La tranquilidad de la noche del martes se vio truncada de golpe en la Autovía del Noroeste (A-6) cuando un turismo se topó con un obstáculo totalmente inesperado en medio de la calzada. Un hombre ha resultado herido de muchísima gravedad tras protagonizar una fuerte colisión contra un caballo que se encontraba suelto en la vía, un suceso que ha vuelto a poner de manifiesto los peligros de la fauna en las carreteras gallegas.
Pese a la espectacularidad del impacto, que dejó el vehículo en condiciones deplorables, la suerte estuvo del lado de los acompañantes. En el mismo habitáculo viajaban una mujer y un bebé de pocos meses que, por lo que parece un auténtico milagro, no sufrieron rasguño alguno y se encuentran fuera de todo peligro, sin necesidad siquiera de ser trasladados a un centro hospitalario.
Detalles del siniestro en el corazón de la montaña lucense
El reloj marcaba aproximadamente las 23:10 horas cuando el vehículo circulaba por el kilómetro 444 de la citada autovía. El punto exacto del choque se sitúa en la parroquia de Doncos, dentro del término municipal de As Nogais, en una zona de la montaña de Lugo donde la visibilidad y las condiciones del asfalto pueden complicarse por momentos. El animal apareció de la nada, haciendo imposible que el conductor pudiera esquivarlo a tiempo.
La primera voz de alarma no llegó de una persona, sino de la propia tecnología del automóvil. La central de emergencias del 112 Galicia recibió un aviso mediante la alerta automática eCall, un sistema que salta cuando el coche detecta un impacto fuerte. Al intentar los operadores hablar con los pasajeros y no obtener respuesta alguna, se temieron lo peor, confirmando la gravedad de la situación poco después mediante las llamadas de otros conductores que pasaban por allí.
Debido a la magnitud del golpe y a los testimonios de los testigos, se movilizó un despliegue considerable. Al lugar acudieron rápidamente los Bomberos de Sarria, patrullas de la Guardia Civil de Tráfico y varias unidades de Urgencias Sanitarias de Galicia-061. Los primeros minutos fueron de muchísima tensión, ya que se sospechaba que el conductor podría estar atrapado entre los hierros y con lesiones incompatibles con la vida.
Intervención de emergencia y estado del conductor

Una vez los equipos de rescate llegaron al punto kilométrico indicado, pudieron comprobar que el hombre seguía con vida, aunque presentaba un estado de extrema gravedad. Aunque se barajó la posibilidad de tener que usar herramientas de excarcelación, finalmente los efectivos confirmaron que el afectado estaba accesible, lo que permitió una atención médica más ágil por parte del personal sanitario desplazado.
El accidentado se mantuvo consciente durante gran parte de la intervención inicial, a pesar del evidente traumatismo sufrido por el choque directo contra el equino. Mientras tanto, los agentes de la Benemérita se encargaron de asegurar la zona y regular el tráfico para evitar nuevos alcances, dado que la presencia del animal y los restos del coche suponían un riesgo añadido para la seguridad de los demás usuarios de la autovía.
Este desafortunado evento termina con un balance agridulce, centrado en la preocupante evolución clínica del conductor herido y el alivio de que los otros dos ocupantes del coche resultaran ilesos. La investigación ahora tratará de esclarecer la procedencia del animal para depurar responsabilidades sobre cómo pudo acceder a una vía de alta capacidad, en un incidente que pudo haber acabado de forma todavía más trágica para esta familia que viajaba por Lugo.
