Caballo zaino: características, genética, cuidados y todas sus variedades

  • El zaino es una tipología de pelaje (no una raza) basada en eumelanina y el gen Agoutí: cuerpo castaño con crines, cola y cabos negros.
  • Varía desde doradillo a zaino negro; rasgos como pangaré u hocico de mula son diluciones que no cambian la base zaina.
  • Versátil en disciplinas: destaca por equilibrio y aptitudes atléticas en doma, salto y resistencia con entrenamiento adecuado.
  • Cuidados clave: silla bien ajustada, protectores, nutrición equilibrada, y cosmética que mantenga brillo y salud del manto.

Caballo zaino: pelaje y rasgos

El término zaino tiene varios significados, pero el que a nosotros nos interesa es el que procede de las palabras sáḥim del árabe andalusí y sāḥim del árabe clásico que significan ‘que es totalmente negro’. Este calificativo es utilizado para caballos y para toros con un color de pelaje característico: castaño oscuro en el caso de los primeros y negro en el caso de los segundos con la peculiaridad de que no debe haber otra variedad de color por mínimo que sea.

Ahora bien, ¿cómo es un caballo zaino? Es aquel que se caracteriza por tener la piel pigmentada en un color gris pizarra y las crines, cola y cabos negros (por cabos nos referimos a la porción terminal de los miembros a contar desde la rodilla y garrotes hacia abajo). Su cabeza y capa tienen una combinación entremezclada de pelos negros y colorados cuyo porcentaje determinará una u otra variedad de caballo zaino, desde el más claro: zaino doradillo, hasta el más oscuro: zaino negro.

Como podemos ir viendo, el zaino es una tipología de pelaje, y no solo eso, es una de las más comunes y reconocibles porque a lo largo de la historia equina, los zainos se fueron extendiendo abarcando distintas razas diferenciadas entre sí por la clase, la apariencia, el tipo y el temperamento. En este último caso, encontramos tres ramas diferenciadas: sangre fría, sangre templada y sangre caliente. Los de sangre fría normalmente son amables y a la vez temerosos; los de sangre templada poseen gran agilidad y fuerza, mientras que los de sangre caliente, que proceden generalmente de Arabia y España, son más nerviosos por naturaleza y con un carácter más propio.

El pelaje equino

Pelaje del caballo zaino

Un aspecto destacable de la cultura de los caballos es el pelaje, que puede transmitirnos información fundamental sobre el animal como por ejemplo medir su salud o valorar su aptitud de trabajo.

Por pelaje entendemos el conjunto formado por los pelos del cuerpo del animal, la crin y la cola. Lo que determina el color de la capa del caballo son dos pigmentos fabricados por los melanocitos (células alojadas en la dermis que fabrican los pigmentos que dan color a la piel y a los pelos) y por tanto responsables de la tonalidad del pelaje del equino: eumelanina, un pigmento negro o pardo, y feomelanina, un pigmento rojo o amarillento. Estas tonalidades, llamadas básicas, resultan ser más bien oscuras y uniformes, y de ellas derivan otro tipo de tonalidades cuando entran en acción los genes de dilución haciendo que estos pelajes básicos sean más claros; un buen ejemplo de ello son los pelajes perla o champagne. La carencia de estos dos pigmentos mencionados, sea total o parcial, genera albinos y albinoides respectivamente, por ello las ocasionales manchas blancas que presentan los pelajes básicos no se cuentan dentro del pelaje en sí.

En crianzas clásicas se observaba una gran diversidad de capas, algo que en muchos lugares ha ido disminuyendo debido a la selección y cruce con animales finos que suelen presentar un color definido como es el caso del zaino. Esta selección, además de buscar funcionalidad y temperamento, fijó patrones de color que hoy identificamos con rapidez.

Para llegar a la peculiaridad del pelaje zaino, es necesario tener la presencia de un gen Agoutí (ASIP), denominación que procede del pelaje de color rojo del caballo primitivo, aunque es cierto que algunos autores afirman que los antepasados eran lobunos y gateados. Este gen es dominante y agrupa los pelos negros en cabos, crines y cola, produciendo el característico contraste del zaino. En términos genéticos, el Agoutí actúa sobre la expresión del gen Extension (MC1R), que es el que decide si el caballo produce eumelanina (negro/pardo) o feomelanina (rojo/amarillo). La capa zaina aparece cuando hay eumelanina presente y el Agoutí restringe su distribución al extremo de las extremidades, crin y cola.

El pelaje zaino más común es aquel que recorre de manera uniforme el lomo del caballo dejando las zonas de los tobillos, del hocico, la cola y las crines para otras tonalidades como el negro o el gris oscuro. A menudo presentan pequeñas manchas blancas en extremidades y hocico, que no alteran la base zaina. Además, diluciones como pangaré (zonas aclaradas en babillas, abdomen y axilas) o marcas como el hocico de mula pueden coexistir sin modificar la clasificación de base.

En la práctica, identificar correctamente una capa requiere observar piel, pelo y distribucción de pigmentos. En los zainos la piel suele ser oscura (gris pizarra) y los pelos de crin y cola se ven negros aun cuando el cuerpo exprese un castaño más o menos intenso. Rasgos como la raya de mulo o cebrado en extremidades pertenecen a otros genes (dun) y no forman parte de la definición de zaino, aunque pueden generar confusiones visuales.

Ejemplos de capas: zaino y albinoide

La genetica moderna ha permitido clasificar con más detalle las interacciones entre genes de base y genes modificadores. Así, el gen sooty (ahumado) puede oscurecer el dorso y cruz del caballo, generando zainos más profundos, mientras que genes de dilución como cream (dilución crema) o champagne aclaran el cuerpo dejando las crines oscuras solo si coexiste la expresión de eumelanina. Estos matices explican por qué dos zainos pueden parecer visualmente muy distintos pese a compartir la misma base.

Variedades del caballo zaino

Variedades del caballo zaino

Considerado de características mulatas, donde sus colores fundamentales abarcan el marrón y el rojizo, salvo tonalidades negras u oscuros en las crines, colas, hocico y tobillos, resulta más sencillo identificar que un caballo es zaino que analizar la procedencia o raza específica que presenta. Recordemos que el caballo zaino tiene diferentes características fisionómicas debido a que muchas razas presentan este tipo de pelaje.

Durante las últimas décadas, el avance en la genética de caballos ha sido notable, analizando el mecanismo de mezcla de los genes de las distintas razas, de sus pelajes y clasificando aquellos que resultaban desconocidos. Los genes se distribuyen en el momento de la gestación del potrillo; este es uno de los factores que determinan las distintas tonalidades existentes en cuanto al pelaje. También influye si es recesivo o dominante. A menudo, los genes que generan tonalidades más oscuras (negros o pardos) dominan frente a otras pigmentaciones (rojizas o amarillentas).

Los estudios realizados en este campo han permitido crear registros donde se incluyen factores como el pelaje del animal, la raza, el clima y su capacidad de adaptación. Al hablar de caballos zainos, la parte que más nos interesa es la del pelaje, donde encontramos una clasificación con las distintas variedades que poseen estos caballos en cuanto a su capa. Dicha clasificación está ordenada de la variedad más clara a la más oscura.

  • Zaino doradillo: poseen una tonalidad amarillenta en el cuerpo, combinada con castaño claro, muy agradable a la vista. Suele mostrar pangare con más frecuencia.
  • Zaino colorado común: color colorado oscuro (habano fuerte), que se degrada con matices naranja o castaño muy claro y toques amarillentos en diversas partes del cuerpo. Si tiene patas overas (calzadas blancas), se valora por su contraste estético.
  • Zaino castaño: particular de los zainos colorados por su parecido al color de la cáscara de la castaña. En ocasiones, el dorso luce más profundo por efecto sooty.
  • Zaino colorado requemado: tono rojizo más subido y oscuro. La cola, crines y cabos son negras. Algunos autores lo equiparan a colorado sangre de toro, otros los separan: el sangre de toro es más vibrante y fogueado, mientras el requemado es más oscuro.
  • Zaino hocico de mula: presentan un hocico ceniza o gris que recuerda a la mula, junto con toques de habano oscuro y amarillentos. El hocico de mula es una dilución localizada y puede presentarse en cualquier variedad, con más presencia en zainos colorados y doradillos. Emparenta con la particularidad malacara.
  • Zaino hosco: destacan tonos rojizos en el cuerpo, con presencia de sombras negras y pequeños roces de cabello castaño. Muy apreciados en hipismo por su imponencia visual.
  • Zaino “tipo clásico”: recoge todas las características zainas con un entreverado de pelos colorados y negros aproximadamente del 50% cada uno.
  • Zaino pangaré: hocico, piel inferior a los ojos, sobacos, pecho, abdomen, babillas y bragas con color lavado (más amarillento), siendo el resto de la capa zaina. Es un rasgo de dilución muy visible en zaino colorado y doradillo.
  • Zaino negro: de color habano oscuro, con pelos de cabeza y capa negros y colorados, predominando el porcentaje de pelos negros. Se diferencia del negro “hito” por la presencia de rojizos en zonas blandas.

Zaino castaño: madre y cría

En la selección de zainos, es frecuente valorar uniformidad de capa, contraste en crines y cabos, y ausencia de manchas extensas. Con todo, rasgos como pío o pinto (patrones piebald) pueden aparecer por albinismos parciales sin desvirtuar la base zaina; se consideran variaciones o superposiciones de patrones, no cambios de capa básica.

Para concluir con los caballos zainos en este bloque, cabe mencionar que su pelaje puede mostrar variaciones al cruzarse con algunas razas. Pueden presentarse albinismos parciales como en los overos y tobianos; intensificaciones como tiznado y rodado; rosillismo en rosillos y rosillos moros, o tordillismo como en el tordillo vinoso. En ocasiones la parte genética zaina puede ser menos dominante cuando se cruza con un pura sangre. Se observan degradaciones en forma de lunares diminutos en la zona de los glúteos, o incluso ejemplares más mestizos con grandes manchas repartidas por el cuerpo que recuerdan a una vaca Holstein.

Identificación, diferencias y errores frecuentes

En el reconocimiento de un zaino es clave distinguirlo de capas alazanas y bayas. El zaino presenta crines/cola/cabos negros y cuerpo castaño a rojizo. El alazán carece de puntos negros (crin y cola del color del cuerpo o más claros). El bayo es blanco amarillento, con crines y patas negras, a menudo con raya de mulo y cebrado (gen dun), diferente a la distribución del Agoutí en zaino. El negro hito es uniforme, sin entreverado rojo/castaño; el zaino negro, en cambio, conserva matices castaños.

Confusiones típicas surgen con tordos y moros, donde hay mezcla de pelos blancos y oscuros. Si el caballo aclara con la edad hacia rucio y conserva pecas del color base, la capa más probable es torda/mora y no zaina. En zainos, la evolución de color suele relacionarse con estado nutricional, luz solar y efecto sooty, pero no con el proceso de tordea.

Temperamento, aptitudes y ventajas de elegir un caballo con capa zaina

La capa no determina el temperamento, pero históricamente muchas razas atléticas y de trabajo exhiben alta frecuencia de zainos. Por ello, en el imaginario ecuestre se asocia el zaino a ejemplares musculosos, de carácter equilibrado y con buena capacidad de aprendizaje. En explotaciones deportivas suelen ser versátiles y se adaptan desde la doma clásica al salto o la resistencia.

Entre las ventajas prácticas de escoger un caballo de capa zaina destacan: versatilidad deportiva, atractivo estético por su porte y contraste, y un perfil de manejo sencillo si proviene de líneas seleccionadas por docilidad. En exposiciones, la uniformidad del manto zaino y el brillo bien mantenido resultan especialmente apreciados.

En disciplinas de alto control emocional como doma, los zainos de sangre templada suelen ofrecer un balance adecuado entre sensibilidad y respuesta, mientras en salto y completo se valora su potencia y recuperación. Frente a razas hiper-especializadas para velocidad pura, los zainos de líneas de deporte muestran un rendimiento constante y una curva de progreso muy aprovechable con entrenamiento correcto.

Cuidados, equipo y mantenimiento del caballo zaino

Para maximizar el rendimiento de un caballo zaino, es esencial un plan de cuidados y equipamiento adecuado:

  • Sillas de montar: una silla correctamente ajustada previene molestias. Modelos de salto o doma con buen canal y soportes proporcionan estabilidad al binomio. El cuero de alta calidad asegura durabilidad y confort.
  • Bridas y riendas: la brida ha de permitir contacto suave, con bocados ajustados al nivel del binomio. Las riendas deben ofrecer agarre sin forzar la mano.
  • Protectores: los protectores de tendones y menudillos evitan traumatismos en trabajo intenso; conviene escoger modelos que den soporte sin restringir el movimiento.
  • Alimentación: una dieta con forraje de calidad, concentrado ajustado a la carga de trabajo y suplementos cuando proceda (electrolitos, aminoácidos) sostiene el músculo y la recuperación. La consulta con veterinario o nutricionista equino es clave.
  • Champús antiestáticos y acondicionadores: ayudan a mantener el brillo característico del zaino y evitan enredos en crin y cola. Los aceites nutritivos cuidan la piel y previenen irritaciones.
  • Cuidado de cascos: recorte periódico y aplicaciones para fortalecer la muralla. El herraje técnico acompaña el trabajo según disciplina.

Cuando se planifica el equipo, la prioridad es funcionalidad y ajuste por encima del coste. Elegir materiales transpirables, con puntos de presión bien distribuidos, reduce el riesgo de rozaduras y mejora el rendimiento. Un zaino con dorso y cruz de conformación "difícil" podrá necesitar ajustes adicionales o mantillas correctoras.

Caballo zaino negro en exterior

Rendimiento en disciplinas ecuestres

En salto, los zainos de líneas deportivas muestran fuerza en tranco y una recepción cómoda, condiciones valiosas para recorridos técnicos. En doma clásica, un temperamento equilibrado y la capacidad de aceptar contacto favorecen la progresión en figuras y recolección. En resistencia, una combinación de metabolismo eficiente y entrenamiento inteligente marca la diferencia. Aunque para velocidad pura ciertas razas tengan ventaja, el zaino bien seleccionado se distingue por su versatilidad y capacidad de adaptación.

Un programa de entrenamiento que combine fuerza, técnica y descanso permite potenciar las cualidades naturales. La regularidad en sesiones, las superficies adecuadas y el seguimiento veterinario con controles periódicos minimizan lesiones y maximizan longevidad deportiva.

Origen del caballo zaino

La palabra "zaino" tiene diferentes orígenes y significados; el principal de todos ellos es la procedencia de la palabra "sáhim". Esta palabra tiene su origen en el árabe andalusí y árabe clásico; dentro de estas dos culturas la palabra sáhim significa "totalmente negro".

Así de esta manera, proviene la determinación de caballo zaino; ya que este término se le da a todo caballo o toro que tienen un color especial en su pelaje. Es decir, es un color puro que no tiene variedad ni ningún rastro de otra tonalidad en su pelaje.

Esta definición en los caballos se les da al color castaño oscuro; mientras que en los toros se trata del color negro intenso. A pesar de toda esta definición de la palabra zaino realmente la descripción de los caballos zainos es otra.

El caballo zaino contiene una piel que se caracteriza por estar pigmentada entre los colores gris pizarra y las crines; además las extensiones de cabello como la cola, la parte que va desde las rodillas hasta los cascos, y su cabeza tienen otro tipo de color.

Ese color se destaca por estar impregnado de un negro intenso, pero donde se pueden apreciar tonalidades de un color dorado; la cantidad de la porción de la tonalidad dorada no es igual en todos los caballos zaino; esta varía de acuerdo al tipo de caballo. Esto hace que se subclasifiquen de acuerdo a la intensidad de su pelaje en: zaino doradillo y zaino negro.

En general, podría decirse que los caballos zainos son aquellos tipos de caballos que se destacan por el tipo de pelaje que poseen; además de eso, a lo largo de toda la historia, esta es la clase más común y de más facilidad de reconocimiento.

Diversidad del caballo zaino

Con una vida potencial amplia en buenas condiciones, estos caballos se han diversificado en todo el mundo, existiendo diversas especies que parten de la clase, el tipo, apariencia y temperamento. En este último se habla clásicamente de tres ramas: sangre fría (amables y temerosos), sangre templada (capaces de agilidad y fuerza) y sangre caliente (dependientes de reflejos, más nerviosos, con fuerte impulso, frecuentemente con influencia de líneas de Arabia y España).

Un aspecto remarcable de la cultura de los caballos es su pelaje, que se convierte en índice importante sobre su estado de salud y cuidado. Aunque el tipo de pelo no determina el rendimiento, su brillo, densidad y elasticidad hablan del manejo y nutrición.

Entre los pelajes más comunes del mundo caballar está el denominado zaino, con nivel estándar y fácilmente reconocible por su color castaño con puntos negros.

El pelaje en el caballo zaino

Al ser uno de los más básicos de la mayoría de las razas, el color puede ir variando desde el castaño más claro hasta adquirir un habano oscuro. A menudo con pequeñas presentaciones blancas en extremidades y hocico, lo que les permite entrar en la categoría de zaino.

Este caballo se considera de características mulatas, con colores principales marrón y rojizo, con crines negras y colas de tonos oscuros. Si bien sus características fisionómicas pueden variar, identificar a un zaino es más simple para el aficionado que analizar la exacta procedencia.

El pelaje zaino más particular y común es aquel que recorre el lomo y deja pequeños sectores de los tobillos y hocico con otras tonalidades, habitualmente negro o gris oscuro en cara, melena, cola y tobillos. En zonas con intensa radiación, algunos zainos aclaran su manto a tonos más suaves por efecto del sol y del llamado sunbleaching.

Clasificación y genética aplicada

Desde la generalización de estudios genéticos en equinos, la incursión en mecanismos de mezcla de genes ha avanzado hasta permitir clasificar patrones antes confusos. Las diversas tonalidades de pelaje están ligadas a la distribución de genes en la gestación. El carácter recesivo o dominante condiciona la expresión: por regla, los genes de tonalidades negras y pardas tienden a imponerse frente a los rojizos y amarillentos, con excepciones.

Esto ha permitido crear registros donde se tienen en cuenta elementos como raza, clima y adaptabilidad. El zaino es un resultado claro de la interacción entre Extension (capacidad de producir eumelanina) y Agoutí (distribución de la eumelanina), con posibles modulaciones por sooty y diluciones.

Clasificaciones comunes de zaino (repaso práctico)

  • Zainos de tonalidades muy oscuras con crines negras y pequeños toques de castaño en zonas blandas.
  • Hocico de mula: predominio de tono ceniza o gris en el hocico, con toques de habano oscuro y amarillentos.
  • Zaino colorado con degradados de naranja/castaño claro y toques amarillos en el cuerpo.
  • Doradillo con base amarillenta y castaño claro.
  • Castaño normal con contrastes de blanco y castaño oscuro en pequeñas marcas.
  • Zaino claro desde habano muy claro a degradaciones algo más oscuras sin perder la base zaina.
  • Zaino hosco con tendencias rojizas y sombras negras.
  • Variaciones por mezcla genética en otras especies o cruces, donde la expresión zaina puede atenuarse o quedar enmascarada por patrones blancos extensos.
  • Lunares y degradaciones puntuales en glúteos por particularidades de expresión.
  • Cruces zaino x pura sangre que dan ejemplares con manchas grandes de aspecto pintado; no es lo más valorado en líneas de pureza, pero genera fenotipos singulares.

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SALUDO.

EL ZAINO NO PROVIENE DEL ALAZAN, ES ZAINO ES UN CASTAÑO, Y EL NEGRO COMO TAL SI EXISTE, OTRA COSA ES QUE SACARLO SEA MUY COMPLEJO, MEJOR DARE PASO A LO QUE SABEN DE ESO Y LO EXPLICAN BASTANTE BIEN Y ADEMAS DESPUES DE INVESTIGAR Y ESTUDIAR, PONGO COPIA DEL CAPITULO TERCERO DEL LIBRO APRENDER Y DESAPRENDER DE CABALLO DEL PADRE HERNAN POSADA, EN EL CUAL HACE REFRENCIA A LOS COLORES, CREO CON ESO QUEDA MUY CLARO Y DETERMINADO CADA CALOR.

FELIPE LLERAS.

Introducción

Aún cuando parezca un tema de pura erudición (de sola curiosidad dirán algunos) la necesidad inherente al oficio o actividad de quien se relaciona de alguna manera con el mundo de los equinos, ocupa un lugar importante. Más aún, quien enfoque sus conocimientos de manera profesional en este campo, debe llegar a un nivel digno.

Cierto es que quienes nacimos y crecimos en este fascinante mundo hemos adquirido valiosos conocimientos, acompañados de errores y modos ajenos al campo de la lógica y de la ciencia. "Bonitos o feos" por su color es un ejemplo de tales desviaciones. No basta, pues, asimilar sin raciocinio y sin estudio, todo lo oído en medios no depurados.

El estudio de los colores del caballo se puede abordar desde distintos puntos de vista: el simple enriquecimiento cultural es digno de tenerse en cuenta; el interés semántico de los nombres correctos en este campo, no es despreciable; el punto de vista genético es necesario para los criadores o seleccionadores en cada raza. En esta conversación aspiramos a contar con aportes que llenen el mayor número de expectativas y necesidades de quienes posean interés en obtener enfoques quizás no conocidos por ellos.

Un objetivo digno de subrayar aquí es el de aportar datos para que un día se unifiquen, de manera técnica y oficial, los nombres de los colores de este amigo, en documentos oficiales y en locutorías de eventos equinos. No quiere esto decir que se deban despreciar los términos regionales o arcaicos constitutivos, claro está, de riquezas culturales e históricas.

No es improbable que al leer este escrito alguno disienta basado en argumentos de autoridad. En cuanto a semántica y a regionalismos no existe unanimidad entre los estudiosos. En el campo de la genética es sentencia común esta: "las respuestas a muchas preguntas son meras suposiciones".

Advertencias

Primera: En el lenguaje común se usan como sinónimos las palabras "capa", "color" y "pelaje", aun cuando el término "capa" se refiere al aspecto o color y "pelaje", a la calidad y naturaleza del pelo de los caballos.

Segunda: En esta conversación adoptamos la metodología, al parecer más lógica; sin afirmar que es la única: se verán primero las particularidades en la cabeza, en las extremidades, en la crin y cola de los caballos; finalmente se calificarán cromáticamente los aspectos de sus cuerpos.

¿Qué es el color?

Término objeto de discusión de filósofos, físicos, fisíologos y químicos. Para nosotros es la impresión visual de los cuerpos iluminados. En física hay colores básicos y colores derivados. Esto es claro. Por de pronto nosotros nos atenemos a conclusiones histórico-culturales en nuestro lenguaje.

Los hipólogos distinguen como colores básicos en el caballo el negro, moro, castaño, bayo, alazán y algunos el blanco. Se dan nombres específicos para algunos de estos y para sus derivados. De este fenómeno procede la riqueza filológica en este tema. Nos inclinamos por los más clásicos y castizos, con los complementos encontrados en la tradición del caballo colombiano. Abordemos el tema según la clasificación elegida.

Particularidades

Nota: La mayoría de estas particularidades se refieren a pintas blancas. Las manchas blancas son fallas estéticas desde una escuela clásica y a veces constituyen indicios de variaciones genéticas. La cultura lingüística ha recogido nombres muy precisos.

Primero: en la cabeza

"Cabeza Moruna", es la del caballo de color claro que la tiene negra.

"Frontino", se llama el que tiene alguna señal en la frente.

"Estrella", se llama a la mancha blanca en la frente, y "Estrellado" cuando esta señal es en forma de estrella.

"Cordón", es la mancha blanca estrecha que desciende desde la frente hasta la región nasolabial.

"Lunar", se le dice a la mancha blanca pequeña sobre la región nasolabial.

"Lucero", es una mancha blanca más amplia que desde la frente cubre toda la anchura de los huesos nasales.

"Careto", es el equino que tiene una mancha blanca que recubre la parte anterior de la cara y se extiende hacia los lados.

"Ojos gláucos o zarcos", ojo con iris azul claro o avellana claro, por carencia de pigmento castaño.

Segundo: en las extremidades

Los cascos suelen ser claros al nacer; con el tiempo adquieren el color propio. El color blanco en la parte inferior recibe estas denominaciones:

"Argel": tiene blanco el pie derecho.

"Calzado muy bajo o circular": una línea blanca cubre la corona.

"Calzado bajo": la mancha se extiende desde la corona a la cuartilla.

"Calzado": desde la corona al menudillo. Por extensión, "calzado" cuando las partes inferiores son de color distinto al cuerpo.

"Calzado alto": desde la corona a la mitad de la caña.

"Calzado muy alto": hasta carpo o tarso.

"Manchas blancas": delante de la corona o en talones.

"Manchas distales": manchas oscuras sobre un calzado.

"Manialbo" o "maniblanco": tiene calzadas ambas manos.

"Paticalzado": color distinto (generalmente blanco) en parte inferior de alguna extremidad; "cuatralbo" si son las cuatro.

"Dosalbo": dos patas blancas. "Trabado": blancas las dos manos. "Trastrabado": dos patas en diagonal. "Tresalbo": tres patas blancas. "Unalbo": una extremidad.

Tercero: en la crin y la cola

En general, crin y cola siguen el color del cuerpo, con posibles tonos más claros/oscuros.

En castaños y bayos, crines y colas suelen ser negras. "Pelo de vaca": tonalidad amarillo pajizo por mezcla de pelos. "Plateadas": principalmente blancas.

Cuarto: en el cuerpo

Además de los tonos y su capacidad de cambiar con la edad, comida o ambiente, se notan sombras más o menos oscuras. Entre los colores:

Negro: "Hito" si es negro sin señal. "Mohino": pelo y sobre todo la cara muy negra. "Morcillo": negro con viso rojizo. "Peceño": de color de pez (negro degenerado o pardo).

Derivados: "Picazo": mezclado de blanco y negro en manchas. "Piel de rata": capa cenicienta (grullo). "Vellorio": similar con algunos pelos blancos.

Moro: mezcla de pelos blancos sobre capa original (negro, alazán o castaño). Varían en predominio: "moro negro", "moro común", "moro azul" (apizarrado), "moro melado", "moro verbeno", "moro rosado/rosillo", "rubicán" o "azúcar y canela", "roano o ruano" (mezcla de negros, grises y bayos), "entrepelado" y "rosillo/sabino".

Tordo o tordillo: mezcla de pelos blancos y negros con sombras; tiende a aclarar con la edad.

Castaño o castañuelo: del castaño claro al "albazano" más oscuro. "Zaino": en uso clásico, castaño oscuro sin otro color; en uso actual, castaño con sombras negras, especialmente marcado con puntos negros. El zaino típico muestra sombras castañas en trompa e ijares.

Bayo: color blanco amarillento con crines, cola y patas negras, frecuentemente con "raya de mula".

Alazán: desde dorado claro hasta chocolate muy oscuro, sin puntos negros. Variedades: "alazán pálido o lavado", "claro", "dorado/anaranjado", "vinoso", "guinda", "hígado" y "tostado".

Afines: "Leonado", "alobunado", "overo/pinto", "canelo", "isabelino/palomino", "flor de caña".

Blanco: nacen blancos ("palomilla"). "Pío": fondo blanco con manchas de otro color.

Otras denominaciones: "Fajardo" (faja oscura en lomos/barriga con pintas), "cebrado/acebrado" (manchas negras transversales).

Mosaico de capas equinas

Glosario rápido

zaino: negro, oscuro, castaño

tordo, tordillo: blanco y negro

alazán: marrón claro, rojizo

bayo: blanco amarillento

palomino: marrón muy claro

pío: dos colores

cabeza de moro: la cabeza más oscura que el resto del cuerpo

lucero: tiene una mancha blanca en la frente

ruano: rojo, negro y blanco

albo: extremidad blanca. unialbo, bialbo, trialbo, cuatrialbo

Capa zaina en exterior

Los caballos han adquirido un papel importante en la historia, siendo parte de acontecimientos notables. El caballo es una criatura que más ha servido al humano, siendo parte de su cultura e incluso de su vida cotidiana: carga, carreras, tiro, habilidad e incluso exhibiciones. La cultura hípica se ha profesionalizado hasta niveles de gran inversión.

Los caballos por lo general son animales de manada, con comportamiento de jerarquías y naturaleza de huida/defensa. Son animales sensibles; con doma y manejo desarrollan confianza y una respuesta más consistente, usando su instinto de defensa tanto para sus crías como para seres vivos cercanos.

Contenido del artículo

Para aquellos que desean incorporar un zaino a su vida ecuestre, conviene considerar su cuidado integral, la elección del equipo y, sobre todo, la idoneidad del ejemplar para la disciplina deseada. A igualdad de entrenamiento, el valor añadido del zaino está en su versatilidad y la facilidad de mantenimiento estético de su capa, que realza el conjunto en pista.

Un cierre oportuno: conocer la genética básica, reconocer las variedades y cuidar detallenes de nutrición/entrenamiento ayuda a que cualquier caballo con capa zaina despliegue todo su potencial, desde el trabajo cotidiano hasta la alta competición.

clasificación de caballos según su raza y color
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