Cartagena de Indias afronta una de las transformaciones más simbĂłlicas de su movilidad turĂstica: los tradicionales paseos en coches de caballos del Centro HistĂłrico serán sustituidos de forma progresiva por una flota completa de coches elĂ©ctricos. La medida, impulsada por la AlcaldĂa y respaldada por el sector turĂstico, busca equilibrar tradiciĂłn, bienestar animal y modernidad.
Tras años de debate pĂşblico y reclamaciones de organizaciones animalistas, la ciudad caribeña pone fecha al adiĂłs de los equinos como medio de tracciĂłn turĂstica. El plan municipal prevĂ© que, entre finales de 2025 y comienzos de 2026, circulen Ăşnicamente carrozas elĂ©ctricas autorizadas en el casco antiguo, configurando un modelo que otras ciudades de España y Europa miran con atenciĂłn como posible referente.
Una flota de 62 coches eléctricos para sustituir a los de caballos
El alcalde de la ciudad, Dumek Turbay Paz, ha presentado ya los primeros 24 vehĂculos que formarán parte de un total de 62 coches elĂ©ctricos turĂsticos autorizados por el Distrito. Estos primeros carruajes se encuentran ensamblados y listos para iniciar servicio antes de la temporada navideña, un momento escogido por la administraciĂłn como sĂmbolo de cambio de etapa.
Los 38 coches restantes llegarán y se ensamblarán en las siguientes semanas, con el objetivo de que toda la flota esté operativa entre la última semana de 2025 y la primera de 2026. A partir de ese momento, la ciudad pretende despedir definitivamente los coches de tracción animal destinados al turismo, de manera que ningún caballo sea utilizado ya para transportar visitantes por el Centro Histórico.
La cifra de 62 unidades no es casual: coincide con el nĂşmero de coches de caballos registrados oficialmente hasta ahora. De esta forma, se mantiene la capacidad turĂstica aproximada, pero se modifica de raĂz el tipo de vehĂculo y el impacto sobre el entorno urbano y los animales.
La AlcaldĂa insiste en que se trata de un proceso de transiciĂłn planificado y pactado con los propios cocheros tradicionales, que seguirán siendo los conductores oficiales de los nuevos coches elĂ©ctricos, preservando asĂ buena parte de la experiencia turĂstica y el relato histĂłrico que ofrecen a los visitantes.
Un modelo regulado: el Decreto 2258 y el control del servicio
Para evitar improvisaciones y posibles «atajos» por parte de privados que quisieran introducir carruajes por su cuenta, la administración local ha emitido el Decreto 2258 del 1 de diciembre de 2025. Este texto fija los criterios para la circulación y operación de las carrozas eléctricas en el Distrito de Cartagena de Indias.
El decreto establece que el nĂşmero máximo de coches elĂ©ctricos autorizados será de 62, el mismo que el de carruajes de caballos previamente registrados. Además, indica que dicha cifra constituye el tope de vehĂculos que puede operar en el Centro HistĂłrico sin afectar la movilidad general, segĂşn un estudio tĂ©cnico de capacidad de carga realizado por las autoridades de tránsito.
La nueva normativa incorpora los requisitos tĂ©cnicos y de seguridad definidos por el Ministerio de Transporte, recogidos en la ResoluciĂłn 20243040046465 de septiembre de 2024. A partir de ahĂ, cualquier exigencia adicional queda en manos de la Oficina de MatrĂculas del Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte de Cartagena.
Desde la AlcaldĂa se subraya que solo podrán circular coches formalmente adoptados, registrados y autorizados por el Distrito. Con ello se busca atajar la apariciĂłn de carruajes elĂ©ctricos ilegales, un punto sensible en la relaciĂłn con los cocheros, que exigĂan garantĂas claras para no perder su espacio frente a nuevos operadores privados.
Este blindaje normativo se presenta como una de las claves para garantizar una transiciĂłn ordenada, sin sobresaltos ni conflictos en plena reconversiĂłn del modelo de movilidad turĂstica.
Diseño colonial, tecnologĂa elĂ©ctrica y comodidad para seis personas
Uno de los aspectos más llamativos de estos nuevos vehĂculos es que, a simple vista, conservan el aire clásico de los carruajes histĂłricos. La carrocerĂa luce un tono rojo intenso, descrito como estilo «inquisidor», y mantiene elementos decorativos inspirados en balcones, puertas y faroles del Centro HistĂłrico, con referencias directas a la arquitectura colonial que caracteriza a la ciudad.
Más allá de la estética, los coches incorporan un equipamiento técnico pensado para una operación segura y confortable. Disponen de asientos traseros con capacidad hasta para seis pasajeros, asà como espacio para conductor y, en su caso, copiloto. La plataforma de acceso está diseñada para ofrecer buena estabilidad al subir y bajar, y el interior se ha configurado para facilitar la movilidad de los ocupantes.
En cuanto al sistema de propulsiĂłn, cada coche cuenta con un banco de baterĂas situado en la parte trasera, que alimenta el conjunto motriz de las cuatro ruedas. El vehĂculo dispone de frenos de disco en todo el conjunto, junto con ejes y componentes adaptados al peso y al uso turĂstico previsto, priorizando la seguridad en calles estrechas y con alta afluencia de peatones.
La experiencia a bordo se completa con una radio inteligente con pantalla de 9 pulgadas, que permite reproducir mĂşsica mediante Bluetooth o USB. Este detalle, aunque puede parecer menor, juega un papel importante en la ambientaciĂłn de los recorridos, al permitir seleccionar mĂşsica adecuada para distintos tipos de pĂşblico, desde familias hasta grupos de turistas internacionales.
Los coches incorporan también sistemas de registro y geolocalización, de acuerdo con las exigencias del Ministerio de Transporte. De este modo, la administración y la empresa operadora pueden monitorizar rutas, tiempos, paradas y cualquier incidencia que afecte al servicio, facilitando la supervisión y el control de la flota.
Los cocheros, del caballo al volante: continuidad y nuevas oportunidades
Uno de los puntos más sensibles de la transiciĂłn era la situaciĂłn de los cocheros tradicionales, familias que durante dĂ©cadas han vivido de los paseos en coches de caballos. El proyecto municipal se ha construido, segĂşn la AlcaldĂa, en concertaciĂłn con Corpoturismo y con representantes del gremio, con el objetivo de evitar que queden al margen del nuevo modelo.
El plan prevĂ© que sean precisamente esos mismos cocheros quienes conduzcan los nuevos vehĂculos elĂ©ctricos, manteniendo asĂ la continuidad de la narraciĂłn histĂłrica y del trato cercano con los visitantes, un elemento muy valorado en este tipo de recorridos turĂsticos.
La administraciĂłn insiste en que el cambio no se limita a lo tecnolĂłgico, sino que supone una reconfiguraciĂłn del oficio, con nuevas competencias ligadas al manejo de vehĂculos elĂ©ctricos, a la atenciĂłn al cliente y a la operaciĂłn dentro de un sistema más regulado y monitorizado.
El alcalde ha subrayado en varias intervenciones que la transiciĂłn pretende honrar la memoria de los caballos como parte del paisaje urbano y, al mismo tiempo, ofrecer a los cocheros condiciones más dignas, sin depender del esfuerzo fĂsico de los animales ni de las inclemencias climáticas que sufrĂan estos Ăşltimos.
Para facilitar el cambio, se ha anunciado la creaciĂłn de una sede operativa especĂfica, concebida como la empresa cartagenera encargada de administrar el servicio, coordinar la formaciĂłn, la asignaciĂłn de turnos y el mantenimiento de la flota, con la idea de profesionalizar aĂşn más la actividad.
Hangar en ChambacĂş y estaciĂłn de carga solar para la flota
La puesta en marcha de 62 coches elĂ©ctricos exige una infraestructura de apoyo robusta. Por ello, la AlcaldĂa de Cartagena, a travĂ©s de la SecretarĂa de Infraestructura, ha iniciado la construcciĂłn de un hangar en la zona de ChambacĂş, junto al Complejo Deportivo Nuevo ChambacĂş y cerca de la Carrera 14 del barrio Torices.
Este complejo contará con un patio-taller de más de 2.850 metros cuadrados, donde se habilitarán áreas para el mantenimiento mecánico y estĂ©tico, el lavado, el abastecimiento y las maniobras de los vehĂculos. La idea es centralizar en un solo punto todo el soporte tĂ©cnico necesario para que la flota funcione sin interrupciones durante la jornada turĂstica.
Uno de los elementos clave del proyecto es la estaciĂłn de carga con energĂa solar. El diseño contempla la instalaciĂłn de 244 paneles fotovoltaicos, con una potencia total cercana a los 150 kWh, suficiente para cargar de manera simultánea hasta 60 baterĂas. Este sistema funcionará mediante intercambio rápido de baterĂas, agilizando la rotaciĂłn de los coches.
Gracias a esta infraestructura, la ciudad no solo avanza en movilidad elĂ©ctrica, sino que refuerza su compromiso con las energĂas renovables, reduciendo la dependencia de la red convencional y la huella de carbono asociada al servicio turĂstico.
La obra del hangar tiene un plazo estimado de ejecución de cuatro meses. Durante ese periodo se acondicionarán las distintas zonas del patio-taller, la estación de carga y los espacios administrativos, con el objetivo de que todo el sistema esté coordinado con la entrada en operación completa de la flota de coches eléctricos.
InversiĂłn, sostenibilidad y proyecciĂłn como referente turĂstico
La transiciĂłn hacia los coches elĂ©ctricos turĂsticos implica tambiĂ©n un esfuerzo econĂłmico relevante. La inversiĂłn total se sitĂşa en torno a los 7.000 millones de pesos, una cifra que incluye la adquisiciĂłn de los vehĂculos, la construcciĂłn y equipamiento de la estaciĂłn de carga fotovoltaica, la adecuaciĂłn del hangar, la logĂstica asociada y la capacitaciĂłn de los operadores.
Desde la administraciĂłn se defiende que este desembolso permitirá a Cartagena posicionarse como referente en innovaciĂłn turĂstica y bienestar animal en el ámbito nacional, con potencial de convertirse en un ejemplo exportable a otras ciudades histĂłricas que aĂşn dependen de la tracciĂłn animal para parte de su oferta turĂstica.
La presidenta ejecutiva de Corpoturismo, Liliana RodrĂguez, ha destacado que todos los coches cumplen con la normativa del Ministerio de Transporte, incluyendo sistemas de geolocalizaciĂłn y funcionamiento completamente elĂ©ctrico. El objetivo es que residentes y visitantes tengan la certeza de que solo circularán vehĂculos seguros y autorizados, reduciendo al mĂnimo el margen para la informalidad.
Además del componente ambiental, las autoridades insisten en el valor simbĂłlico de la decisiĂłn: se trata de una transformaciĂłn largamente reclamada por amplios sectores de la ciudadanĂa y por colectivos dedicados a la defensa de los animales, que durante años denunciaron las condiciones de esfuerzo y exposiciĂłn de los caballos en los recorridos turĂsticos.
Con este conjunto de medidas, Cartagena busca consolidar una movilidad turĂstica más limpia, regulada y respetuosa tanto con su patrimonio urbano como con los seres vivos que la habitan, sin renunciar a la esencia colonial que la ha convertido en uno de los destinos más reconocibles del ámbito hispano.
La implantaciĂłn de los coches elĂ©ctricos que reemplazarán a los de caballos en Cartagena marca un punto de inflexiĂłn en la forma de entender el turismo en la ciudad: se mantiene la estĂ©tica de los antiguos carruajes y el papel de los cocheros, pero se sustituye la tracciĂłn animal por tecnologĂa elĂ©ctrica alimentada en buena parte con energĂa solar, bajo una regulaciĂłn estricta y con infraestructura especĂfica, configurando un modelo más humano, sostenible y preparado para las exigencias de los prĂłximos años.

