sudor y polvo con cepillo suave y paño ligeramente húmedo, cuidando zonas de contacto.
Acondicionamiento del cuero: aplica productos específicos para mantenerlo flexible y protegido del agua, siguiendo instrucciones del fabricante.
Almacenamiento correcto: guarda en lugar fresco y ventilado, con funda protectora y soporte adecuado para no deformar el árbol.
Inspección y reparaciones: revisa costuras, hebillas, cinchuelos y bastes. Para daños significativos, recurre a profesionales.
¡Y listo! Ahora sí que sí, podremos comprarla si todo es correcto, y empezar a usarla Con una elección informada, un ajuste verificado y un mantenimiento constante, mejorarás la comodidad, el rendimiento y la armonía del binomio en cualquier disciplina.
