
Córdoba se prepara para dar un giro de gran calado a uno de sus espacios más singulares: las Caballerizas Reales y el futuro Centro Internacional del Caballo (CIC). Tras años de trámites, negociaciones y cesiones provisionales, el proyecto ecuestre que aspira a situar a la ciudad como referente internacional empieza a tomar forma con plazos, financiación y un modelo de gestión definido.
La nueva etapa llega de la mano de la cesión demanial a largo plazo del conjunto histórico a la asociación Córdoba Ecuestre, entidad sin ánimo de lucro que lleva más de una década ofreciendo espectáculos y actividades en este recinto del siglo XVI. Con la seguridad jurídica ya encarrilada, se activa un plan que combina restauración patrimonial, formación especializada, competiciones, investigación y una clara apuesta por el turismo cultural vinculado al caballo de Pura Raza Española.
De la «sucatedral» de los caballos al Centro Internacional del Caballo
La vinculación de Córdoba con el mundo equino viene de lejos y forma parte de su tradición ecuestre. En el siglo XVI, el rey Felipe II ordenó levantar las Caballerizas Reales con el objetivo de impulsar la cría del caballo de Pura Raza Española, germen del conocido caballo andaluz. Desde entonces, el inmueble ha atravesado etapas de esplendor, usos militares, episodios de abandono e incluso incendios y ocupaciones.
Declaradas Monumento Histórico Nacional desde 1929 y formando parte del casco histórico Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, las Caballerizas permanecieron bajo titularidad del Ministerio de Defensa hasta finales del siglo XX. El uso militar se mantuvo hasta 1995, cuando las instalaciones de cría caballar se trasladaron a Écija y el conjunto quedó sin función estable.
El Ayuntamiento de Córdoba empezó entonces un largo proceso para recuperar el edificio. Durante años, el espacio se utilizó para eventos culturales y actividades puntuales, mientras las negociaciones con Defensa se encallaban. Finalmente, en diciembre de 2021 se formalizó la expropiación y compra del inmueble por unos cinco millones de euros, abriendo la puerta a su plena gestión municipal.
En paralelo, la asociación Córdoba Ecuestre entró en Caballerizas en 2010 con un permiso provisional. Desde entonces ha mantenido vivo el recinto con su espectáculo ecuestre y otras actividades, aunque siempre bajo una situación administrativa precaria. Esa fase está a punto de terminar con la concesión definitiva que permitirá desarrollar el ansiado Centro Internacional del Caballo.

Una cesión a 75 años y el fin del uso en precario
La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a una concesión demanial de 75 años a favor de Córdoba Ecuestre, que se dividirá en un primer tramo de 25 años prorrogable en dos periodos sucesivos. De este modo se cierra una etapa de gestión provisional que se prolongaba desde hacía unos 15 años.
El acuerdo contempla el pago de un canon total cercano a 2,5 millones de euros a lo largo de los primeros 25 años de concesión, lo que supone una aportación económica relevante a las arcas municipales. La cesión incluye prácticamente la totalidad del conjunto, con algunas reservas: la primera planta de la cuadra principal, donde el Ayuntamiento proyecta una sala museística de titularidad municipal, y el ala este, que se destinará a habilitar un nuevo acceso monumental.
El alcalde José María Bellido ha subrayado que con este paso se deja atrás un “uso precario” del inmueble y se da entrada a un proyecto más ambicioso y estructurado en torno al Centro Internacional del Caballo, llamado a reforzar la marca Córdoba y a ampliar la oferta patrimonial, turística y cultural de la ciudad.
Por su parte, el presidente de Córdoba Ecuestre, Rafael Blanco, ha insistido en que este acuerdo marca el cierre de un camino largo y complejo, con momentos en los que se llegó a dudar de la viabilidad del proyecto. Ahora, con la cesión encarrilada, la entidad espera poder iniciar las primeras obras del CIC dentro de este mismo año, una vez cerrada la financiación con la entidad bancaria con la que negocian.
Estructura del Centro Internacional del Caballo: patrimonio y formación
El proyecto del Centro Internacional del Caballo, actualizado por un equipo multidisciplinar liderado por el arquitecto Rafael Obrero, cuenta con un presupuesto inicial en torno a los 9,6 millones de euros. La actuación se ha diseñado respetando las exigencias urbanísticas y de protección patrimonial propias de un Bien de Interés Cultural enclavado en uno de los entornos más sensibles de la ciudad, junto al Alcázar de los Reyes Cristianos y el barrio de San Basilio.
El plan se articula en dos grandes nodos complementarios. El primero es el ámbito patrimonial, que comprende la parte ya visitable y en uso: el picadero, la pista central, las cuadras y diversas estancias tradicionales. En este espacio se seguirán celebrando espectáculos, exhibiciones y competiciones, manteniendo el carácter histórico del conjunto.
El segundo gran bloque es el nodo educativo, que se desarrollará sobre unos 20.000 metros cuadrados de la huerta de Caballerizas. Esta zona, cedida por la Diputación de Córdoba por un periodo de 30 años, se transformará con la creación de dos pistas (una principal y otra de calentamiento) y dos edificios de una sola planta. Uno de ellos se destinará a la atención integral del caballo, mientras que el otro se concibe como núcleo de formación básica, estudios especializados e investigación en el ámbito equino.
El diseño prevé un entorno arbolado, abierto hacia la Ribera del Guadalquivir y con muros más permeables, de forma que la práctica deportiva y las actividades ecuestres puedan disfrutarse también desde el exterior. La idea es que la huerta, hasta ahora en un acusado estado de abandono y cerrada al público, se convierta en un espacio vivo y accesible.
Conexión con el Alcázar y nuevos accesos al recinto
Uno de los aspectos más delicados del plan es la integración física y visual de Caballerizas con el Alcázar de los Reyes Cristianos y sus jardines. El Ayuntamiento ya ha adjudicado una obra para recuperar un antiguo acceso este al conjunto, junto a la histórica puerta del Alcázar, con un presupuesto superior al medio millón de euros y un plazo de ejecución de unos cinco meses.
Esta intervención permitirá abrir una entrada emblemática tanto para la futura sala museística como para los visitantes del Centro Internacional del Caballo. Además, se ha planteado la rebaja del denominado Jardín Alto para liberar un nuevo punto de acceso por el lado este, facilitando la circulación entre ambos monumentos.
Se prevé también un corredor de enlace entre la zona principal de Caballerizas y la huerta, que conecta de forma directa con los jardines del Alcázar. En ese eje se instalará una celosía o elemento translúcido que permita ver de un lado a otro, generando un espacio continuo y estéticamente atractivo. La intención es que el visitante perciba el conjunto como una gran “casa del caballo”, integrada en el paisaje monumental de la ciudad.
Queda por definir el uso específico del inmueble que se ubica en la nueva puerta de acceso, que podría albergar servicios ligados tanto a Córdoba Ecuestre como a la futura sala expositiva municipal. En cualquier caso, todas estas actuaciones persiguen reforzar la conexión entre Caballerizas, el Alcázar y el barrio de San Basilio, uno de los núcleos turísticos más concurridos gracias a sus patios y a su proximidad a la Ribera del Guadalquivir.
Centro de Interpretación del Caballo y sala museística
Paralelamente al CIC, la cesión de Caballerizas permite impulsar el Centro de Interpretación del Caballo
El Ayuntamiento, por su parte, se reserva la planta alta de la cuadra principal para crear una sala museística municipal de gran formato. Este nuevo espacio expositivo está llamado a convertirse en otro de los atractivos culturales de la ciudad, con un discurso aún por definir pero conectado a la historia del inmueble y al mundo ecuestre.
La intervención en estas zonas comunes incluye también la rehabilitación de elementos de la muralla califal, lienzos y torres que recaen sobre la huerta de Caballerizas. Se trata de áreas que no entran en el ámbito de gestión directa de Córdoba Ecuestre, pero que se integrarán en el conjunto de actuaciones para revalorizar todo el perímetro del monumento.
Aunque el alcalde ha evitado fijar plazos cerrados para la apertura de la sala museística, sí ha dejado claro que el objetivo municipal es que esta pieza complemente el CIC y el Centro de Interpretación, configurando un conjunto de usos patrimoniales y culturales coherente y sostenible en el tiempo.
Formación, competición y proyección internacional
Más allá de la restauración arquitectónica, el Centro Internacional del Caballo se concibe como un proyecto de contenido. Historia, competición, cultura ecuestre, turismo, formación e investigación son los pilares que se quieren potenciar desde Córdoba Ecuestre, con la vista puesta tanto en el público local como en el visitante internacional.
La entidad, considerada una de las escuelas ecuestres más reconocidas de Europa, ha llevado su espectáculo a sedes emblemáticas del circuito internacional, desde París, Roma y Budapest hasta Moscú o Emiratos Árabes. Esa trayectoria exterior refuerza la aspiración de que Córdoba se consolide como referente permanente en el calendario ecuestre europeo.
Según remarca su presidente, el CIC incidirá de forma especial en la parte formativa: se prevén programas de formación básica y especializada, cursos técnicos relacionados con el cuidado y manejo del caballo, así como líneas de investigación vinculadas a la mejora y conservación del Pura Raza Española. A ello se sumarán competiciones de distintos niveles, exhibiciones y actividades abiertas al público durante todo el año.
La idea de fondo es que las Caballerizas Reales dejen de ser solo un escenario para espectáculos puntuales y se conviertan en un equipamiento con vida continua, generando actividad económica, empleo cualificado y un flujo estable de visitantes. Córdoba Ecuestre ha reiterado su intención de reinvertir todos los ingresos que se generen en la propia mejora de las instalaciones y en la programación de nuevos contenidos.
El papel de las instituciones y el apoyo a la cultura del caballo
El desarrollo del Centro Internacional del Caballo ha requerido la implicación de varias administraciones. Además del Ayuntamiento y el Ministerio de Defensa, que protagonizaron la operación de compra y expropiación, Diputación de Córdoba y Junta de Andalucía han tenido un papel clave en la cesión y regulación de la huerta y en la tramitación urbanística.
La reciente firma de una adenda entre Diputación y Ayuntamiento para regularizar y ampliar la cesión de la huerta de Caballerizas garantiza la estabilidad de este espacio, imprescindible para el desarrollo del nodo educativo del CIC. Este acuerdo permite ampliar los usos de la huerta y asegurar su conservación y dinamización a largo plazo.
En el plano de la promoción cultural, la Junta de Gobierno Local también ha aprobado un convenio de colaboración para apoyar económicamente la Feria del Caballo de Córdoba, Cabalcor 2026, así como otros espectáculos ecuestres en distintos barrios de la ciudad. La subvención, superior a los 150.000 euros, refuerza el posicionamiento de Córdoba como ciudad vinculada a la cultura del caballo.
Desde el Ayuntamiento se insiste en que estas iniciativas no son proyectos aislados, sino piezas de una estrategia más amplia para aprovechar el potencial del patrimonio ecuestre cordobés, impulsando el turismo, la actividad empresarial y la oferta cultural desde una perspectiva de gestión profesional y sostenida en el tiempo.
Tras décadas de uso militar, años de abandono parcial y una larga etapa de cesiones provisionales, las Caballerizas Reales encaran una fase inédita en la que patrimonio histórico, formación ecuestre y turismo especializado se entrelazan en torno al Centro Internacional del Caballo. La combinación de inversión pública, gestión especializada por parte de Córdoba Ecuestre y una programación que aspira a llenar el calendario durante todo el año sitúan este proyecto como uno de los más relevantes para el futuro inmediato de la ciudad y para la proyección del caballo de Pura Raza Española en el ámbito europeo.


