Bucéfalo, el caballo de Alejandro Magno

Bucéfalo es el caballo de Alejandro Magno, y probablemente el más famoso de la Antigüedad. Su historia, plagada de leyenda, es muy interesante. Si no la conoces, te invito a leer este artículo dedicado al fiel compañero de uno de los reyes más importantes de Macedonia, de Media y Persia y, también, esta vez como faraón, de Egipto.

¿Te lo vas a perder? 😉

Historia de Bucéfalo

Bucéfalo, que significa cabeza de toro, es el nombre que se le dio al caballo de Alejandro Magno. Dicho nombre se lo pusieron ya que, aparentemente, tenía la cara redondeada, con una ancha frente donde además había una mancha blanca que, según se cree, podía tener forma de estrella o, tal vez, de cabeza de toro, lo cual no está todavía muy claro. Además, no se sabe exactamente cuál es su historia, pues nos han llegado tres versiones distintas:

Versión de Plutarco, la más tradicional

Plutarco fue un historiador, filósofo y biógrafo que nació en Queronea (prefectura de Beocia, en Roma) durante el gobierno del emperador romano Claudio que nació en el 46 y falleció en el 127 a. C. Su versión dice así:

El rey Filipo II de Macedonia lo compró por trece talentos a un tésalo (de Tesalia, lo que es hoy Grecia) llamado Filonico. A partir de entonces el animal se volvió tosco y salvaje, relinchando y dando coces sin parar y a todo aquel que se acercara… hasta que apareció Alejandro Magno, quien se dio cuenta de que el caballo tenía miedo de su propio sombra.

Para ayudarle a superarlo, no se le ocurrió otra cosa que girarle la cabeza hacia el sol, cegándole. Así, se subió de un salto e hizo que su padre pronunciase esta frase: ”Hijo, búscate un reino que se iguale a tu grandeza, porque Macedonia es pequeña para ti”. Desde ese instante, se dice que Bucéfalo sólo se dejaba montar por Alejandro.

Versión del texto Pseudo Calístenes

Pseudo Calístenes es la denominación de un libro acerca de la vida de Alejandro Magno cuyo autor se desconoce, aunque se cree que nació en Alejandría, en Egipto. Su versión dice que Bucéfalo era un caballo hermoso, pero dominado por una rabia salvaje que lo llevaba a cazar seres humanos para comérselos, lo que se conoce como antropofagia. Por ello, dice que Filipo le construyó una jaula de hierro a donde acabarían todos aquellos que le desobedecieran.

El Oráculo de Delfos -lugar de consulta a los dioses-, le dijo a Filipo que, sólo aquel que pudiera montar a Bucéfalo sería el rey del mundo y podría cruzar la ciudad de Pela. Alejandro Magno, con 15 años, se aproximó al animal, quien extendió sus patas delanteras y relinchó, pero suavemente, como reconociendo a su único propietario. Después de eso, cabalgó por la ciudad sin problemas.

Versión de Diodoro Sículo

Diodoro Sículo fue un historiador griego del siglo I a. C. Nació en el 90 a. C. en Italia y falleció el 30 a. C. En su versión, el caballo fue en realidad un regalo de Demarato de Corinto, que fue un príncipe etrusco nacido en Corinto a mediados del siglo VII a. C.

¿Qué es lo que se sabe con certeza de Bucéfalo?

Tras leer las tres versiones, uno podría llegar a pensar que incluso este caballo forma más parte de la leyenda que de la realidad. Una realidad de hace 2300 años. Aún así, no nos tenemos que dejar engañar. El animal existió de verdad. De hecho, acompañó a Alejandro Magno por toda su campaña en Asia contra el Imperio Aqueménida, hasta que finalmente murió con 30 años durante o después de la batalla del Hidaspes, la cual fue librada por el ejército de Macedonia en el año 326 a. C.

Sin duda, debió de ser un fiel compañero, y quién sabe si un buen amigo, ya que Alejandro fundó en su honor la ciudad de Alejandría Bucéfala. Este lugar se cree que está localizado frente al modernizado pueblo de Jhelum, en la provincia del Panyab, al nororeste de Pakistán.

¿Qué te ha parecido la historia de Bucéfalo? ¿La habías leído alguna vez?


Categorías

Otros

Monica Sanchez

Los caballos me encantan desde que era niña. Me parecen unos animales magníficos. Elegantes, fuertes, y muy inteligentes que merecen ser... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *