La 201ª Cabalgata de los Tres Tombs del barrio de Sant Antoni de Barcelona, que debía celebrarse el sábado 24 de enero, no recorrerá de momento las calles del distrito. La previsión de lluvias y condiciones meteorológicas adversas ha llevado a la organización y al Ayuntamiento a aplazar el desfile ecuestre más emblemático de la ciudad.
El cambio de planes se ha comunicado públicamente después de valorar el impacto que el mal tiempo podía tener sobre el desarrollo del evento, especialmente en lo que respecta al bienestar de los animales participantes y la seguridad del público. No se trata de una cancelación definitiva: la organización ya ha avanzado que en los próximos días se dará a conocer una nueva fecha para la celebración de esta edición tan esperada.
Motivos del aplazamiento y decisión consensuada
Según ha informado la Federación de los Tres Tombs de Sant Antoni, la cabalgata prevista para el 24 de enero en Barcelona queda pospuesta por la combinación de lluvia, viento y condiciones poco favorables previstas para esa jornada. Las entidades implicadas consideran que estas circunstancias podrían deslucir el desfile y dificultar que se desarrollara con la normalidad y el encanto habituales.
La resolución se ha adoptado de forma conjunta entre las entidades organizadoras y las autoridades municipales, con un criterio claro: priorizar en todo momento la seguridad de los équidos, de los participantes y del público asistente. La cabalgata implica la presencia de decenas de caballos, burros y mulas, así como de numerosos carruajes históricos, por lo que cualquier inestabilidad meteorológica supone un factor de riesgo añadido.
Las organizaciones han subrayado que los animales son los auténticos protagonistas de esta fiesta vinculada a Sant Antoni Abad y que su integridad física debe estar por encima de cualquier otra consideración. En este contexto, se ha preferido optar por el aplazamiento antes que forzar una celebración en condiciones poco seguras.
Desde la Federación de los Tres Tombs se ha expresado con claridad la sensación de tristeza y frustración por tener que frenar una edición muy trabajada, pero también se ha insistido en que la decisión es la más responsable dadas las previsiones. La ciudadanía ha sido llamada a comprender este cambio de calendario, con el compromiso de recuperar el desfile cuando la meteorología resulte más favorable.
Una edición especialmente simbólica y ambiciosa
El aplazamiento ha dolido especialmente porque la de este año estaba concebida como una edición “especialmente significativa” de la Cabalgata de los Tres Tombs. Después de superar el bicentenario de la fiesta, la organización había preparado un proyecto renovado que debía marcar el inicio de una nueva etapa posbicentenaria, con más contenidos, más recreación histórica y una mayor apuesta por la accesibilidad.
Estaba prevista la participación de más de un centenar de équidos, procedentes de distintas entidades y colles, reforzando la imagen de gran desfile ecuestre que caracteriza a Sant Antoni. A ello se sumaba una cuidada selección de carruajes históricos y vehículos de época, pensados para mostrar la evolución del transporte de tracción animal tanto en el entorno urbano como en el rural.
Entre los puntos fuertes del programa figuraba la presencia del Servicio Histórico del Cuerpo de Mossos d’Esquadra, con un grupo de recreación que debía desfilar junto a los carruajes. Su participación aportaba un componente de memoria histórica y de divulgación, acercando al público uniformes, carros y elementos propios de otras épocas.
También estaba previsto un conjunto de 14 carruajes de entidades barcelonesas, muchos de ellos muy vinculados a la vida social del barrio y de la ciudad. Dentro de este bloque se incluían vehículos preparados en colaboración con el Instituto Municipal de Personas con Discapacidad, que iban a reforzar el carácter integrador e inclusivo de la fiesta al dar protagonismo a colectivos que habitualmente no tienen tanta visibilidad en este tipo de eventos.
Tradición, recorrido y composición del desfile
La Cabalgata de los Tres Tombs es una tradición barcelonesa documentada desde 1825, vinculada a la festividad de Sant Antoni Abad, patrón de los animales. Con el paso de los años se ha consolidado como uno de los actos más queridos del calendario festivo de invierno, con una mezcla de devoción popular, memoria campesina y exhibición de patrimonio ecuestre.
El recorrido previsto para la 201ª edición mantenía el esquema habitual por el barrio de Sant Antoni y el centro de Barcelona. El desfile debía arrancar en la avenida del Paral·lel, continuar por la calle de Tamarit, Comte Borrell, Parlament, ronda de Sant Pau y ronda de Sant Antoni, seguir por Villarroel y Floridablanca, volver a enlazar con la ronda de Sant Antoni, cruzar la plaza de la Universitat y bajar por la calle de Pelai y la Rambla. Desde allí se dirigiría a la calle del Hospital, Sant Antoni Abat, Manso y, de nuevo, Paral·lel, para finalizar en la plaza de Josep Puig i Cadafalch.
En cuanto al horario, la cabalgata se había fijado entre las 10.45 y las 13.30 horas. La jornada debía arrancar con un pregón a cargo de Toni Sànchez, activista de la cultura popular, frente a la Escola Pia de Sant Antoni, precedido por una actuación de los Gigantes del barrio. Todo este programa matinal quedará ahora pendiente de nueva fecha.
La comitiva estaba compuesta por un amplio abanico de participantes: vehículos, motos y coches de la Guardia Urbana de Barcelona abrían paso, seguidos por los lanceros del mismo cuerpo. A continuación debían desfilar los jinetes de Sant Antoni con el pendón del santo, un carruaje con la figura de Sant Antoni Abad y los representantes de la Unidad Histórica de los Mossos d’Esquadra.
Tras ellos, el público habría podido ver a los jinetes de honor de Sant Antoni, los caballos de las collas de Sant Medir y el carruaje oficial de los Tres Tombs de Sant Antoni. La corte ecuestre se completaba con cuatro carruajes oficiales de las entidades organizadoras —la Hermandad de Sant Antoni Abat, la Asociación de Vecinos de Sant Antoni, Sant Antoni Comerç y el Arca de Noè—, seguidos de los vehículos de los abanderados infantiles y de diferentes entidades sociales.
La segunda parte del desfile incluía carruajes de entidades con personas con discapacidad, asociaciones vecinales y culturales, formaciones políticas y diversas organizaciones barcelonesas. Cerraban la cabalgata los carros urbanos más singulares: una carroza de los Servicios Funerarios, una berlina de acompañamiento, un carruaje de limpieza, jinetes montados a caballo y los vehículos de producción y cierre, imprescindibles para garantizar la logística del recorrido.
Accesibilidad, inclusión y mirada al patrimonio
Uno de los aspectos más destacados de esta 201ª edición era la apuesta por hacer de la cabalgata un acontecimiento más accesible y comprensible para todo el mundo. Para ello, se había elaborado una guía anticipativa y cognitivamente accesible, impulsada por CRAB Fundació y Aprenem Autisme, pensada especialmente para personas con diversidad funcional, así como para niños y jóvenes con necesidades de apoyo en la comprensión.
Esta guía describía, de manera estructurada, los puntos clave del recorrido, los momentos de mayor afluencia de público y los elementos más llamativos del desfile, utilizando lenguaje claro y pictogramas de ARASAAC para facilitar la comprensión. Además, incorporaba recomendaciones sobre factores sensoriales, como el ruido, la presencia de animales o la densidad de personas, para que familias y acompañantes pudieran anticipar posibles situaciones difíciles.
En el ámbito de la inclusión, la organización había previsto la presencia de dos carrozas específicamente inclusivas: una destinada a familias del centro ocupacional Paideia y otra en la que iban a participar personas sordas de la ciudad. Estas iniciativas pretendían que la cabalgata no fuera solo un espectáculo para ser contemplado, sino también un espacio de participación activa para colectivos diversos.
En paralelo, el nuevo planteamiento del desfile ponía un fuerte acento en la recuperación y exhibición de carruajes históricos. La intención era mostrar en la calle vehículos singulares vinculados al transporte tradicional y al mundo campesino, muchos de ellos procedentes de colecciones privadas o de entidades patrimoniales, que no siempre son visibles para el gran público.
Entre las piezas destacadas figuraba un homenaje especial al carruaje centenario de Sant Joan Despí, que debía ocupar un lugar protagonista dentro del conjunto de más de una docena de carros representativos. Esta vertiente patrimonial se complementaba con la posibilidad de visitar, en jornadas de puertas abiertas, la Col·lecció de Carrosses Fúnebres del Cementerio de Montjuïc, accesible de forma gratuita en varios días cercanos a la festividad de Sant Antoni.
Una celebración arraigada que deberá esperar nueva fecha
Más allá del programa concreto de este año, la Cabalgata de los Tres Tombs continúa siendo uno de los actos más arraigados del calendario festivo barcelonés. Cada invierno, centenares de vecinos y visitantes llenan las calles de Sant Antoni y del centro de la ciudad para seguir el desfile, pedir la bendición para sus animales de compañía y reencontrarse con una tradición que conecta la Barcelona actual con su pasado campesino y de tracción animal.
El aplazamiento de la 201ª edición obliga ahora a reubicar en el calendario tanto la cabalgata como las actividades paralelas, como el pregón, las actuaciones de cultura popular y las visitas a la colección de carruajes fúnebres. La Federación de los Tres Tombs de Sant Antoni ya ha avanzado que está trabajando con el Ayuntamiento para fijar una nueva fecha que garantice mejores condiciones meteorológicas.
Desde la organización se ha querido agradecer públicamente la comprensión y paciencia de la ciudadanía, así como reconocer el esfuerzo de todas las personas, entidades, cuerpos de seguridad y servicios municipales implicados en la preparación de la cabalgata. Pese al contratiempo, se mantiene la voluntad de celebrar el desfile con todo el esplendor previsto en cuanto el tiempo lo permita.
Mientras no se concrete el nuevo día, la información oficial disponible insiste en que el evento está aplazado y no suspendido, y que tanto el recorrido como la estructura general del desfile se mantendrán, salvo pequeños ajustes que puedan derivarse del cambio de fecha. La recomendación para quienes quieran asistir es permanecer atentos a los canales oficiales del Ayuntamiento y de la Federación de los Tres Tombs, donde se anunciarán todas las novedades.
Con este aplazamiento forzado por la previsión de lluvia, la ciudad de Barcelona se queda, de momento, sin ver desfilar a los más de cien équidos y a los numerosos carruajes que ya estaban preparados, pero la voluntad de preservar la seguridad y el bienestar animal se impone como prioridad absoluta. Cuando la nueva fecha quede fijada, la 201ª Cabalgata de los Tres Tombs tendrá la oportunidad de lucir con la calma, la participación y el ambiente festivo que la convierte, año tras año, en una cita destacada para vecinos, amantes de los caballos y aficionados a la cultura popular.