La variante VG-4.4 que conecta Lourizán con Ardán, en el término municipal de Marín, registró de madrugada un siniestro en el que tres caballos fueron arrollados por dos turismos. Pese a lo aparatoso del golpe, las personas que viajaban en los vehículos comunicaron que estaban bien y no necesitaron ser atendidas en el lugar.
El incidente se produjo en el entorno del kilómetro 5, en sentido Pontevedra–Marín, poco después del desvío de Figueirido. Según los avisos recibidos, los animales irrumpieron de forma repentina en la calzada y fueron alcanzados de manera sucesiva por los coches que circulaban en ese momento.
Cómo ocurrió el atropello múltiple

La llamada de alerta llegó al 112 Galicia en torno a las seis de la mañana. Una conductora informó de que su vehículo, y otro que circulaba por delante, habían impactado contra varios animales que se encontraban en la vía. Se trataba de tres equinos, dos adultos y un potro, que deambulaban por la calzada cuando se produjo el siniestro.
El punto concreto del percance se localizó en la VG-4.4, tras el desvío de Figueirido, en el tramo que enlaza Lourizán (Pontevedra) con la parroquia marinense de Ardán. La colisión se produjo de forma sucesiva, sin que los ocupantes de los turismos tuvieran margen para esquivar la irrupción de los caballos.
Pese al impacto y al evidente daño material, los conductores salieron ilesos y rechazaron la asistencia sanitaria. El episodio, calificado de llamativo por quienes pasaron por la zona a primera hora, terminó con el peor desenlace para los animales, que fallecieron sobre el asfalto.
Según los testigos que informaron al servicio de emergencias, los tres equinos quedaron tendidos tras los golpes, lo que obligó a extremar la precaución en la circulación en ese tramo de la vía rápida marinense.
Respuesta de emergencias y situación de la variante
Desde el centro de coordinación se movilizó a la Guardia Civil de Tráfico, la Policía Local de Marín y Protección Civil, que acudieron al punto para garantizar la seguridad vial, balizar la zona y organizar la retirada de los animales.
Los equinos fueron desplazados hasta el arcén y señalizados con conos para evitar nuevos riesgos a la circulación. A media mañana, los cuerpos permanecían visibles a un lado de la calzada, lo que llamó la atención de numerosos conductores que recorrían el tramo afectado.
Durante la intervención, se procuró mantener la fluidez del tráfico mientras se adoptaban medidas de protección en el entorno del kilómetro 5 de la VG-4.4. No se reportaron heridos entre los ocupantes de los vehículos, que pudieron abandonar el lugar por sus propios medios.
Las autoridades reiteraron la importancia de circular con máxima prudencia en horas de baja visibilidad, especialmente en tramos donde es posible la presencia de fauna en la calzada, como sucede en algunas variantes y carreteras periurbanas.
El suceso deja como balance la muerte de dos yeguas y un potro, dos coches implicados y ningún herido, además de un rápido despliegue de los servicios de emergencia para asegurar la vía y coordinar la retirada de los animales.
