Caballos trotones y sus carreras: razas, entrenamiento y tradición del trote

  • Los caballos trotones son razas seleccionadas para mantener un trote rápido y estable, tirando de sulkys o montados, con morfología y carácter muy específicos.
  • El entrenamiento del trotón se centra en evitar el galope, habituarlo al sulky y trabajar series de distancia y velocidad, usando arreos técnicos para estabilizar el aire.
  • Las carreras se organizan con distintas salidas y distancias (autostart, volte, hándicap) y forman parte de un calendario internacional con grandes premios de máximo prestigio.
  • En Islas Baleares y Francia el trote es una tradición muy arraigada que ha originado razas propias como el Trotón Español y un importante tejido de hipódromos, criadores y aficionados.

caballos trotones en carrera

caballos trotones

Algunos equinos poseían un paso característico llamado trote que cautivó a muchos aficionados al deporte equino y criadores. Esto hizo que las razas de equinos que poseyeran el trote comenzaran a ser buscadas. Dichas razas acabaron denominándose raza del Trotón o caballos trotones.

El mundo del deporte equino no tardó en acoger este característico paso para realizar carreras, donde el conductor va sentado en un carro ligero o encima del lomo del animal. Con el tiempo, este tipo de competiciones se ha ido profesionalizando hasta convertirse en una disciplina muy técnica, con reglamentos específicos, distintos formatos de salida y un equipamiento propio.

En la actualidad estas carreras tienen una gran popularidad en las Islas Baleares y en Francia, además de otros países europeos, América del Norte y diversas regiones de Oceanía y Sudamérica. ¿Queréis conocer un poco más en qué consisten?

Antes de adentrarnos en el mundo de las carreras de trotones, vamos a conocer mejor a estos equinos y el contexto deportivo que los rodea.

Los trotones en España no son unos equinos muy conocidos, a pesar de la gran afición que existe en las Islas Baleares. Esta afición comenzó con ejemplares de un caballo castaño trotón y yeguas trotonas anglo-normandas. Esta fue la base de la Raza trotona española, a la que posteriormente se fue sumando la genética de los pura sangre ingleses, los Norfolk Roadster y distintos caballos españoles, holandeses y daneses.

A pesar de ser una raza creada para las carreras trotonas, se le encontró utilidad en las labores del campo, donde su resistencia y capacidad de tracción ligera resultaron muy valiosas.

Vamos a abrir boca con un vídeo de una carrera celebrada en Palma, donde podemos apreciar el paso de estos equinos:

Como curiosidad, existe una canción infantil española que habla de un caballo trotón, lo que demuestra hasta qué punto esta figura ha calado en el imaginario popular.

¿Cómo son los trotones españoles?

Los trotones españoles, con una alzada a la cruz de unos 150 a 170 cm, son animales de cuerpo amplio, con un dorso y unas espaldas robustas. Destaca la grupa algo oblicua, que favorece un empuje potente hacia delante durante el trote.

Sus extremidades son alargadas y fuertes, adaptadas para mantener el trote a gran velocidad y largas distancias. Son patizambos, una característica que en otras razas sería considerada un defecto, pero que en el trotón se asocia a una determinada manera de apoyar y a la estabilidad en curva a gran velocidad.

Además, poseen unos ojos grandes y muy vivaces, que muestran su atención y reactividad. En cuanto a su pelaje, suelen tener capas como la castaña y la alazana. A veces también pueden verse capas tordas y negras, con alguna marca blanca sutil en las extremidades o en la cabeza.

Además de ser unos equinos muy inteligentes, son equilibrados y tienen un carácter muy noble. Estas cualidades los hacen interesantes no solo para la competición, sino también para el ocio, el enganche recreativo e incluso disciplinas como el salto o la doma básica, una vez reeducados.

¿Cómo son los trotones franceses?

Los trotones franceses poseen una altura a la cruz de alrededor de 160 cm. Son equinos de constitución fuerte y robusta, con unos cuartos traseros muy musculosos y un lomo corto que facilita la transmisión del impulso desde las posteriores a la parte delantera.

Las extremidades son largas, resistentes y potentes, con cascos duros preparados para soportar el trabajo intenso en pista. Su anatomía se ha seleccionado durante generaciones para conseguir un trote rápido, largo y eficaz, capaz de competir en pruebas exigentes tanto enganchados como montados.

Tienen un carácter bueno y colaborador, lo cual es fundamental para este deporte. Deben aceptar el trabajo con arnés, el contacto continuo de las riendas largas y las salidas en grupo a alta velocidad, manteniendo siempre el aire de trote.

Su pelaje suele presentar las capas de color bayo, alazán y castaño. Los ejemplares que no destacan en las pistas se aprovechan con frecuencia en otras disciplinas ecuestres, ya que su mentalidad competitiva y su resistencia física los hacen muy versátiles tras una adecuada reeducación.

Las carreras de trotones

carrera trote

Este tipo de carreras de caballos se realizan adoptando los equinos un paso o trote específico, mientras tiran de un sulky (un carro de dos ruedas). Hay excepciones como en Francia, donde es muy habitual la modalidad montada, en la que se utiliza la silla de montar en lugar del carro.

En Norteamérica, las carreras de trotones o Harness Racing están restringidas en gran medida a caballos Standardbred. Estos equinos se llaman así debido a que, en su origen, solo se inscribían en el libro genealógico aquellos que podían recorrer una carrera de una milla en un tiempo estándar. Son caballos de carácter tranquilo, que poseen unas patas algo más cortas que los pura sangre y un cuerpo más robusto.

Estas carreras involucran más estrategia y sprint que el resto de carreras al galope. La gestión de la posición en el pelotón, el momento de lanzar el ataque final y la capacidad de mantener el trote sin romper a galope son factores decisivos para la victoria.

Las carreras pueden llevarse a cabo en dos distintos aires: trote o ritmo. Un trotador mueve sus extremidades delanteras en pares diagonales. Por otro lado, un caballo al ritmo mueve sus extremidades lateralmente. En Europa, las carreras suelen realizarse solamente al trote, mientras que en otros lugares del mundo también puede llevarse a cabo la modalidad de ritmo, muy extendida en países como Estados Unidos, Canadá, Australia o Nueva Zelanda.

Durante toda la carrera los caballos deben mantener el trote y en ningún caso pasar al galope. Si lo hacen, el conductor está obligado a corregir inmediatamente el aire; de lo contrario, el caballo puede ser descalificado. Existe una modalidad llamada trote montado, donde los caballos no tiran del sulky sino que son montados por un jinete con una silla. Tradicionalmente esta modalidad era más frecuente en Francia y Bélgica, pero con el tiempo se ha extendido a otros países.

El entrenamiento específico del caballo trotón

Las carreras de trotones implican un adiestramiento largo y muy específico, diferente al de un caballo destinado a carreras al galope tanto en la técnica como en el ritmo de trabajo.

La primera dificultad aparece por la propia naturaleza del caballo: cuando quiere ganar velocidad, de manera instintiva tiende a adoptar el galope. El entrenamiento del trotón consiste en reeducar ese reflejo para que el caballo mantenga el trote, incluso a velocidades muy altas.

Otra particularidad es el aprendizaje para tirar de un sulky. El potro comienza trabajando con riendas largas, aprendiendo a responder a las órdenes desde atrás. Después se le acostumbra al contacto de una camilla o pequeños varales contra los costados. El verdadero entrenamiento se realiza con un enganche más pesado y resistente que el carro de carreras, llamado carro de entrenamiento o “entrenador”. Cuando el potro responde correctamente a las órdenes con este vehículo, se le enjaeza finalmente con el sulky ligero en condiciones similares a las de competición.

El trabajo del paso o del trote se organiza en series de entrenamiento sobre distancias aproximadas de 1500 a 3000 metros, a velocidades diferentes y con descansos intermedios. El objetivo es desarrollar una gran capacidad aeróbica, acostumbrar al caballo a sostener el trote sin romper de aire y mejorar su velocidad máxima manteniendo la regularidad.

En este proceso se emplean numerosos arreos específicos destinados a mantener al caballo al trote o corregir su actitud: bocados y riendas con púas o alfileres, cabezadas especiales, barras para la cabeza, sistemas antiencapuchado y martingalas. También se utilizan elementos similares a los de las carreras al galope, como anteojeras, capuchones para las orejas, tapones anti-arena o pinzas para la lengua. Todo ello se ajusta cuidadosamente para mejorar la concentración del caballo y su seguridad en pista.

Salidas y tipos de carreras en el trote

El inicio de una carrera de trotones se puede realizar de dos maneras principales: salida lanzada detrás de un vehículo (autostart) o salida volte, muy característica de Francia.

En la salida autostart, un automóvil equipado con dos barreras móviles posteriores lleva pintados los números de los caballos. Cada participante se coloca detrás del número que le corresponde, organizados en una primera y una segunda línea. El coche se desplaza a baja velocidad y, cuando todos los caballos están bien colocados y trotando, acelera y retira las barreras para liberar el pelotón y dar inicio oficial a la carrera. La posición de salida influye en la táctica: los números interiores recorren menos distancia, pero corren el riesgo de quedar encerrados.

La salida volte es una especialidad tradicional francesa. Los competidores no tienen un lugar fijo asignado de antemano, de modo que los conductores deben calcular con precisión el giro y la velocidad para no rebasar antes de tiempo la línea de salida. Esta se controla mediante un rayo láser y un reloj luminoso visible para todos. Si un caballo cruza la línea antes de tiempo, se declara salida nula y se puede sancionar al responsable obligándole a partir detrás de otro competidor o incluso descalificándolo.

Además, existen carreras con hándicap, en las que participan caballos de distintas categorías. Los ejemplares con peores resultados o menor historial salen desde posiciones más adelantadas, mientras que los de mayor categoría deben recorrer más distancia o partir desde atrás, equilibrando así las opciones de victoria.

Según la distancia, las carreras de trotones se clasifican en:

  • Corta distancia: recorridos en torno a una milla (aproximadamente 1600 metros).
  • Media distancia: pruebas entre unos 2000 y 2600 metros.
  • Fondo: recorridos que superan los 2600 metros, llegando en algunas pistas a superar holgadamente los 3000 o 4000 metros.

A nivel internacional, existen grandes premios de máximo prestigio, considerados de Grupo I, como el célebre Prix d’Amérique en Francia, el Elitloppet en Suecia o el Hambletonian Stakes en Estados Unidos. Por debajo se sitúan las pruebas de Grupo II y Grupo III, además de numerosas carreras locales y regionales que alimentan el calendario anual de este deporte.

Las carreras de trotones en España

En España, las carreras de trotones se celebran sobre todo en los hipódromos de Mallorca, Menorca e Ibiza, es decir, en las Islas Baleares, donde el trote tiene un arraigo social muy profundo.

Menorca está especialmente relacionada con los equinos. En su Hipódromo Municipal de Mahón, todos los fines de semana se celebran carreras de trotones en temporada, convirtiendo estas pruebas en un punto de encuentro habitual para aficionados, familias y profesionales.

Fue en el Hipódromo de la Ciudadela, también de Menorca, donde se celebró la primera carrera de trotones registrada en la isla. En este hipódromo se siguen celebrando carreras durante gran parte del año, con un calendario que combina eventos diurnos y nocturnos.

En las Baleares hay más caballos que vacas, lo que convierte a estas islas en uno de los territorios de la Unión Europea con más ejemplares equinos por kilómetro cuadrado. Una parte muy importante de estos caballos son trotadores, censados por la Federación Balear de Trote en las islas de Mallorca, Menorca e Ibiza. Las carreras de trotones son una tradición profundamente arraigada, con miles de aficionados y un importante movimiento económico asociado a las apuestas, la cría y el entrenamiento.

Las competiciones se disputan de forma regular en cinco hipódromos del archipiélago, gestionados y reglamentados por la Federación Balear de Trote, organismo integrado a su vez en la Unión Europea de Trote con sede en París. Además de las pruebas semanales, se organizan grandes premios emblemáticos que atraen a los mejores ejemplares de la zona y, en ocasiones, a competidores de otros países.

La consecuencia de esta pasión por el trote fue la creación de la raza del Trotón Español, desarrollada a partir de cruces entre trotadores importados (principalmente franceses y americanos) y yeguas locales, hasta consolidar un tipo funcional adaptado tanto a las pistas baleares como a las condiciones de cría de la zona.

Estas carreras, donde el conductor va sentado en un carro ligero enganchado al caballo o simplemente encima de su lomo, despiertan un gran interés popular en los habitantes de Francia y las Illes Balears, y se celebran regularmente en los hipódromos de Mallorca, Menorca e Ibiza.

Tras conocer su origen, morfología, entrenamiento y organización deportiva, se entiende mejor por qué los caballos trotones y sus carreras han generado una auténtica cultura propia en torno al trote, capaz de combinar tradición, pasión por el caballo, espectáculo deportivo y una cría altamente especializada.